<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693</id><updated>2012-01-27T10:49:04.749-08:00</updated><title type='text'>De Fantasmas y Cerezos</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>93</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-5055354910205392776</id><published>2011-12-27T23:17:00.000-08:00</published><updated>2012-01-16T21:15:38.304-08:00</updated><title type='text'>3:34 am</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;"No me podía dormir"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;L.B.A.&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;El momento de espanto era la conciencia de estar despierta. Seguía la misma línea que descubrir que Sanidad clausuraba Papo's, que la instructora de manejo compró el título en línea y que ya era domingo pasada la medianoche (claro, siguiendo el axioma de que hasta dormir no se cambia de día) y el lunes se presagiaba como un insecto demasiado cerca de su boca, de su nariz horriblemente fría por el aire de la madrugada y de todo su sistema respiratorio, al punto que no podía pensar en otra cosa más que sumergirse en un estanque para huirle a esa colmena escandalosa.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pasado ese instante minúsculo, abrir los ojos y sentir la piel inestable del colchón era rutina, apenas redescubierta a tiempo para deshojar con celo y frustración los múltiples intentos de encontrar el sueño, absurdos soldados de plomo alineados contra los tablones del piso de su cuarto, con piernas y brazos caídos, deletreando en sánscrito o ruso ortodoxo el embrujo necio del insomnio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo peor (siempre, a cada minuto, se destapaban nuevos horrores, nuevos superlativos) era la decisión de aferrarse a la almohada a oscuras, al abrazo cursi de las sábanas; renunciar al zepelín que era el libro de Rosa Montero pellizcándola con los ojos, a ella que entre más cierra los ojos más se le abren. Finalmente, hacer la pantomima de la huida y morder el anzuelo como un atún muy tonto, con el torso erguido y el bombillo de 60 calentando. En el último vagón, el reloj siempre espera, burlón.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-5055354910205392776?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/5055354910205392776/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=5055354910205392776' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5055354910205392776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5055354910205392776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2011/12/334-am.html' title='3:34 am'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-6019508310240848026</id><published>2011-11-05T23:12:00.000-07:00</published><updated>2011-11-05T23:16:02.924-07:00</updated><title type='text'>Adelanto</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="es"&gt;Cuando la negra tomaba el volante en sus manos (ya no en sentido figurado, sino en su Yaris 2003, pintoresco y sencillo como esas uvas verdes que venían sin semilla), dejábamos de aplastarnos contra la banca de madera detrás del Instituto y empezábamos a maquinar ángeles en la nieve en una playa neoyorquina o disertábamos animadamente del libro que habíamos visto en el maletín de la rubiecita que estudiaba francés donde el Curro, con el único insumo de la portada y las tremendas piezas tipográficas impresas sobre la portada: La heliconia del palacio. La negra sostenía que era una visión esotérica de la infancia, la flor trepada en el árbol materno y arraigada en el palacio del Padre, el viaje astral hasta la maceta del pasillo para creerse retoño de clavel; mientras que yo, incólumne en la variante victoriana que tenía entrepiernada esos últimos días, favorecía la obra clásica de las autoras que tropezaban a principios del siglo XIX con la temática inconclusa de la liberación femenina y la certeza de que una rubia que estudia francés no compraría una novela con ínfulas de filosófica, pues probablemente no habría pasado de leer a Simone de Beauvoir, meta volante que tampoco habíamos superado ni la negra ni yo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Las horas así se escurrían, entre felices y angustiosas, como cuando uno ve pasar entre los dedos lo último del agua que secuestró de la fuente pública y se sorprende porque se vaya y porque haya estado ahí tanto tiempo, porque el Yaris todavía permite las cosas idiotas y darle tres vueltas consecutivas a la rotonda sin que nadie lo sospeche se antoja necesario (hagámoslo negra, ¿quién va a notarlo? ningún otro carro le dará tantas vueltas como nosotros), desaparecer su carrocería japonesa en un rinconcito de los barrios burguesitos que tan bien conocemos y olvidarme de ella en los labios de la negra, en su pelo que esa una tromba marina, en sus ojos que entienden que la llamo por despecho profundo, porque la otra es una histriónica  y porque cada vez que la veo se toma su personalidad tan a pecho que aspira a personaje de Brecht y quiere usar mi mentón para esperar a la actriz de reemplazo. No hablo de esto con la negra, no esa noche al menos; por ahora es reírse de la rubiecita en su cama que lee el libro y se lamenta por estar sola y escucha canciones francesas para sentirse amada, la negra y yo nos la imaginamos tocándose en su soledad y yo entonces bajo la mano por su muslo y se rompe la rubia y se rompe la otra, aunque sea por unas horas y los dos sepamos, cómplices como las copa de los árboles, que al final de la tarde ya no tendrá sentido seguir la farsa.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-6019508310240848026?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/6019508310240848026/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=6019508310240848026' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6019508310240848026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6019508310240848026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2011/11/adelanto.html' title='Adelanto'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-4418934064510372211</id><published>2011-10-21T21:09:00.000-07:00</published><updated>2011-10-21T21:15:02.060-07:00</updated><title type='text'>El Gran Baile</title><content type='html'>Yo soy un coronel que dejó las armas y estoy encerrado en una cárcel por la costa. Todos los días maldigo a mi custodio y por las noches sueño que lo mato. A la tercera mañana, me despierto en el catre de él. Entonces camino hasta mi celda, le entrego al carcelero el gran llavero herrumbrado y entro en ella para recibir la porción de comida que me entrega entre los barrotes.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esto sucede cada semana.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-4418934064510372211?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/4418934064510372211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=4418934064510372211' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4418934064510372211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4418934064510372211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2011/10/el-gran-baile.html' title='El Gran Baile'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-6806094982081733436</id><published>2011-10-17T13:04:00.000-07:00</published><updated>2011-10-17T13:05:57.810-07:00</updated><title type='text'>H.I.E.</title><content type='html'>Los días que uno tiene el cuerpo más diluido&lt;br /&gt;y el pecho más frágil,&lt;br /&gt;hay canciones que son dardos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-6806094982081733436?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/6806094982081733436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=6806094982081733436' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6806094982081733436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6806094982081733436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2011/10/hie.html' title='H.I.E.'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-6715734274123435069</id><published>2011-10-16T08:42:00.001-07:00</published><updated>2011-10-16T10:31:38.329-07:00</updated><title type='text'>Dimitri</title><content type='html'>Estar en la intersección que forman Octubre y Enero, a tres o cuatro pasos del tranvía. Mirar el día con los ojos de un perro que ve llover, oler con rutina, exhalar la misma docena de palabras en prudentes intervalos. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El momento más peligroso en la vida de un hombre es cuando olvida a qué sonaba la menta. Hace un par de martes, la palabra paquidermo era una anécdota y las 48 eran una regla irrompible. Ahora me deleito con el sonido de ese duendecillo de porcelana al quebrarse.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo me tropiezo con Matilde una vez cada cuatro o cinco vidas, en las formas más elementales. En 1876 era una sombrilla púrpura recostada en un ventanal de Londres, con ojos de demasiada lluvia y poca arena. En 1913 la vi respirando entre tantos gatos como ella, la gata suprema, la prima felina. Hace exactamente 47 años, 2 meses y 10 días, era una peregrina cabizbaja entre las calles de ladrillos de Irlanda.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando una bombilla se quema durante la tarde, es imposible notarlo hasta que caiga la noche. Entonces toca cambiarla. La maravilla de los números negativos es que nos permite continuar el camino que hemos desandado y comenzar de cero. Entonces todos los días son martes.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-6715734274123435069?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/6715734274123435069/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=6715734274123435069' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6715734274123435069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6715734274123435069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2011/10/dimitri.html' title='Dimitri'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-790785289693000282</id><published>2011-10-15T11:57:00.001-07:00</published><updated>2011-10-15T12:14:29.700-07:00</updated><title type='text'>F5</title><content type='html'>&lt;div&gt;Son chispazos,&lt;br /&gt;diminutos relámpagos embotellados,&lt;br /&gt;unos ojos que no se han visto en meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es pisar descalzo un catre de musgo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay viernes que parecen martes&lt;br /&gt;de abril.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Topárselos en la calle,&lt;br /&gt;aún cuando lluvia y octubre,&lt;br /&gt;es como lluvia y octubre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Al final, &lt;div&gt;la mañana huele de nuevo&lt;br /&gt;a luz y a hierbabuena.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-790785289693000282?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/790785289693000282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=790785289693000282' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/790785289693000282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/790785289693000282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2011/10/f5.html' title='F5'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-6150989569732866445</id><published>2011-08-22T01:08:00.000-07:00</published><updated>2011-08-22T15:01:12.276-07:00</updated><title type='text'>De sirenas</title><content type='html'>-Ya ni recuerdo lo que estábamos soñando.&lt;div&gt;-Has soñado conmigo últimamente?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-No.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Entonces creo que no es cierto que uno sueña con las personas que se acuestan pensando en uno. Igual, deberíamos hacer un experimento con todas las de la ley un día de estos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Bueno.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Están a oscuras y caminan un poco a tientas, otro poco de memoria. Todavía tienen la ropa con la que se acostaron, pero ahora él tiene una bufanda morada y ella un reloj marca Pissocia. A los dos les sorprende un poco el hecho de que ella tenga el reloj y él la bufanda, pero todo bien. Francamente, el río fluye.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-A veces yo intento caminar por la ciudad intentando abstraerme de lo conocido. Comportarme como turista. Olvidarme que llevo años lijando estas esquinas y pretender que son nuevas. No lo logro más de cinco pasos a la vez.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-A mí me pasa con las montañas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Caminando un poco más, se topan en el centro. Es, o les parece a ellos, una habitación de techo amplio, porque el fresco de la madrugada se cuela un metro sobre sus cabezas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Ya conocíamos este lugar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Pero sólo de hablarlo. Nunca habíamos venido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Vos sabés que ya no hay que tildar el "solo", verdad?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Sí, pero me gusta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay un catrecito, que huele a mal sexo y colillas de cigarro olvidadas. En una esquina descansan unos cigarros marchitos sobre un cenicero, sobre un ceniero, pero no tienen ningún olor. Afuera empieza a caer una lluvia pausada, con timidez de novata.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Si pudiera establecer una pauta para todos mis dormitorios, serían las luces de colores. Deberían colgar de las paredes, como si llovieran canicas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Eso. Luces de colores. Ese es el nombre que vamos a publicar. Es el nombre que deberían tener siempre. Nada de navidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después de toparse en el centro, recorren con los ojos la oscuridad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Cuando estoy en el mar, siempre espero que unas manos me arrastren de las piernas hasta el fondo. No con miedo, con ansias. Me gustaría que me arrastraran las sirenas y me enseñaran su idioma, pero nunca pasa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Si vos fueras sirena, tendrías la cola marrón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Pero yo sé que eso nunca va a pasar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Hagamos una promesa: si alguno de los dos descubre que existe un mundo paralelo, sea en la segunda estrella a la derecha, o cayéndose por un hueco o entrando en un armario, esa persona vuelve a contarle al otro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Lo más probable es que nos lo prohíban, sería el protocolo en un caso de esos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay un silencio y luego un golpe.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Sí, la confidencialidad. Se me olvidaba.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Están sentados al lado y los dos juegan con el largo cordón enrrollado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Lo que la gente debería de conservar es el asombro. A partir de ahí, se puede conseguir todo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Y usted cree que eso se pierde?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Vea toda la gente que está afuera. Es mierda que cuando les pasa al lado un perro mojado, o se despiertan una mañana exactamente a las 5:55 o se les rompe un botón se dan cuenta. No lo notan. Es hasta que un día algo totalmente fuera de serie les pega en la cara y los obliga a abrir los ojos. A asombrarse. Y ahí sí, ahí es cuando deciden visitar el zoológico, dejar de usar el carro para ir al trabajo durante unos días o escaparse un fin de semana con la amante. Pero para más no nos da. Nadie puede evitar el punto de control del desayuno a las siete.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ella mete un poco la panza, como si le estuvieran tomando una foto. Él decide probar qué tan rápido puede tocarse las yemas de los demás dedos con el pulgar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-El otro día pasaba por aquel edificio de ladrillos por el correo y me di cuenta que al lado había una casa abandonada. Me fijé por una rejilla y no vi nada, pero me dio miedo. Yo creo que el miedo es algo más, como si el cuerpo reaccionara físicamente a algo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Pero no nos daríamos cuenta?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Sería, qué se yo, como cuando en el siglo XI los afectaba la gravedad, pero nadie sabía qué era. Solo sabían que cuando tiraban algo se caí. Algo así debe ser.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Yo creo que el miedo es una presencia. El cuerpo reacciona ante la cercanía de algo, que vos y yo no sabemos qué es, pero es algo ahí.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Es como un perro antes de un temblor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Podrían arrancarle el olor de mal sexo al catre, pero siguen sin tocarse. Para eso hay otras mujeres y otros hombres, otras noches etiquetadas para eso, con todo el desinterés y el compromiso del caso. Arrastran la conversación con buen ritmo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-El otro día que nos vimos no salió tan bien.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-No?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-No. Al menos yo sentí eso. Yo sé que en algún momento vamos a poder cuantificar la incomodidad en un ambiente. Debe ser como la humedad o la presión atmosférica. Uno entra a un cuarto y sabe si acaban de pedirle el divorcio a alguien o no.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Y qué va a hacer cuando logren medirla?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Compro la patente de la máquina y la entierro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Él ya está empezando a cabecear. Se acaban de dar cuenta que están en un pasillo central. Todavía no amanecerá por un par de horas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Me voy por hoy. Seguimos hablando.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Dale.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Él camina hacia un extremo del pasillo y deja el teléfono blanco sobre la base. Ella solamente vuelve la almohada. Mañana no recordará nada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-6150989569732866445?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/6150989569732866445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=6150989569732866445' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6150989569732866445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6150989569732866445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2011/08/de-sirenas.html' title='De sirenas'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-5913009703739668480</id><published>2011-04-24T21:33:00.000-07:00</published><updated>2011-04-24T21:52:57.144-07:00</updated><title type='text'>21/3 = 7</title><content type='html'>Este es un amor diferente.&lt;div&gt;Como un museo,&lt;br /&gt;o una góndola en el supermercado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En abril empiezan a salir los niños&lt;br /&gt;y sacan de sus bolsillos&lt;br /&gt;escarabajos,&lt;br /&gt;rollitos de tela a rayas,&lt;br /&gt;dientes de leche&lt;/div&gt;&lt;div&gt;o anzuelos de pescar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Van en fila por las tardes y los dejan&lt;br /&gt;en las puertas de muchas casas&lt;br /&gt;y luego esperan.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es un amor ofrendero, pagano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Con manos de vendedor de frutas&lt;br /&gt;que muestra la cosecha.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo soy el más niño &lt;/div&gt;&lt;div&gt;para estas tonteras de aparearse en abril&lt;br /&gt;y a veces también me siento a esperar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-5913009703739668480?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/5913009703739668480/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=5913009703739668480' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5913009703739668480'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5913009703739668480'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2011/04/213-7.html' title='21/3 = 7'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-1980894754122709375</id><published>2011-02-03T00:22:00.000-08:00</published><updated>2011-02-03T00:33:11.964-08:00</updated><title type='text'>Sin título</title><content type='html'>No quiero escribirte,&lt;div&gt;nada. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cero palabras.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quiero dejar el resto de la página en blanco.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Porque es más lindo así.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tener que pensarte.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Forzarme,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;no a buscarte palabras,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sino a pensarte.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No quiero escribirte.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quiero dedicarte insomnios,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;poemas que recuerdo,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;momentos que podría fotografiar,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;historias ajenas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quiero hincarte los dientes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Enseñarte como a los niños,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;con las manos y el ejemplo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quiero jugar a entomólogo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y a curioso&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y tal vez aprendernos una anatomía primera.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tal vez otra madrugada,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;te escriba lo que llevo semanas guardando.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy sólo quiero soñarte.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-1980894754122709375?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/1980894754122709375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=1980894754122709375' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/1980894754122709375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/1980894754122709375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2011/02/sin-titulo.html' title='Sin título'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-378761938303590424</id><published>2011-01-09T23:11:00.000-08:00</published><updated>2011-01-10T00:41:51.140-08:00</updated><title type='text'>Little did he know</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Little did he know. That means there's something he doesn't know, which  means there's something you don't know, did you know that?"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Dr. Jules Hilbert&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Hoy conocí a una muchacha que olía como vos. La verdad no le vi la cara, ni le pregunté el nombre, ni me sé su signo zodiacal; sólo estábamos en la misma casa y yo pasé tres o cuatro veces a su lado. Es vacilón que ahora te recuerde, casi nítida, con sólo unas cuantas bocanadas de un perfume ajeno. Solo hago la nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es raro que piense en vos, porque me gasto los días pensando en otra. No con la obsesión o el desenfreno mental de hace unos años, sino con más serenidad. Hay miércoles que sólo transita por la cartelera de cine o el sétimo capítulo de Te Acordás Hermano. Son días sencillos, sin mucho roncar de colmenas o náusea estomacal antes de dormirme.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Pero otros días la deletrean los objetos más comunes. El pitido de un afinador, dos tipos tomando té en un programa de mierda que pasa TVE, mi hermana que pasa, la canción que espera al fondo de la lista, una gargantilla de cáscaras de pistacho, el poema de Benedetti que antes odiaba porque no lo entendía y así sigue la lista. Lluvia de estrellas, una película que creía perdida, la foto de una librería en París, un LP, mi coronel y sus doscientas historias.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Uno es siempre el idiota. Una película que ahora parece tan vieja me presentó el &lt;i&gt;timing &lt;/i&gt;y creo que nunca lo entendí del todo. Cuando uno voltea al frente, tiene a la nueva Luisa González con los labios entreabiertos, o descubre una tarde lluviosa que Peter Sarstedt en realidad le canta a ella, pájara casi siempre pinta. A veces lo que falta es abrir los ojos cuando hay que abrirlos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Con el tiempo, uno aprende. Y lo que ahora sé, después me parecerá tan vano. ¿Qué sabe uno se manda de jupa al vacío? Little did he know.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-378761938303590424?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/378761938303590424/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=378761938303590424' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/378761938303590424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/378761938303590424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2011/01/little-did-he-know.html' title='Little did he know'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-5078978269788033146</id><published>2010-12-13T19:51:00.000-08:00</published><updated>2010-12-13T23:22:37.522-08:00</updated><title type='text'>Diario de Sorpresas, primera entrada</title><content type='html'>En los albores de la Batalla del cerro Dhogial, el coronel esperaba una carta del Hospital de Lenney con tanta angustia que los zancudos no lo picaron durante dos noches seguidas. Los oficiales mantuvieron vigilia frente a la puerta, horrorizados ante la idea de que no recibiera noticias, buenas o malas.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Media hora antes del inicio pactado con las fuerzas enemigas y convencido que jamás llegaría el mensajero, el coronel llamó a su secretario personal y solicitó una botella enorme de tinta, dos plumas de la mejor calidad y el primer papel que se encontrara. A su teniente más tenaz le encomendó la preparación para la batalla y al mejor capitán un plan para el escape, escupió veneno ensalivado en la entrada de su carpa y se encerró a escribir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tituló la primera página del manojo hediondo que le entregó su secretario con la fecha del día y empezó un diario de sorpresas. En una de sus traveseadas de niño por las ruinas de la Casa Martha, había encontrado un grupo de hojas encuadernadas de manera tosca y en cada hoja encontró una sorpresa que había recibido su autor durante cuatro años, siete meses y trece días, con la confesión de un suicidio totalmente previsible en la última entrada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El coronel empezó su diario de sorpresas con el vacío interno que le dejaba el mensaje extraviado, el mensajero devorado por lagartos, el mensajero seducido en un pueblo de camino, el mensajero durmiendo en su casa pues nunca lo enviaron a ningún trabajo. Más allá de explicar su amargura, de roerse los tendones del torso, se limitó a documentar de manera detallada la sorpresa del momento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Afuera, diez mil estandartes con los viejos escudos de la República se preparaban para la primera gran batalla que esos llanos olvidados habían visto desde que galoparon imperiales los primeros libertadores, con la minúscula acentuadísima. Hacia ellos avanzarían en veintiséis minutos, hora del coronel, hombres en tres veces su número.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Con su letra casi ilegible, el coronel se explicó su pesar por la muerte de tanta alma cristiana, por la maldita suerte que tendría el Cerro Doghial a partir de entonces, pero ante todo, escribió con rabia el alivio que sentía por conocer el desenlace. Con la mano en el pecho, horrorizado, narró a un lector anónimo la sorpresa de no inmutarse tras conocer la fatal suerte que le esperaba en el campo de batalla en veintiún minutos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Escribió el coronel los detalles de su muerte, la caída de los doce bravos de su guardia personal, la espada de empuñadura azul que zanjaba dos o tres hombreras y luego la estocada certera, los dos metros desde la cruz de su caballo hasta el barro engrasado con sangre y los ojos en blanco. Daba una nueva explicación de la sorpresa que produce el conocimiento del final cuando entró el comandante primero, con la carta en la mano y los ojos expectantes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Leyó el coronel la hoja amarillenta y supo que sí llegaría el batallón oriental por la retaguardia del enemigo con 15 mil espadas afiladas y el teniente coronel al mando, tras recibir alta en Lenney. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Conocedor de su rabia plana, su muerte, el otro universo paralelísimo y casi idéntico, las caras de agonía de todos sus hombres y las sombras que iban a trazar los cuerpos despedazados de sus doce valientes y ante todo, desprovisto de toda sorpresa ante cualquier cosa que fuera a pasar, el coronel sólo deseó con una solidaridad inexplicable que el general de la otra acera pudiera escribir su propio diario de sorpresas, antes que lo amaneciera por estribor el teniente coronel.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-5078978269788033146?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/5078978269788033146/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=5078978269788033146' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5078978269788033146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5078978269788033146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/12/diario-de-sorpresas-primera-entrada.html' title='Diario de Sorpresas, primera entrada'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-8655065728256666176</id><published>2010-12-08T15:52:00.000-08:00</published><updated>2010-12-08T16:43:39.086-08:00</updated><title type='text'>Francofilia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;"Yo no sabía que era un fauno. Pero no, ahora me doy cuenta, soy un centauro. Patas delanteras flacas e inestables, como las de la vaca brava. Miro las vidrieras. Aquí un centauro-maniquí, con camisas wash&amp;amp;wear. Allí el semáforo verde y otros cinco centauros que cruzan Dieciocho. Dos de ellos con mujeres a cuestas, como en las motonetas. Desde que soy un centauro, busco una mujer para  llevar a cuestas"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Mario Benedetti, Gracias por el Fuego&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;"The smell of you in every single dream I dream" &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Train&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;"In dreams, emotions are overwhelming"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Shepane, The Science of Sleep&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Qué dicha la de aparecer en una choza de madera, pintada a ratos de verde y con las puertas anaranjadas. Estamos acá, negra, estirá la mano hacia tu izquierda y tocá la pared del antecomedor. Afuera están pasando un grupo de gaviotas de papel, boronas de origami de una escena anterior. Mi tía está sentada en la mesa blanca de la cocina abriendo todos los pistachos de una bolsa, uno por uno. Mientras tanto, nos canta algo de Édith Piaf y a nosotros, que estamos recostados contra la pared llena de retratos de señores arrugados, nos suenan cosas diferentes. La tía, con cara de actriz de Hollywood, eso sí, abre cada pistacho y le exprime tu olor en una copita de plata. Abre y exprime, abre y exprime. Olé, negra, la casa entera se llena de vos y yo empiezo a tirar aviones de papel por el balcón del segundo piso. Vos te reís, pero me pasás las hojas más derechitas y yo las hago volar hasta el árbol segundo que se cae de tantas mandarinas que nos hacen eco de las risas. Salimos en un avión de esos, negra, encajados en una bandada de Pájaras Pintas que nos remolcan y me decís que entonces voy yo solo. Ahora soy un caza británica que sobrevuela las Malvinas y alguien está dejando caer canicas en la parte de atrás de mi casco de piloto. Si me vieras ahora, negra, vuelo derechito y hasta puedo hacer piruetas en el aire y tengo un uniforme que me hace ver los hombros grandes y una pelota de medallas en la parte izquierda del pecho. Pero no sé qué dirías. Persigo ahora a un hipopótamo alado y desde el control de la fuerza aérea me habla una niña de cuatro o cinco años en un francés exquisito y me cuenta de la historia de un grupo de animales alados que realmente no entiendo porque ya decidí dejar de asignarle significado a esos sonidos. Le disparo al hipopótamo por tristeza, a vos no te gustaría verlo así alado y errante. Cuando revienta, como un globo de helio, me huele a tu mejilla y sé que es estúpido porque las cabinas de cazas británicos son herméticas y vos no estás aquí. Mi tía todavía debe estar quebrando pistachos y mi abuelo arrancándole hojas a la matilla de menta que tenemos en el patio. Afuera siguen las aves de origami, sólo que ahora son lechuzas y el avión británico estacionado en la cancha de béisbol. Estoy sentado en la mesa del antecomedor de la choza de madera que alguien pintó de verde, pero sólo en ciertas partes, y quiebro pistachos para no olvidarme nunca. Con pesar te comunico, negra, que dejé de verte. En el marco de la puertita que da con la cocina hay un nido muy grande, con tres huevos enormes de Pájaras Pintas y estoy seguro que si quiebro uno vas a salir leyendo un soneto de Shakespeare o con una polaroid. Suena a catarata y huele a vos; alguien debe estar sacudiendo el árbol de pistachos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-8655065728256666176?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/8655065728256666176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=8655065728256666176' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8655065728256666176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8655065728256666176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/12/francofilia.html' title='Francofilia'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-1810999019342864998</id><published>2010-11-28T22:35:00.000-08:00</published><updated>2010-12-01T21:00:05.299-08:00</updated><title type='text'>Los viejos</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;"Lights will guide you home,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;and ignite your bones,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;and I will try to fix you"&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Coldplay&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;El viejo se levantó del sillón al lado del teléfono, tomó su chaqueta verde y se fue a preparar un café. Afuera, el día se escurría entre los cipreses y el barandal blanco y él puso a hervir el oxidado jarro del café, agua hasta la mitad y fuego lento, que no tengo prisa. Como todas las mañanas después de Cerro Doghial, se había levantado antitos del amanecer y sostuvo guardia en el sillón hasta que aceptó tomar la primera taza.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mascaba un manojo de hierbabuena con miel, para fortalecer las encías. La vieja se levantaría a las nueve y todavía le quedaban un par de horas para rumiar las primeras luces del domingo. Se asomó a la alacena y raspó lo último que quedaba en el tarrito de café, apenas alcanzaba para una taza y la vieja no podía respirar sin tomarse una apenas paraba los ojos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Durante quince minutos, el viejo dejó la mirada ausente y vagó. El burbujeo lo regresó a la cocina de cuatro ventanas, chorreó media taza y volvió a la salita para vigilar el teléfono. El miércoles le había dictado una carta al escribano y personalmente la había entregado en la estación del correo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Desde la noche del Cerro Doghial el teléfono lo mantenía en vilo. A la vieja le había dicho que esperaba una llamada del director de pensiones del magisterio, por una famosa nueva fórmula en el cálculo de los pagos que se inventó el nuevo reglamento. Ella le asistía en la vigilancia, tomaba los turnos del almuerzo y la siesta de media tarde, porque él roncaba neciamente y no daba cuenta del mundo exterior. Hoy no podía darse cuenta que estaba en el sillón al lado del teléfono porque ambos sabía que la dirección de pensiones cierra el viernes a las tres cincuenta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bajó un almanaque del librero y se puso a ojear las imágenes. Desde que era un chiquillo había visto muchos mapas y fronteras tropezarse y levantarse nuevos, ya no compraba los atlas. Pero lo maravillaban los paisajes lejanos y sostuvo muy cerca de sus ojos una interpretación que hacía el dibujante de las callecitas de París. Pasó una página y salió un retrato de Shakespeare, pero cerró el libro sin saber quién era el viejo feo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El silencio del teléfono lo extenuaba. La casa chirriaba entera, las vigas lloraban otro año de comején y días y días al sol, pero nada entraba en la salita. Tampoco el viento se animaba a romper el cerco invisible que protegía las ventanas abiertas, por miedo a la impaciencia del viejo y la burla del auricular inerte. Él sacó un pañuelo marchito del bolsillo derecho para secarse las gotas de sudor y siguió sin aparecer un sonido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La mano de la vieja movió con paciencia la puerta y lo vio sentado en el sillón al lado del teléfono, con el almanaque en la mesita. Se quedó de pie un rato, mirando la escena. Luego anunció que quería café y él movió los ojos hasta los de ella. "Ahora raspé el tarro. Solo queda para media taza" y ella que tenía un antojo terrible y quería tomarse dos bien cargados. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Bueno. Ya regreso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y salió de la salita con el alma en la boca y una última mirada angustiosa hacia el teléfono. La vieja lo escuchó tomar las llaves del clavo donde colgaban y vio la figura con sombrero pasar más allá de los cipreses de la entrada. Con un sonrisa encallada en los labios arrugados, tomó el cable del teléfono y lo conectó al toma de la pared. Llevó el almanaque de regreso al librero, le quitó un poco el polvo del lomo, por aquello del asma del viejo, y regresó al sillón.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-1810999019342864998?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/1810999019342864998/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=1810999019342864998' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/1810999019342864998'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/1810999019342864998'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/11/los-viejos.html' title='Los viejos'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-6907280860017056934</id><published>2010-11-24T23:11:00.001-08:00</published><updated>2010-12-01T20:59:00.715-08:00</updated><title type='text'>Oblación</title><content type='html'>&lt;div&gt;Es tiempo de cierto lujitos,&lt;br /&gt;qué decirte, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;arrancar seis candelas del queuque&lt;br /&gt;y sentirse otra vez de quince años,&lt;br /&gt;claro, entero,&lt;br /&gt;como si aquí no hubiesen pasado muchas manos&lt;br /&gt;y ojos&lt;br /&gt;y piernas&lt;br /&gt;y labios&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y hacerse el olvidadizo,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;como si no hubiera dolido la mierda&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y no tuviera tatuados&lt;/div&gt;&lt;div&gt;entre la tercera costilla y el paladar a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;esas manos y ojos y piernas y labios.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Qué te digo, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;romper los botones de la prudencia&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y mostrar el pelito del pecho&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(aunque sea poco)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;para aguantar &lt;/div&gt;&lt;div&gt;otras manos y ojos y piernas y labios&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y no pensar si dolerán en puta&lt;/div&gt;&lt;div&gt;o sólo un poquito,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sino jugar de macho bravo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;o de pubeto inocente &lt;/div&gt;&lt;div&gt;(ya eso se interpreta)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y animarse a re-empezar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si me siento palma de mano,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;llano y universal,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es para ser ofrenda de iniciación&lt;/div&gt;&lt;div&gt;primerísimo rito,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;chiquillada de veinteañero&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que olvidó el cuaderno de historia familiar&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en un caño de la universidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es el marinero terco&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que casi muere ahogado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Soñarse otras&lt;/div&gt;&lt;div&gt;manos y ojos y piernas y labios&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sin saber dónde o cuándo o cuánto pegarán.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y sin que me importe.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-6907280860017056934?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/6907280860017056934/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=6907280860017056934' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6907280860017056934'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6907280860017056934'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/11/oblacion.html' title='Oblación'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-942189988898761527</id><published>2010-11-21T23:25:00.001-08:00</published><updated>2010-11-21T23:45:27.209-08:00</updated><title type='text'>La idea</title><content type='html'>Lo más sensato es dejar de tildar, cambiar las qu- por k-, dejar espacio a lo libre, tomando esto como una metáfora, que bien definió la profesora de español como una comparación no explícita, aunque sí, y bien, yo soy del equipo del símil. O al menos a partir de mañana, no hagás hoy lo que podés hacer mañana, todo tiene cara y cruz y si se tira muchas, muchas veces es muy complicado que caiga de pie. Entonces mejor asomarse al mundo, salir de la coraza absurda que hace rato me hiciste y volver a ser Diego, ese tipo absurdo que fui una vez y que ya dejé de ser. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todo esto es el efecto catarsis que hablaba Angelick el año pasado, encuentre una válvula de escape y vaya dejando por ahí las cosas. Si usted usa muchas veces al mismo personaje en tal juego, va a ser bueno y en el mundo de pixeles va a ser reconocido. Pero eso no existe, apenas me alcanza para una alegría de media tarde cuando no quiero terminar la tarea de contabilidad. El uno de mi teclado no sirve y eso me complica los símbolos de exclamación, que de todas formas no soy muy enfático en nada que escribo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Debería tomar ahora mismo todos los despertadores de la casa y romperlos en varios/múltiples pedazos. Aunque eso no solucionaría nada, la forma es nuestra obsesión, abortos del siglo XX escupidos en una década de que me caigo o no me caigo y yo no entiendo lo que dicen estos numeritos, mirá, vení, podés explicarme por qué tengo la pantalla azul. El carajo con este momento absurdo, estos avatares esparcidos por servidores y sitios anónimos, la tercera cuenta de correo para hacer el segundo perfil falso en las redes sociales. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi papá me decía que cuando ellos eran chiquillos se iban todas las tardes a jugar ping pong a cuatro casas de la de él, en las tardes de verano y algo se les escapó de estar jugando en vez de estudiar. Eran tiempos sencillos, el tiempo se podía perder en un limitado número de actividades presenciales y el ritual de apareamiento era básico, hola, te hablo, estos son mis ojos y esta es mi boca entreabierta, cuando la abra un poco más va a ser para darte un beso, vale?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora que vos y yo estamos tan lejos que no podemos encontrarnos, que yo sé que estás ahí y a veces me dan ganas de agarrar mi celular y mandarte un mensaje porque encontré un nuevo puesto de libros usados o porque llevo media hora esperándote en una banca del parque de San Isidro de Coronado o porque yo sé que ahí estás y vos también escuchaste el Hypnotic Brass Ensemble y sentiste la piel reventarse de ganas de salir gritando. A veces creo que se piensa mucho en estas cosas que realmente no van a tener una relevancia en mi vida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una amiga mia tenía un abuelo, o lo tiene, mi punto es que está el señor con sus cuarenta años y su crisis de preadolescente que muchos se afanan de superar (aunque mi criterio es que es absurdo afanarse de eso) pero está el viejillo, economista muy arrecho y con el pelo medio lleno de canas decide que cuelga la calcu y se mete a escultor. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, y Pedro Navaja con un tiro en las tripas y rubencito cantando al fondo, que ahora le entra con los de la 13 y suena en todas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo que me gusta es respirar hondo y pensar que estoy con un cigarro muy grande y muy feo, que me obliga a aspirar largo y fuerte y después cuento cuatro segundos, de algún lado lo oí y boto sin pena, cuatro segundos más y luego espero cuatro. Hoy lo hice sentado en la iglesia y a veces eso me llena más de paz que otras cosas. Lo que pasa es que tengo ahora una coraza, me la metiste vos y ella y en su momento, y me la dejé meter yo y ahora lo que quiero es dejarme ir, sentir los hijueputas trenes roncándome en la panza y planear una salida estúpida a algún lado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi profesora de periodismo escrito nos contó varias historias de reporteros que creían que el medio los iba a censurar y se autocensuraban. Mi profesora de sociología me decía que cada día había que hacer una cosa contra lo establecido, solo por el asunto de romper con la monotonía. Un compañero me decía que es raro, lo que hoy lo hacemos vamos a hacer lo mismo dentro de siete días y uno asume que son días iguales, cuando cada día es maravillosamente nuevo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las primeras veces que bajaba en bus a la universidad, pensaba que la gente que viajaba había perdido la alegría, yo iba pensando muchas cosas buenas y malas, tontas y retontas y después me bajaba y seguía hacia mis clases. La gente iba aguevada porque deben tener una vida de mierda con un brete de mierda, pero tal vez algo se pueda hacer para aliviar las cosas. El mundo debería de ser mejor, creo que es posible.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo era antes un poco más soñador, más temerario, más idiota porque la verdad es que sí viene al caso. Lo que pasa es que ciertas inhibiciones ciertamente nos inhiben. Y al otro lado del charco, por ejemplo, hay una negra cantándole al caribe que va a buscarla. En el noreste de norteamérica hay una universidad que se me negó. Las cosas no son parte de un plan, es cuestión de uno decidir si pasan por nada o pasan por algo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Creo que con eso ya perdí la idea.&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-942189988898761527?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/942189988898761527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=942189988898761527' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/942189988898761527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/942189988898761527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/11/la-idea.html' title='La idea'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-416798930342720752</id><published>2010-11-10T00:07:00.000-08:00</published><updated>2010-11-10T00:24:09.668-08:00</updated><title type='text'>Artesanía</title><content type='html'>Javier nació en San Pedro, en 1990. A los 23 años, con la flor de la vida en las manos y en simbiosis con el teclado, logró aguantar 400 horas en la silla y (con el culo bien plano, eso sí) terminó su primera novela.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como todo libro del 2013, ironizaba del casi apagonazo del año anterior. Javier, hijo predilecto de la generación X, lamentaba su aislamiento de lo natural y renunciaba de manera simbólica al útero urbano, a la génesis metropolitano, según el crítico de turno del Grupo Nación. Las 312 páginas de su obra estaban llenas de cafetales, huertos de abuelo y filas y filas de matas de banano. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"La frontera" fue un pegue inmediato. La Librería Internacional vendió todas las copias en 2 meses, en su mayoría a estudiantes universitarios y colegiales a punto de graduarse. La editorial estaba considerando una reimpresión y el MEP lo incluyó en la lista de candidatos para las lecturas obligatorias de Undécimo Año.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Algunas semanas después del furor inicial, Karla, novia de Javier, recordó sus parientes de Linda Vista de Cartago y un primo que debía estar saliendo del colegio. Consiguió una copia, con el autógrafo y dedicatoria de rigor, que envió a Marcel, con la certeza que lo encontraría delicioso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Su primo lo recibió unos días después, con el correo. Ávido como era para la lectura, voló por las primeras sesenta páginas en una tarde especialmente soleada, en una silla frente a la entrada de su casa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nomás empezar el sexto capítulo, concluyó que el libro era una total mierda, una fantasía de niño de ciudad que en su puta vida ha visto una pala. Lo guardó en la canasta de yesca para la chimenea y se fue a bajar unas mandarinas, para quitarse el mal humor. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-416798930342720752?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/416798930342720752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=416798930342720752' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/416798930342720752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/416798930342720752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/11/artesania.html' title='Artesanía'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-129386547211761836</id><published>2010-09-09T00:42:00.000-07:00</published><updated>2010-09-09T00:43:51.927-07:00</updated><title type='text'>PLL</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;"¡Pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Oliverio Girondo&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No creo que sea la sonrisa, o las pestañas de tulipán marino. Descarto también las curvas, los bocetos de verbos como aspirar y entablar que te nacen al borde de la oreja o la osadía de tus manos de obrera de tiempos bíblicos. Tachemos también uno o dos besos, no todos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hilando más fino podemos deshilachar una o dos medias alegres y tus pantalones de cortar pedacitos de edificios. La manía por coleccionar aretes y (maravillosos) lipsticks. Ni son treinta y resto de álbumes en un www azulinado o una cajita de secretos de otro triple-doble-uve. No señalo nada de eso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Paréntesis formal. Otros elementos de la lista que llegué a cruzar con una raya negra y gruesa: semillas cósmicas en opalina, un balcón mítico y la negra alfombra que domina, filmes, pérdida de memoria a corto plazo, Concha Buika, mango cele por la mañana y pasta por la noche, ojos cavados en agua y viento, ocho botones de flor anónima sobre una botella azul. Cierra paréntesis formal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo rompo y rompo. Quebré un futuro par de patines, como una alcancía. Vacío. Es bueno eso de encontrar el lomo de tu hombro inhabitado, la cuenca de tu respiración agotada, dos manos abiertas y desiertas, como la superficie del hielo. Me desprendo. Tacho (no Somoza) con gusto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al final quedás vos, sentada a mi lado, luchando a mano limpia contra el tiempo, aferrada a un trozo viejo de madera de balsa para no ahogarte. Entonces me convenzo: ahí estás vos. A mi lado, alada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y es mejor así, sin interferencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-129386547211761836?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/129386547211761836/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=129386547211761836' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/129386547211761836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/129386547211761836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/09/pll.html' title='PLL'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-6077049619986817006</id><published>2010-08-19T00:10:00.002-07:00</published><updated>2010-08-19T00:11:00.086-07:00</updated><title type='text'>Una verdad</title><content type='html'>Para escribir de verdad hay que estar comiendo mierda.&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-6077049619986817006?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/6077049619986817006/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=6077049619986817006' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6077049619986817006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6077049619986817006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/08/una-verdad.html' title='Una verdad'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-4101359299655965482</id><published>2010-05-26T21:27:00.000-07:00</published><updated>2010-05-26T21:28:20.769-07:00</updated><title type='text'>De la incertidumbre conocida</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:0cm"&gt;Cuando caminaban podían sentir en el aire la angustia ajena de las metas, del camino-no-recorrido, de saberse en trance. Ellos iban de la mano, como docenas de parejas que a diario asaltaban aceras, plazas, escalinatas de ministerios y esquinas perfumadas. Avanzan sin prisa. A su alrededor pasan miles de pies que salen de locales de madera y se pierden tras puertas. La niña de amarillo va con su madre, tiene un confite en la boca y parece no entender la prisa materna. Pega saltitos para alcanzar el ritmo, todavía con el envoltorio del dulce en la mano. Alejandra quiere agacharse y tomarla de su mano libre, “pequeña, no tenés que correr al lado de tu mamá, ella va tarde para la peluquería pero vos podés sentarte a disfrutar del parque conmigo” hasta que regrese la señora con un nuevo corte y el tinte con acento francés en que gastó el salario de la quincena, pero las mamás que caminan con niñas amarillas son muy celosas con sus hijas y se escandalizaría. Se aleja, pero ellos saben que dos o tres cuadras más adelante buscará la puerta de vidrio donde la niña esperará en un sillón café y gastado, junto a una mesita con muchas revistas viejas (porque las nuevas las guarda la peluquera en casa), mientras la mamá sonríe con timidez y pregunta por Flori, “que mire, me recomendó Sandra que la visitara a usted para que me ayudara, es que tengo un novio nuevo” y ellos prefieren dejar la visión ahí, aquello de la privacidad y la intimidad misma de una peluquería, último bastión de ciertas infidencias. Además los distrae el señor con maletín ejecutivo, traje gris ejecutivo, lentes oscuros ejecutivos, anillo ejecutivo y calvicie promedio. Se detuvo a comprar un pedacito de lotería en el puesto que maneja un señor muy viejo que (y esta vez la visión va por cuenta de Gastón) lleva 22 años en la misma esquina y puede recordar todos los números favorecidos con el premio mayor desde noviembre de 1990 a la fecha. El hombre se inclina sobre la mesa donde el chancero tiene los pedacitos que le quedan, pero lo llaman. Su secretaria le dice que recuerde la cita en la Alcaldía, “va tarde señor, me dijo el Concejal que lo esperaba a las 3 y acuérdese que usted no camina muy rápido”, pero el siempre-ejecutivo asiente (y la secretaria no puede verlo) le agradece el recordatorio, aun cuando es su gesto. Para cuando cuelga se lamenta un poco haber perdido un minuto en esa charla, secretaria nueva que aún no conoce su metódica vida, horas viendo numeritos en pantallas e informes financieros, calculando probabilidades y despedazando las manecillas de su reloj alemán para calzar la agenda diaria. Ellos se detuvieron un segundo, es delicioso plantearse estas interrogantes y su marca de medias favorito o la cantidad de llaves que carga. El ejecutivo vuelve a la mesa, con todas los papelitos pegados con chinches al pedazo de madera, pero él sabe que tiene que seguir caminando para la Alcadía y contra todo pronóstico (en esta parte sí les falla un poco la teoría) dice “deme dos gallos tapaos” y pagados los pedazos sale en carrera. El vendedor archiva tranquilamente el billete, murmurando algo del idiota que compra a lo loco, ellos se encogen de hombros, aunque todavía impresionados por la escena pero con la certeza que a veces el mundo se distorsiona así. Toman rumbo de nuevo, esperanzados porque saben que les falta rumbo y les sobra vida, a veces se toman de la mano o hay momentos que van lado a lado, buscando universos tirados en las aceras o en los pasillos de un mercado. Afuera, las parejas van de la mano a las cafeterías, a los cinemas, a la casa de una prima para poder tocarse sin que los vean los suegros. Ellos caminarán.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-4101359299655965482?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/4101359299655965482/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=4101359299655965482' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4101359299655965482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4101359299655965482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/05/de-la-incertidumbre-conocida.html' title='De la incertidumbre conocida'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-8903001409798167979</id><published>2010-05-11T00:28:00.000-07:00</published><updated>2010-05-11T00:31:27.598-07:00</updated><title type='text'>Pesca artesanal</title><content type='html'>Ayer te esperaron.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Era un hombre sentado en un caño, muy solo y muy hombre. Contaba las piedras de la calle. Te iba a decir, cuando llegaras: “Aquí hay sesenta y dos piedras, sólo cuatro con vetas rojas y elegí esta para vos”. No llegaste y él se quedó con la piedrecita en la mano, rayada de rojo, esperándote. Vos estabas seguramente en tu casa, ocupada con labores minúsculas de pequeña diosa mortal o almorzando con un tipo moreno y de camisa verde en una cafetería con aires europeos que sirvió pollo frío y mal café.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El hombre se cansó de esperarte y se fue a casa con la piedra en su bolsillo. Pero siguió buscándote, en su misma rutina diaria. Como todos los días, pero esto vos no lo podés saber porque nadie te lo ha dicho, puso a hacer café en un aparato gastado y dos puestos en la mesa. Ayer te esperó un hombre a tomar café, tu taza con dos de azúcar como te gusta y una costilla de mermelada de guayaba, para acompañarlo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Vos no sabías esto. Las mujeres como vos se pueden tomar el lujo de obviar las pequeñas existencias que gravitan a su alrededor, tengan o no tengan cafés y piedras involucradas. Ahora que estás leyendo esto te preguntás si es cierto. Hoy también te esperó, pero es religioso con su rutina y hoy fue al teatro con vos. Te guardó una buena butaca y, considerado como es, se llevó para la casa dos copias del programa, por si le preguntabas. La obra estuvo buena. Vos seguías con el colocho, uno o dos besos en la entrada de la casa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ahora que leés esto te preguntás en la posibilidad de que sea verídico. En el fondo, sabés que es cierto. Hay un hombre que a diario te espera con una copa de helado de menta chocolate o un papalote para volarlo en el Parque de la Ciencia o en la entrada de una galería de arte, para ver la exposición fotográfica que recién se inauguró. Ahora que leés esto, pensás que sí. Mientras, él te espera con las sábanas matrimoniales abiertas y el libro que estás leyendo de tu lado de la cama. Después el apagará la luz y te esperará, como cada noche, para dormir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Será un hombre con dos anillos en la mano y un traje formal, con un corbatín negro. Ya tiene un vestido hermosísimo, de tu talla. Compró una corona primaveral. Vos apenas sospechás que es sábado a media tarde, te metés a Internet a ver las últimas noticias. Él llevó a los dos testigos y pagó por el sacerdote. Vos bostezás frente al monitor, deliciosamente desprevenida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Mañana te esperarán.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-8903001409798167979?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/8903001409798167979/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=8903001409798167979' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8903001409798167979'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8903001409798167979'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/05/pesca-artesanal.html' title='Pesca artesanal'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-472083071862873227</id><published>2010-04-23T21:28:00.001-07:00</published><updated>2010-04-23T22:11:43.116-07:00</updated><title type='text'>Arenga de Sargento</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;"Lo que aquí libramos, colegas, es la guerra &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;diaria por la defensa de nuestro modo de vida"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Coronel Henrique Capablanca&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 20px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;"Comenzamos a cruzar calles a mitad de la cuadra,&lt;br /&gt;dejamos de subir a los puentes peatonales"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 20px; "&gt;J.J. Muñoz&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" color: rgb(51, 51, 51); line-height: 20px; font-size:13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Un martes a mediatarde nos dimos cuenta que estábamos librando una guerra sin cuartel. Yo creo que vos estabas en clase de Contabilidad Avanzada, Jaime nadando tres mil quinientos metros libres en una piscina de 25 de largo y yo leyendo a Joaquín Gutiérrez, creo que era él. Los tres tuvimos un rifle en la mano, ahí, en ese momento, yo con un libro en una mano y un rifle en la otra y vos a media clase con la culata enorme puesta sobre el escritorio y Jaime, alabado sea, medio ahogado porque se le enredó la correa en el hombro izquierdo. Los tres aparecimos con un rifle en la mano. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Claro, vos eras una chiquilla tontona y yo un brutal aborto de filósofo, pero Jaime era un chavalo cuadrado (que horror, que horror) y nos sentó en los trece. "Miren, esto no es vara ni es magia ni algo raro" nos dijo, así nos dijo "a mi tío le cayó un cortauñas inglés en el hueco de la mano mientras subía el Aconcagua y nunca supo por qué". Entonces los tres lo aceptamos, tenemos un rifle, lo tenemos en las manos y el de Jaime casi lo mata. Ahí descartamos la magia copperfieldiana y otros trucos de bazar turco. Porque en eso tenía razón el tío andinista: si nos cae un cortauñas inglés es un cortauñas inglés que nos cayó.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vos me contaste esa noche lo del profesor escandalizado y el grito furibundo de "Señorita, señorita!", porque en su lógica absoluta, llana e incorruptible de profesor de Contabilidad Avanzada no entraba la posibilidad de que un rifle apareciera en una mano (para cada activo que aumenta, debe ser compensado con otra cuenta que gana o pierde, cierto?) y la respuesta única y sola, tan sola y triste como un pájaro en mano, es que el rifle es tuyo, que la cuenta Bancos disminuyó y a cambio ahora un 22 con el gatillo un poco duro y sin cartuchos suficientes. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo al principio vi mucho el rifle, porque me daba miedo que se fuera de nuevo sin saber más de él, número de serie, rango de tiro, sabor de helado favorito, posición respecto a la conservación del avestruz, esas cosas. Pero el libro estaba bueno y terminé el capítulo con la mano sobre la culata. Cuadro cliché, leer a Quincho y tener un fusil en la mano izquierda, yo sé, pero así estaba sentado desde antes y ahí se le ocurrió caer al famoso rifle.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Capítulo finalizado, marcalibros en su puesto y yo en plena capacidad de todo lo que llamo yo, pasé a la situación del rifle a mi lado, como supongo que habrá hecho Jaime después de librarse del abrazo de la correa o vos cuando saliste de la clase. El asunto es que tengo un rifle en mi mano, me dije y te dijiste y dijo Jaime. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En ese momento no sabíamos la relevancia cósmica de tener un rifle en la mano en esta esquina ignorada de una galaxia de leche y luces, y creo, disculpá, que seguimos sin saberlo con certeza. Sólo sé que ese martes a mediatarde nos percatamos de la guerra y un capricho escurridizo nos enlistó de este lado sin consulta alguna. Nos impuso el peso terrible de la culata entre el pulgar y el meñique y terminamos en las largas filas de reclutas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y aquí estamos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-472083071862873227?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/472083071862873227/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=472083071862873227' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/472083071862873227'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/472083071862873227'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/04/arenga-de-sargento.html' title='Arenga de Sargento'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-4761674754993333604</id><published>2010-04-12T22:20:00.000-07:00</published><updated>2010-04-12T23:18:02.580-07:00</updated><title type='text'>Vibraciones e ideas</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;"No matter what they tell you&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;words and ideas can change the world"&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;John Keating&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;Parte 1.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hola, soy el tipo de la mañana, el de la buseta blanca, Ah si, vos, Sí, yo, Bueno, trajiste el paquete? Sí, sí, acá lo tengo, Bueno pasamelo, y este quién es? Este es mi hijo, un buen muchacho es lo que es, No no, que espere en el carro ese carajo, Bueno andá mijo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(En alguna parte del mundo, alguien le da una mordida a otro alguien frente a otro alguien que trabaja para un algo que se nombra con 3 iniciales. Un alguien se baja de un carro)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mirá, la vara es así, te jodimos, porque vieras que yo trabajo para Eloy, entonces viene aquí con esta mascarita y ahora te llevo, Ah no güevón, no me llevás, Que sí, que te llevo, Que no, mirá que no.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(El segundo alguien monta una moto y se mete en alguna universidad, que de pura chiripa goza de autonomía constitucional y esas cosas)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Qué cagada, se me fue.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Parte 2.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bueno caballeros, el asunto es que queremos entrar porque ahí está un sospechoso y los dos oficiales universitarios mirándose en la entrada de alguna universidad, en la entrada principal dicen, y se ven y dicen No mirá, es que la vara no funciona así acá, pero hagamos un buen negocio, me das un toquecito, así cuestión de minuticos y llamo al compa que está por aquella zona y en diez minutos te lo tienen acá, ropa planchada y peinado de carrera al lado, pero los otros, No no, así no me sirve a mí, porque realmente quiero llevarle este trofeito a la doña que está peleada conmigo y se alegra cada vez que agarro un corrupto, y los de la entrada, Que no, Que sí, Que no, Que sí, mirá como entramos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Parte 3.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y ya llegan los refuerzos, porque alguien se agarró con otro alguien dentro de alguna universidad, porque unos dicen que vienen por un sospechoso y es que ya ya ya casito se lo saco (el sospechoso, nada de AWR), pero porfa yo quiero pasar y mirá que mi moto puede entrar a la fuerza y así (un derroche necio de testosterona diría una amiga) pasaron unos y otros haciéndoles frente y después fueron otros, eran estudiantes, Me gustan los estudiantes cantaba Meche, y algunos chiquillos administrativos y uno o dos profes con conciencia, nosotros acá estamos porque creemos en una idea y mirá cómo nos cuadramos de duros y de altos, no me podés mover vos, si querés al delincuente no hay problema, te lo damos, pero no pasés, y entonces por ahí llegan refuerzos y en los noticieros alguien dijo zafarrancho y mucha macana y mucho uniforme y era una pelota de gente, linda y de todos colores, que decía, digamos que como Gandalf, aquello de You shall not pass y lo que pasó fue que hubo narices rotas, dientes tirados por la acera, uno de los uniformados con una pedrada en la cabeza y varios arrestados (incluyendo, a Dios gracias, aquel de la platilla malhabida).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Parte 4.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo digo que esta es más linda, pero vos a veces no concordás conmigo, pero te dijo que de veras nos lucimos acá, porque era hablar con la señora rectora a ver quién cocinó este arroz y entonces muchachos, aquí vamos nosotros con las manos abiertas y unidas, y a la delegación una voz y otras sí sí sí y caminemos porque es sano para el cuerpo y si te miento te diría que éramos pocos pero es que no, sí eran muchos y caminaban tan resueltos, tan convencidos, entonces estamos frente a la delegación y sin mentir se voló pata como uno o dos kilómetros de los grandes, pero afuera gritaban Libertad y algo de Militar y policía y la Universidad y el alma hacía efervescencia porque nadie le pegaba a nadie ni veníamos a pegar, esto es real, porque el diálogo es lo que hace que todo trabaje y mirá, que parece que hablan y con el tiempo salen los compañeros, porque hablando se entiende uno hasta con gorilas, viera que simpático como funciona eso y ya con los compañeros de vuelta, Miralos, están enteros, Y los que estaban en el hospital? Bueno, vámonos de acá, marchen de vuelta a la universidad que aquí se acabó el show.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Parte 5.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Caminamos lindo un pueblo con una calle ancha, cantando algunas canciones de los buenos tiempos, pero los tiempos son buenos ahora porque hay muchos de cientos de estudiantes marchando por una idea, por sus compañeros, porque a sus compañeros los llevaron en un carro sucio y con barras y ahora están de vuelta acá, con nosotros, y es lindo las mantas y la gente caminando.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Parte 6.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Después se nos ocurrió a todos, claro que yo estaba ahí, y aunque dudé un poco caminé con todos, y fuimos hacia un montón de semáforos y paramos la calle solo porque sí, Es hora de mostrar el poder de... dijo alguien y es que las palabras ya se diluían, porque a veces perdían el sentido, pero seguíamos muchos, la mayoría y muchas mantas y decían cosas grandes y un amigo Esto es malo, no es buena publicidad, nadie lo escuchaba porque caminaban y tomaban palos y cubos de basura y pedazos de bancas, y alguien con megáfonos nos decía, Libertad, Universidad, entonces montamos mantas y un taxi que casi levanta una estela pero ya veía que no construía nada ni lograba nada y me voy muchachos, cuiden las mantas y perdón por el escepticismo, pero me tengo que ir por hoy.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Parte 7.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si hoy te cantara una historia de compañerismo e ideales, no me la creés, porque a veces uno se sienta en el sillón café de la sala y ve en la tele muchas cosas que no coinciden con muchas otras que mucha gente le dijo a uno, pero te tengo que contar que esto es cierto, que algo se sacudió hoy y a veces sacudirse es bueno y mirate a la cara, se te van abriendo los ojos y la boca, se te van abriendo, se va a activando este animal delicioso, estamos vibrando.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-4761674754993333604?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/4761674754993333604/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=4761674754993333604' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4761674754993333604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4761674754993333604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/04/vibraciones-e-ideas.html' title='Vibraciones e ideas'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-2775742224182940754</id><published>2010-03-21T23:39:00.000-07:00</published><updated>2010-11-26T23:19:58.396-08:00</updated><title type='text'>Del dedo al gatillo</title><content type='html'>Rubén está en el establo, con la yegua. Lleva echada ahí desde la mañana, no pudimos sacarla al campo hoy. Yo se lo dije a Rubén: "Vas a tener que trabajar doble, porque la yegua no puede ponerse en pie" y él se rió agarrándose la barriga y dijo que él valía por cuatro animales y podía con toda la finca entera si otra mano más que la suya. Yo lo dejé hablar y tomé las herramientas. Siempre lo dejo hablar, porque sabe hacerlo y le gusta que lo escuchen.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero hoy tuvo que escuchar al veterinario. La yegua pasó toda la mañana echada. Yo sé que Rubén la quiere mucho, aunque le cuesta decirlo a veces. Habla mucho y revolotea con palabras importantes que saca de los libros de don Tomás, pero dice poco. Dice muy poco, porque eso no lo aprendió. Durante el día se volvía a ver el establo, a escondidas, sin verla. Cada vez cargaba y araba y podaba con más furia, yo lo veía, con una ira ciega. A media tarde tuvo todo listo. Cuando la vio echada sobre la paja, llamó al veterinario.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La yegua es una bestia noble, pero está vieja. Los años se escurren entre los pellejos arrugados del lomo. Tiene el pelo rasgado, le falta a partes. La cola es un pincel gastado y sucio. Pero Rubén la abraza y le dice palabras lindas, le dice "Muñeca azul, doble lazo dorado, botón", como si fuera una hija y lo escuchara.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Antes de oscurecer, diez o quince minutos antes, le abrí la puerta al veterinario y lo conduje por la casa. Rubén no se movió del establo ni cuando entró el hombre con su maletín en mano. "Señor Pérez", le dijo "cuénteme de la yegua".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Rubén habló mucho, pero tartamudeó en cada idea. Le pasa cuando está nervioso, lo conozco. Podría ver su estómago enfriarse. Le encantan las multitudes, son su hábitat. Pero hablar con seriedad a la cara de otro hombre, eso no lo tolera. El veterinario lo escuchaba mientras medía los signos vitales de la yegua. A ratos lo alentaba con un "ajá" o un "entiendo".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Este veterinario es un hombre educado. Esperó hasta el final del relato de Rubén y lo consoló. Yo lo vi terminar su diagnóstico mucho antes y garabatear sobre un bloc amarillo, pero esperó al final de la historia. Llevaba anteojos de marco grueso, viejos y los limpiaba con manía. "Qué tiene, doctor?" preguntó Rubén tras soltar unos mocos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Su yegua se muere. No sobrevive la noche.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así lo dijo, sin pena. Yo lo entendí, es su trabajo. Rubén vio el vacío con cara de incredulidad. "Tiene el corazón deteriorado, ya no funciona como debe. Es un milagro que aún respire" mientras recogía el maletín del suelo, "Si yo fuera usted, le ahorraría el sufrimiento de un tiro" y nos deseó buenas noches, me cobró sus honorarios y se fue como vino. Quedamos Rubén y yo con la yegua.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El establo huele a lágrimas y sangre de nudillos. Rubén está en el establo, lamentándose por la yegua que muere frente a sus ojos, que realmente se muere y sufre al morirse. Él se muere un poco también. Entro al establo, porque es buena la compañía. Rubén quiere dispararle, yo sé. Él quiere hacerlo, de verdad, pero no puede. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una especie de pacto cerrado con la bestia le entiesa la mano, pero los ojos le brillan. Ya se cansó de pegarle a la pared, sangra en las dos manos. A la yegua le susurra al oído. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo salgo del establo y voy a la casa. Las mujeres esperan noticias de Rubén y la yegua en las escaleras. Subo en silencio y bajo con mi revolver 45. Nadie habla. Paso al establo y dejo el arma en el piso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Y qué putas hago con esto?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Lo que querés hacer, la matás.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-No, no puedo hacerlo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Eso ya no es problema mío. Vos sabés qué querés.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me duele por la yegua, que trabajó bien, y más por Rubén que quiere y no puede. Ahora me mira con ojos amarillos, como los de la bestia. El arma no se ha movido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-No puedo ahora.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo salgo del establo y camino con calma hasta la casa. En la cocina esperan las mujeres y una de ellas me dice.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-No puede hacerlo ahora.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Yo sé. Pero en algún momento de la noche le tendrán que bajar los güevos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y me fui a dormir.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-2775742224182940754?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/2775742224182940754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=2775742224182940754' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2775742224182940754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2775742224182940754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/03/del-dedo-al-gatillo.html' title='Del dedo al gatillo'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-7308619972291627848</id><published>2010-02-15T22:47:00.000-08:00</published><updated>2010-02-15T23:07:35.694-08:00</updated><title type='text'>Post-Mortem</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;"Hope I die before I get old"&lt;br /&gt;The Who&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Después del entierro tomo a Federico del brazo, con suavidad. El carro está a una cuadra. Camina por inercia, como deben caminar todos los viudos del mundo. Julia me mira con ojos de pez amarillo, significativa. Quiere abrazarme, pero sabe que no. Las suelas de las botas de Federico rechinan de pura tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llevo a Federico a la casa. Tomado del brazo me lo llevo. Es un anciano. Murió Carmen y le cayeron sobre la espalda los años que nunca sintió. Ahora siento que podría entrar seis o siete veces en el asiento trasero. Es un animalito pequeño, un venado de ojos calladísimos, un cangrejo sin tenazas. Ni cuando cierra la puerta le descubro un ruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El carro es un corcel sabio. No hace ruidos, no ronronea ni gime entre la oscuridad de sus pistones. Julia me toma la mano. Atrás viene Federico, el anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa espera con dos brazos abiertos. Calurosa, pero no caliente. Todos se comportan de maravilla. Federico baja del carro, toma posesión de sus pies y camina. Algo recuerda. Viste de negro profundo, como queriendo ahogarse allí donde no se nombra la luz. Tomo a mi amigo del brazo, callado. Así caminamos hasta la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roberto espera en el salón. Lo veo. Roberto es mi hijo y lo veo, vestido de gala con una camisa gris y un pantalón con los ruedos largos. Hoy son esos días que asimilo más claramente que Roberto es mi hijo y que lo veo. Él tampoco habla. Nos sigue el juego. Sus ojos son de pez azul, los tiene más pasivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que Federico no puede verlo. Ahí en la sala está mi hijo y Federico no lo ve. Todavía lleva los anteojos oscuros y camina como usando un bastón. Julia sube antes. Abre la puerta del cuarto de Roberto. Sus tacones son mudos. Mi hijo nos mira desde la sala mientras subo las escaleras con Federico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entramos al cuarto de Roberto. Llevo a Federico del brazo. Una vez llevé a mi hijo así. Lo estaba castigando. Pero ahora es diferente; Julia me lo dice con los ojos: esto es diferente. Llevo a mi mejor amigo del brazo después del funeral de su esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Federico se sienta en la cama, suelto su brazo. Mueve los ojos. Toca los soldaditos que tiene Roberto en su mesa de noche. Los mira. Realmente los mira. Julia y yo salimos en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera espera Roberto con dos espadas de madera en su mano. Sabe que es su turno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-7308619972291627848?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/7308619972291627848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=7308619972291627848' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/7308619972291627848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/7308619972291627848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/02/piedra-papel-o-tijera.html' title='Post-Mortem'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-5939041324088849384</id><published>2010-02-14T15:21:00.000-08:00</published><updated>2010-02-14T15:26:53.641-08:00</updated><title type='text'>Primer Himno</title><content type='html'>Tal vez no escribo porque la conocí. O tal vez porque aún no la conozco. Las cosas la verdad se me hacen borrosas, el tiempo es una cosa tan flácida y tan parcializada: hoy parece que para muchos (estoy seguro que usted es una de esas) es un día lindísimo y corto, de los que uno parpadea y no ve pasar. Pero para otro buen grupo de mortales, yo incluido, claro, hoy es otro día cualquier y las horas son como otras. Largas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si la veo, bien. Excelente. Pero imagínese (me imagino yo) que delicioso poder sentarnos una tarde a tomar café y hablar. A conocerla. La verdad estos últimos años he perdido el gusto a salir a hablar así nomás, solo vernos y hablar, y acaso hacer uno o dos movimiento inofensivos al final del postre.  Creo que a veces quiero hacer eso con usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabe qué es vacilón? Que yo me acuerdo de cada día, porque la verdad son pocos. Mis días son como tristones. Tirando a grises. Qué cagada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-5939041324088849384?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/5939041324088849384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=5939041324088849384' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5939041324088849384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5939041324088849384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/02/primer-himno.html' title='Primer Himno'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-2994886026939588033</id><published>2010-01-19T00:55:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T00:57:46.267-08:00</updated><title type='text'>Partida de Póquer</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CDiego%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;link rel="themeData" 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que sí tiene pelo entre las piernas y es un garañón de los bravos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos miramos al Varo, y Varito al Tocho, gran cabrón, que te movás a abrir la ventana, usted practica para ser estúpido verdad, y nos reimos nosotros de la gracia porque a ratos así es él, pero ahora saca al tazón de bicho, que todavía dilata sus pupilas y Carrilla no se ríe porque sabía que era su turno de moverlo y no le alcanzó el cromosoma ‘Y’ para hacerse hombrecito y agarrarse el par que tiene abajo para mover el tazón, entonces el Tocho, sí, suave, que se la abro, llévela al cuello Álvaro, y todavía yo mirando el bicho, que agranda y agranda los ojos, como si temiera volver a caer de nuevo entre nosotros, que preferiríamos que no porque tanto ha costado sacarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moverlo los últimos centímetros que lo separan de la ventana es crítico y me alegro que Varito esté acá con nosotros, porque es un berraco y ni el Cucho que siempre lo baila le ha dicho nada porque Varo saca al bicho y lo vemos con respeto canino, mirá con cruza la ceja en media frente de lo concentrado, pensar que ya estudia para abogado y tanto pobre diablo que tendrá que verse con la ceja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dale con los ojos el elefante aéreo, el bicho es feo y duele verlo, con el florero boca abajo, atrapado por la mano firme del Varo, apurate Varito, que ya quiero que esté eso afuera y que cerremos la ventana y juguemos unas manitas más de póquer, si querés te dejo que ganés las primeras rondas y dice el Cucho que él te regala un traguito del ron que trajo, pero gracias hermano por sacar al bicho, ahora solo te pido que le pongás bonito, que nada cuesta tirarlo con todo y florero, pero Varo, cállense maricones, si nadie se atreve a meterle la mano al animal este entonces me dejan a mí hacerlo como me ronque la gana, y Carrillas, bueno, bueno, dejen al hombre hacer el trabajo, yo voy prendiendo la fogata para la noche y es que es un cobarde el Carrillas, sabe bien que echamos suertes y le toca sacar al elefante aéreo, pero así son algunos, más jugados que el doble cero dice mi tía abuela Rosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pudro en el frío que hace en este lugar, comienza Tocho, suavecito como siempre porque su mamá todavía le teje cobijas verdes para su casa en la ciudad, deciles Tocho que sos un llorón y que te morís por cerrarle la ventana en la cara a Varo o mejor aplastar al bicho y sí, yo sé que esa fue tu idea inicial, Agarremos a zapatazos al bicho ese, pero Carrillas y yo nos opusimos, por eso yo me encargué de atraparlo en el florero viejo y era Carrillas, claro el gran pendejo, quien estaba a cargo de moverlo hasta la ventana, que miralo ahora, está hecho pequeño al lado de la fogata y mira nervioso el florero volcado y los ojos elefantásticos del bicho, Póngale a sacar a esa cosa, a ver si volvemos a las cartas, pero Varito ni se toma la molestia de volverlo a ver, asomado sobre la improvisada jaula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevamos diez minutos viéndolo moverla, desde que Carrillas empalidó hasta ahora que metió cuchara en sopa ajena, Que te quedés callado, guevón, encárgate de la fogata a ver si hacés productivo, le cayó el Cucho, que desde un principio votó también por el zapatazo y dijo que le valía un tonel de mierda si se quedaba el florero el resto del día en la mesa, con el bicho adentro, esto después de que Carrillas dijera, no, mejor ahora no, pero apenas antes de que Varo se levantara con un bufido, Hijueputas todos, me las pagan y más vos, Carrillas, y desde entonces movió ya medio metro de los dos metros que hay hasta la ventana, y claro que no son muy precisos, pero ni siquiera Cucho trajo cinta mética para medirlo, porque tiene razón Carrillas, podría ser algo rápido, apenas un empujonazo y te lo juro que entre todos pagamos el florero y mañana te ayudamos a recoger los vidrios para que tus abuelos no los vean, prometido, pero Varo es nítido, va moviendo el florero a pocos, un centímetro ahora y otro al rato, midiendo al elefante aéreo, procurando no lastimarle las alas mugrientas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cucho sigue barajando, Les voy a hacer un truco de magia, pero solo yo estoy para verlo, porque al otro lado de la mesa está Varo inclinado sobre el florero volcado y Tocho no suelta su lugar al lado de la ventana, Y vos qué, Carrillas, dijo Cucho, que le interesa tener audiencia, pero el otro dice que hay que prender algo de fuego, que veamos al Tocho tiritando ya y mirá es cierto, allá al ladito de la ventana empieza a temblar y a frotarse sus manotas gordas en los antebrazos, Miren todos, la niña de Tocho ya no aguanta el frío de la montañita, soltó Varo, pero nadie supo cómo o cuándo vio al Tocho porque sigue con la mirada absorta en el bicho, y entonces Cucho, Bueno vení vos y te lo hago, Ok.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soltar las cartas sobre la mesa es cuestión de segundos y con la precaución de no molestar a Varo, que es un carajo muy loco si lo desconcentramos, y la verdad yo nunca sé cual carta escoger en estos asuntos, desde el otro lado de la mesa Tocho lleva su mirada indeciso desde el bicho hasta las cartas y yo lo vi también preocupado por la pilita de fichas rojas y negras que ha acumulado, No hermano, no voy a robarte las fichas, nada gano con tan pocas, le dice altanero el Cucho, que ya comienza a mover las manos con grandes mates y yo le veo con cuidado los dedos porque sé que el truco viene y hace un movimiento extravagante y sale en la mano izquierda con el trébol que elegí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carrillas se incorpora, Y si lo tiramos al fuego, al bicho digo, y Varo que ni voltea a verlo solo se sigue moviendo poco a poco, ya va tomando impulso y ahora el elefante aéreo dejó de vernos, parece un gran frijol gris y resignado, esperando que lo conduzcan hasta la ventana, vos qué pensás, tal vez se arrepintió de caer en nuestro juego, la verdad es que mi mano estaba muy fea y el asunto es que Tocho le repartía a Varo y a Cucho, que se jugaban el mano a mano y ellos duran mucho tiempo en pensar cada jugada y si no hubiese caído el bicho nos dan veinte minutos sólo ellos dos, pero cayó entre Varo y Carrillas y yo tomé un florero vacío que tenía al lado y lo encerré, sin pensar mucho lo que hacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cucho baraja y bajara, con los pies sobre la mesa, porque así son las cosas, verdad Cucho, vos subís y bajás las botas donde mejor te parece y si la Universidad las considera inapropiadas ahí mismo dejás botada Ingeniería y vas a Bellas Artes o algo así, yo no te veo Cucho, vos tan espíritu libre encerrándote entre fórmulas y números y no me vengás con que el saber emancipa, andá engañá a Tocho con esa, que por cierto está castañeando los dientes y pagaría una fortuna para que los treinta centímetros entre el florero y la ventana desaparecieran junto con el animal ese y él pudiese cerrar la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varo sigue moviéndolo, a pocos, pero no ha apartado la vista del animal en veintitrés minutos, según el reloj de bolsillo de Cucho, que dice que se lo heredó su abuelo aunque ninguno le cree gran cosa, mejor empiezo a preparar con calma las cartas, revolvelas una vez más Cucho, ya se escuchan unas ramas crepitar en la chimenea, Mirá, no sos tan inútil después de todo, dice Cucho, como sorprendido por el avance de Carrillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto del caso es que ya estaba lista la mesa y la chimenea y el Cucho con su voz tremenda mandó a Carrillas a traernos cervezas a todos, la verdad si uno tiene que ver a un elefante aéreo lo mínimo es abrir la nevera y tomarse una bien fría, las cosas no son fáciles en estas situaciones, y aún el Tocho que ya se congelaba por dentro no pudo decir que no, Y Tocho, no te preocupés, después de damos una tapita de ron y se te quita lo azulado de la cara, no te caería mal y yo pensando en la posibilidad de hacer unas tostadas con mantequilla antes de que terminara Varo entonces Tocho le pregunta que si puede cerrar la ventana un minuto pero nadie le responde y mejor dejala así hermano, no llorés, igual mirá que ya Varito, pelo en pecho, está a punto de llegar al ventanal con el bicho bajo el florero, resignado como vieja ancla oxidada y ya no vuela ni camina, es un gran vago pienso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los últimos centímetros antes de la ventana son agonizantes para Tocho, gran pendejo y Varo sigue sin mover los ojos, avanza cada vez menos lento y más seguro y Cucho, Carrillas y yo nos inclinamos con interés y curiosidad y sucede que apenas llega a la ventana, el florero sigue recto y junto al bicho cae afuera, singracia verdad, vos que tanto cuidaste que ni el florero ni el bicho sufrieran nada y ahora se te resbalan en el último centímetro, pero te cuento otra cosa, yo me asomé por la ventana, Tocho, no la cerrés todavía, y no había rastro del animal ese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una cosa es cierta, ninguno había visto nunca un bicho de esos, un animal con pinta de frijol deprimido, Pero era alado, aportó Tocho, Sí güevón, todos vimos cuando entró volando y casi te cagás del miedo y me arruinaste la oportunidad de limpiar a Varo, ese era Cucho y entonces yo, Bueno, yo le puse elefante aéreo, ya saben, ya tenemos el terreste y el marino, lo mínimo es darle la oportunidad de expandir la familia, y todos se quedaron callados pero era silencio de aprobación recelosa, del silencio que haría un tipo promedio si se encuentra por primera vez con un elefante aéreo.&lt;br /&gt;Entonces Tocho toma las cartas y las pasa a su izquierda, mientras Cucho termina de acomodar las fichas y Varito se va a dormir, vacío dice. Tocho insiste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dale, vas repartiendo.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-2994886026939588033?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/2994886026939588033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=2994886026939588033' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2994886026939588033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2994886026939588033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/01/partida-de-poquer.html' title='Partida de Póquer'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-5825353937273889505</id><published>2010-01-07T15:42:00.000-08:00</published><updated>2010-01-07T20:52:09.560-08:00</updated><title type='text'>Capítulo 1?</title><content type='html'>Por aquellos días el Auditorio siempre estaba lleno de chiquillas tímidas, de tipos indiferentes, del ocasional cara'e maje, un par de tatuados con caras alegres y los resignados operarios del sistema de cómputo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Íbamos Álvaro y yo. Ahí estábamos reunidos todos los indecisos del mundo, los pulseadores de siempre, los que exigen una segunda oportunidad a güevo y así. Toda esa gente. Los que por algún motivo íbamos a pedir otra carrera. Yo me tiraba por Ingeniería Mecánica después de un año de Comunicación y Varo iba otra vez a intentar Ingeniería Eléctrica. El año pasado lo pasó comiendo mierda con químicas, físicas y mates en otra ingeniería que ahora no recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sistema es fácil. Unos días eran los aspirantes a ingenieros, otro día abogados, físicos, antropólogos y así iban pasando, Tome su ficha muchacho, vea, camina hasta allá y se la da a aquellos señores, espero que haya traído la fórmula IC-11, ah que muchacho, bueno por dicha aquí tenemos de sobra, tome asiento y llénela, sin prisa, ya sabe que quiere estudiar, verdad, Eh, sí, sí, gracias señora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mae, tenemos el 257 y 258.&lt;br /&gt;-Y dónde vemos por cuál van?&lt;br /&gt;-Allá, mirá, al fondo.&lt;br /&gt;-La sangre del burro, apenas van por el 231.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperar. Bueno, y dudar. Porque de nuevo, nos piden que usemos la IC-11 como varita mágica. Un conjuro harripoterciano y ahora seré aspirante a ingeniero, en vez de ser el aspirante a comunicador que era hace diez minutos. Magia universitaria, mi hermano, usted coma callado y entregue el papelito al final de la fila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Varito, ojo aquella morena. La de la camisa verde.&lt;br /&gt;-No sea engañado Memo, si ella lo vuelve a ver borro ya Eléctrica y me paso a Derecho.&lt;br /&gt;-No, no, de veras. Está guapa.&lt;br /&gt;-Sí, güevón. Pero usted no. Además, es la única decente en todo el Auditorio. De fijo, de fijo, tiene novio. Se lo canto. Es la regla.&lt;br /&gt;-Y llevan cuatro años. Sí, ya me contaron ese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una voz mecánica: 238. Ver a las chiquillas. Burlarse de un par de uno sabe que duraron media hora eligiendo la ropa. Burlarse del mae de goma. Reír cuando se cae el barbudo dos filas adelante. Buscar ángulos rectos en las paredes, en el techo, en la pantalla que proyectan al fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es como un templo. Vamos llegando poco a poco los feligreses y dejamos en las mesas del frente un poquito de nuestra alma, solo un cachito. Una ofrenda, sacrificio de Siglo XXI, cédula en mano y toda la carajada. Es como si uno pasara al altar a dejar la limosna en vez de esperar a la solterona de sonrisa abierta que pasa cada domingo. Es un asunto de fe. Fe que en cinco años habremos aprendido algo y podremos salir al otro mundo real a ser personas reales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misma hijueputa voz: 250. Me lleva un tren de putas. Se lo digo a Álvaro y se ríe. Ya quisieras vos, Y seguro que vos no, mae, Sí, pero a mí si puede que me acepten en la entrada. Todos los aquí presentes pasaremos un buen chorro de días pensando: será que ahora soy ingeniero? Y haciendo bromitas parecidas a los compañeros para aliviarse el reptil que se llama duda y que repta por su intestino. Habrá otro animal aparte de los reptiles que pueda reptar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que es tu número, güevón, andá a ver si hacemos que esta vara camine. Y paso entre los asientos, cuidado de no caerme como el barbudo, y escucho al mismo tiempo el numerito de Álvaro. Dan ganas de gritar BINGO!, pero nadie reiría la broma. Pésima, además.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminar es un calvario. Y hacerlo dos veces es peor. Cómo es posible que hay un montón de hijueputas que desde que salieron del cole ya sabían que querían ser los siguientes todos años de su vida? Y por qué no puedo ser un tipo así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola señorita, Buenas tardes joven, me regala su identificación, Como no, aquí la tiene, Guillermo Collado Sáenz, A81867, vecino de Guayabos de Curridabat, actualmente en Ciencias de la Comunicación Colectiva, Así es, Me entrega la IC-11, Aquí la tiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teclea. Nervios. Futuro en potencia. Hoja milagrosa. Esta, precisamente esta, es la parte de la película que entra el mejor amigo de toda la vida a decirle a la novia que no se case porque la ama, y salen los dos en la Vespa única que tiene el mejor amigo. Nunca muestran lo que pasa con el novio que dejó plantado. Claro, nadie entró a llamarme. Unas cuantas computadoras allá, Varito conversa. Mi operadora terminó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces Ingeniería Mecánica en el recinto 11, Usted lo ha dicho, Va a aplicar, según me dice la computadora, por examen de admisión y por rendimiento académico, Y por excelencia, No dice nada acá, dice que su promedio le dio 89,73, Ah, ok, Entonces le doy viaje, Cómo, Que si finalizo la operación, Ah, sí, por favor, Bueno Guillermo, suerte en Ingeniería, es un cambio brusco, Sí, yo sé, muchas gracias, Tranquilo, hay muchos expedientes parecidos, Ok, buenas tardes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que esperar a que Varito termine. Cuántos aspirantes a comunicadores terminarán ingenieros? Cuántos primer ingreso de Medicina se ganarán la vida siendo abogados o archivistas? Cuándos graduados de licenciatura serán taxistas o jardineros? Ya la morena se fue, tal vez a ver al novio que la estaba esperando afuera. Llegó Varo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vamos mae, estamos listos.&lt;br /&gt;-Ok. Mae, viera que varas. La vieja que me estaba haciendo la matrícula me dijo que sí le daba viaje.&lt;br /&gt;-Y usted que le dijo?&lt;br /&gt;-Di, no le entendí. Era que si finalizaba. Usted se imagina una señora diciendo eso?&lt;br /&gt;-Mae Memo, despiértese. Es el siglo XXI. Vamos por una birra a ver si deja de decir tonteras.&lt;br /&gt;-Yo sé que siglo es, pero me refiero a que. Bueno nada, no vas a entender. Vamos por esa birra que decís.&lt;br /&gt;-Al rato se topa con su morenita.&lt;br /&gt;-Que te callés o te vas a pata a la choza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Álvaro se ríe. Siempre lo hace. Yo sigo pensando en la IC-11.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-5825353937273889505?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/5825353937273889505/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=5825353937273889505' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5825353937273889505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5825353937273889505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2010/01/capitulo-1.html' title='Capítulo 1?'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-800378680708634647</id><published>2009-12-25T18:01:00.000-08:00</published><updated>2009-12-25T19:38:29.474-08:00</updated><title type='text'>Rollitos de papel seda</title><content type='html'>En un pueblo perdido existe un niño que lleva años buscando un diente de león.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conversación entre él y ella. Murmullos a media madrugada. Campamento. Pero murmullos de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Decime, vos creés en las hadas?&lt;br /&gt;-Por qué la pregunta?&lt;br /&gt;-Es una pregunta importante, solo eso.&lt;br /&gt;-Pues depende. Qué entendés vos por hadas?&lt;br /&gt;-No, entonces no creés.&lt;br /&gt;-Definime esto de hadas.&lt;br /&gt;-Qué te digo... Espíritus tal vez, con cierto poder, no sé como te digo.&lt;br /&gt;-Ah sí, espíritus sí. Pero así como el hada madrina que me da un príncipe azul pues no.&lt;br /&gt;-Claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y vos?&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luciérnagas o luces de bengala?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-800378680708634647?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/800378680708634647/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=800378680708634647' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/800378680708634647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/800378680708634647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/12/rollitos-de-papel-seda.html' title='Rollitos de papel seda'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-7064777288291025183</id><published>2009-11-17T21:11:00.000-08:00</published><updated>2009-11-18T20:48:11.044-08:00</updated><title type='text'>Del Señor Legarreta</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;"El comienzo,  el pif, el cachito de segundo, eso fue antes. Mucho antes. Debe haber sido cuando dejaste los labsios entreabiertos y aquella sílaba mar, ondulada, amarguita."&lt;br /&gt;Murámonos Federico, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Joaquín Gutiérrez&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos hombres están sentados en una mesa cuadrada, muy gastada por años y con las esquinas redondeadas. Uno fuma y viste de celeste. Tiene un pésimo gusto para las corbatas y viste una de rombos. El otro tiene el ruedo al punto, una camisa blanca impecable y las barba recién hecha. Se inclina sobre la mesa, apenas alumbrada por una bombilla cansada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Usted entiende, supongo, que esto no es nada personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro, mirando el humo besar la bombilla, se quita lentamente el cigarrillo de la boca. Lo sostiene entre el índice y el corazón de la mano izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se calla. Retoma el fumado mientras el otro lo analiza con calma. Con precisión de arquitecto. La camisa blanca es de gran empresario, mientras que el de rombos apenas llega a supervisor de rango medio. Están en la casa de la corbata atroz, que le llamaremos Xavier. El otro, digámole Luis, murmura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y dónde está ella?&lt;br /&gt;-Allá atrás, acostando a los niños. No sabe que usted ha llegado.&lt;br /&gt;-Ok. Mejor así.&lt;br /&gt;-Sí. Un whisky?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis lo pide con hielo a tope y pringado de agua. Xavier se sirve un vaso generoso, deja la corbata a un lado y se sienta en la mesa. Tras el primer trago, se abre los dos primeros botones y recuesta la silla sobre las patas traseras, mirando a Luis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A ver si me queda claro. Usted tiene pensado llevarse a Rafaela?&lt;br /&gt;-Sí, voy a llevarmela. Bueno, eso suena siglo XX. Vengo a que nos vayamos juntos.&lt;br /&gt;-Ah, claro. Y ella sabe?&lt;br /&gt;-Pues no, apenas me conoce. Vine primero a decirle a usted.&lt;br /&gt;-Perfecto. Ella ya me contó de su beso.&lt;br /&gt;-Y usted entiende perfectamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bombilla oscila por el viento que pasa por la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A ver. Y para qué quiere un hombre, digamos así como usted, una mujer sencilla como la mía.&lt;br /&gt;-No, no. Es que vea. No es que yo la quiera para algo, ni que sea suya y se la venga a robar. Además, supongo que parte de la magia es que usted no entienda estas cosas.&lt;br /&gt;-Entonces me toca quedarme al margen porque soy idiota? Así es?&lt;br /&gt;-Don Xavier, hablemos esto como personas civilizadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento ella entra a la habitación. Sólo hay dos sillas disponibles en la mesa, las otras están ocupadas por bolsas de compras, y los hombres están sentados en ellas. Luis se dispone a darle el campo, pero Xavier lo detiene. Ella los mira y se ruboriza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ella primero va a acomodar las compras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis, aún de pie, presencia la escena. Ella toma con paciencia la primera bolsa, la abre y coloca cada artículo donde pertenece. La mayoría van a una puerta oscura al otro lado de la cocina, pero también abre la nevera y dos o tres puertas más. Así con todas las compras, sin mirarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hablemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelve a la realidad tras la intervención de Xavier. Aún incrédulo, toma asiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, mejor con ella acá. Igual ella es la que decide. Pero creo que, por decirlo de algún modo, puedo mejorar su oferta.&lt;br /&gt;-Esta es mi casa, no hable así en frente mío o nos vamos a los puños.&lt;br /&gt;-Claro, disculpe. La llamamos?&lt;br /&gt;-Yo decido cuando llamar a mi mujer. Rafaela, vení!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se acerca, todavía con una lata de hongos criollos en la mano. Entonces Xavier la toma de la mano, casi con ternura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Que este señor, bueno no sé quién es pero dice que trabaja en tu oficina, viene a llevarte.&lt;br /&gt;-A que nos vayamos juntos.&lt;br /&gt;-Es lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la ve a los ojos. Sin soltar la mano. La que es casi-ternura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Qué decís?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rafaela, que apenas logra mover los ojos de los de Xavier y dejarlos un segundo en los de Luis, busca un nombre para la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor Legarreta?&lt;br /&gt;-Luis, si le parece.&lt;br /&gt;-Por ahora dejémolo en señor Legarreta, usted algo tenía que decirle a ella. A eso vino, no?&lt;br /&gt;-Sí disculpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y le da la espalda a él. O la espalda de su atención, porque no se ha movido de la silla. Pero ya queda claro que en la conversación hay dos. Y Xavier no es uno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señorita, Rafaela, si me permite. Vengo a decirle que la amo descaradamente, aunque suene a asqueroso cliché. No sé, la verdad. La he visto en la oficina, a veces pasa por mi departamento y hoy tuve un día revelador. No, no fue en la empresa, pero eso queda para otro día. En fin, manejé hasta la oficina, subí al departamento de Recursos Humanos, pedí su expediente y cuando llegué le conté a don Xavier mi intención.&lt;br /&gt;-Que es llevarme...&lt;br /&gt;-Que nos vayamos juntos.&lt;br /&gt;-Ok.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quedan mirando. Rafaela mueve las pestañas y abre un poco la boca. Apenas medio o un milímetro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No me entiende. Bueno. Le explico. Usted, robaré las palabras de un amigo de juventud, me hace sentir poeta. La verdad no escribo desde hace muchos años y sin embargo creo que usted merece todos los lugares comunes del mundo. Porque por usted yo traería la Luna o cruzaría los Siete Mares. Y considero que su belleza vence a la flor más bella y que cuando la veo se me ilumina el día. Algo así es.&lt;br /&gt;-Usted es un mariposón y viene con palabras de imbécil a llevarse a Rafaela. Creo que esta conversación se ha extendido mucho, señor Legarreta, buenas noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Xavier hace el ademán de levantarse pero ella le pone con suavidad la mano en el hombro. Y luego en un tono ligero y desenfadado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dejame responder, por lo menos.&lt;br /&gt;-Dale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis con los ojos muy abiertos, como los de ella mientras él le hablaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo sé quién es usted, señor Legarreta. Lo considero un hombre diferente, especial. Casi único. Pero es que, por eso mismo, usted y yo nunca serviríamos. Y yo quiero mucho a Xavier, aunque usted no lo entienda. Por eso le agradezco mucho su oferta de irnos juntos, pero tengo que pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los ojos tambaleándose, Luis se levanta de la silla, toma el saco del respaldar y se dirige hacia la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La mejor de las suertes. Un saludo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana siguiente, Rafaela no llegó a la recepción del Departamento de Mercadeo. Se reportó enferma un par de días y el lunes siguiente llegó su carta de renuncia al Recursos Humanos. Alegó motivos personales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-7064777288291025183?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/7064777288291025183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=7064777288291025183' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/7064777288291025183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/7064777288291025183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/11/del-senor-legarreta.html' title='Del Señor Legarreta'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-9078227788788641332</id><published>2009-11-04T18:56:00.000-08:00</published><updated>2009-11-04T19:01:48.924-08:00</updated><title type='text'>Abdomen Algente</title><content type='html'>Chiquita pequeña,&lt;br /&gt;caracol azul:&lt;br /&gt;quiero hacerte sentir diente de león.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-9078227788788641332?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/9078227788788641332/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=9078227788788641332' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/9078227788788641332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/9078227788788641332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/11/abdomen-algente.html' title='Abdomen Algente'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-2364113781214759218</id><published>2009-10-26T20:46:00.000-07:00</published><updated>2009-10-26T20:57:05.705-07:00</updated><title type='text'>Conjugaciones</title><content type='html'>Llevo días buscando un verbo.&lt;br /&gt;Y hoy tropecé con &lt;span style="font-style:italic;"&gt;enroscar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;trepado en un palo de mangos,&lt;br /&gt;comiendo la cosecha de la abuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me enrosco&lt;br /&gt;(solo y&lt;br /&gt;pintado de azul y anclas viejas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vos (qué delicia verte,&lt;br /&gt;así pequeña y poderosa)&lt;br /&gt;te enroscás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El y ella&lt;br /&gt;(simplemente)&lt;br /&gt;se enroscan entre sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros (en una cama,&lt;br /&gt;o sentados mirándonos a los ojos,&lt;br /&gt;o nada-ndo) nos enroscamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vosotros (dichosos, vosotros)&lt;br /&gt;os enroscáis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Ellos&lt;br /&gt;y también Ellas,&lt;br /&gt;(con todo el empuje minotáurico del libre albeldrío,&lt;br /&gt;y el gozo centenario de los que llevan práctica)&lt;br /&gt;se enroscan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-2364113781214759218?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/2364113781214759218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=2364113781214759218' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2364113781214759218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2364113781214759218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/10/conjugaciones.html' title='Conjugaciones'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-4438044056240929432</id><published>2009-10-25T23:27:00.000-07:00</published><updated>2009-10-26T00:07:43.140-07:00</updated><title type='text'>Tipografíeme</title><content type='html'>Yo conozco pocas tipografías. Digamos, dejando de lado las Arial, Calibri, Times y Verdad de siempre (ah, y Tahoma y aquella Comic Sans), pues soy un brutal inculto. Un grandísimo y desconsiderado inculto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y uno tiene el reto diario de definirse. Hola profesor, este es mi trabajo. Soy un estudiante absurdamente genérico que no puedo pasar más allá de la tipografía que tienen los otros trabajos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mire, don Octavio, este es mi curriculum. Si de veras, yo soy muy chiva. Vea, deme un segundo y le enseño... Sí, ve, acá. En otro logros. Dice: "dos libros de cuentos". Claro, que mi currículum pinta normal, viera que es que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola amor, como estás. Te escribo desde una silla oscura en Samoa Oriental. Te quiero. Me asomo a la ventana y el Pacífico no deja de crecer. Lo cambio ya por cinco minutos con vos. Te amo. Me hacés falta. Yo sé que la letra no lo deja ver. Si te la escribiera a mano verías la letrita quebrada y un par de lágrimas manchar el papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que pasa es que usted y yo vivimos en un mundo tipográfico. Mis bisabuelos probablemente se quejaban de que las cartas hacían todo menos personal. Pero le cuento algo? Eran más humanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué rico es comerse las esquinas más perdidas de una escritura conocida. Y no solo eso. Una amiga mía escribe con rosado y le queda lindísimo. Dan ganas de beberse las palabras. Yo lo hago en un despelote, pero así soy. A lo loco se vive mejor, dijo la Celia (o creo que fue ella, total no sé).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por dicha en AIM soy "MS Sans Serif, Bold, Navy Blue, 10". Y decir esto es peor que revelar mi ADN, el número de mi cédula o el PIN del celuarl. Pero lo digo porque hay unas con letras moradas, otras que no conozco porque Facebook chat no permite esas cosas. Y otras grises y torcidas. Hay de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que las tipografías son como los ojos. Como el color, el brillo, el tamaño, el asombro escondido tras un papel finísimo en la pupila, la pasión. Lo jodido, te lo digo yo y decime vos si no es cierto, es que nadie se asoma. Yo veo muchos ojos y otras tantas tipografías a diario pero como que no las veo con calma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué lindo ese multicolor de cada conversación, de ese mundo mágico del chat, tan oscuro e impersonal. En fin, si poco sé de las tipografías, menos sé del mágico bicho que pulsa la tecla que crea la tipografía maldita. Y ese animal oscuro capaz de ese impulso creador, tan total y redondo, no merece toda la atención del cosmos?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-4438044056240929432?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/4438044056240929432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=4438044056240929432' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4438044056240929432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4438044056240929432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/10/tipografieme.html' title='Tipografíeme'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-8714881706962626742</id><published>2009-09-13T21:28:00.000-07:00</published><updated>2009-09-27T20:25:22.718-07:00</updated><title type='text'>Agosto Cero Nueve</title><content type='html'>Esto no es un poema.&lt;br /&gt;Es apenas un breve recuento&lt;br /&gt;de dos disfraces en el teatro,&lt;br /&gt;un árbol universitario&lt;br /&gt;cuatro buenos filmes&lt;br /&gt;dos mujeres que supieron que son hermosas&lt;br /&gt;(y otras tantas que aún falta decirles),&lt;br /&gt;papelitos jugando escondido en la librería&lt;br /&gt;una sala de cine a solas,&lt;br /&gt;diecinueve risas en un Puerto,&lt;br /&gt;medio litro de ron,&lt;br /&gt;un (primer) bajo,&lt;br /&gt;un curso bien feo&lt;br /&gt;y un par que se dejan rescatar,&lt;br /&gt;un poema que no es poema&lt;br /&gt;y creo que algunas tonteras más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, y la mujer más linda del mundo&lt;br /&gt;el trece de agosto (y el veintiséis)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo le dije,&lt;br /&gt;esto no es un poema,&lt;br /&gt;este es apenas un recuento,&lt;br /&gt;brevísimo, por cierto,&lt;br /&gt;de agosto cero nueve&lt;br /&gt;en las botas de Diego Arguedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sí,&lt;br /&gt;cómo le quedó el ojo?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-8714881706962626742?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/8714881706962626742/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=8714881706962626742' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8714881706962626742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8714881706962626742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/09/agosto-cero-nueve.html' title='Agosto Cero Nueve'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-5168435187429600350</id><published>2009-08-26T21:16:00.000-07:00</published><updated>2009-08-26T21:39:29.716-07:00</updated><title type='text'>Confesión en una banca</title><content type='html'>Usted ya habrá escuchado muchas veces esto, pero así son las cosas, usted es realmente linda y se lo tengo que decir. Yo sé que su novio anda comulgando, los he visto de la mano toda la misa. Usted le dio un beso muy tierno cuando le deseó la paz. También me la deseó a mí, me vio a los ojos y yo la vi a los suyos, y usted alargó la mano para unirse a la mía. Le molesta que use el verbo unir? Discúlpeme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero usted es realmente muy linda. Y su novio hace la fila para llegar hasta el padre y se lo digo ahora: "Señorita, con todo respeto, usted es realmente linda". Por qué me dice "gracias" con ojos abatidos? Su novio no se lo dice con frecuencia? No digo que yo se lo diría si fuera su novio, porque de eso no se trata, pero igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usted ahora se volvió para el frente (ninguno de los dos fue a comulgar, verdad que no?), pero igual se puede sentir la tensión. Es quebradiza. Pero igual queda la ceniza. No digo que hubo fuego, ni candelas, ni siquiera brasas. Mire que ya viene su novio, ahora va a sentarse aquí y usted no le va a decir nada, por ahora no, no va a decirle: "El muchacho de atrás me dijo que soy realmente linda", porque usted sabe como somos los hombres y tal vez se levante a romperme el hocico. Con y sin razón, diría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero mientras acaba la misa y hasta el lejano momento en que caminen ustedes hacia su carro (o el de él, es lo mismo), mi confesión va a ser un secreto suyo y mío. De nadie más. Igual después su novio va a enterarse y va a querer soltarme un puño en la cara, pero no va a saber como usted y yo Sabemos. Es reconfortante saber que por unos breves minutos, sólo usted y yo poseemos la Verdad y por más que el resto del mundo trate de adivinar, solamente nosotros sabemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es lindo decir nosotros sabiendo que usted es tan linda. Nosotros sabemos, usted, señorita, y yo. Nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se le olvide.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-5168435187429600350?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/5168435187429600350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=5168435187429600350' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5168435187429600350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5168435187429600350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/08/confesion-en-una-banca.html' title='Confesión en una banca'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-3086248035296618925</id><published>2009-08-03T19:50:00.000-07:00</published><updated>2009-08-04T13:07:12.337-07:00</updated><title type='text'>Porque hoy es Jueves y jugamos Fútbol</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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Mucho físico hicimos, y Mendoza, que ya me vomito, que ya me vomito y los que podían le gritaban: maricón, florcita y él levantaba la cabeza y seguía corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jugamos partido el jueves, en la buseta vibraba el silencio, el Profe garabateando en la libreta mágica, los muchachos alistado las botellas de agua. Contemos carros, dijo el Negro, yo pido los azules, yo los rojos, esos no valen porque hay muchos taxis, los del fondo jugaban blackjack con unas cartas viejísima que sacó Cantera y apostaban tareas y raciones de almuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Profe esperó a que nos vistiéramos en el camerino y habló largo y grave, muchachos esto es de ustedes, y todos con respeto. Salimos jugando igual que la vez pasada, solo que ahora entra el Flaco por Mendoza, y todos con ganas de meter uno o cuatro goles, Mendonza tranquilo que igual jugaste como un campeón y Flaco feliz porque venía saliendo de lesión y el Profe confiaba en él. No te agüevés, que igual hay noventa minutos y podés jugar, vamos, salgamos a la cancha a ver qué pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los de rojo estaban en la cancha, veníamos los de verde del camerino, Pato que nos decía frente en alto y que nadie afloje y Cantera sacando pecho de paloma, porque él no ocupa que le digan nada, casi ladrándole al primero que se topa. Mirá, sacaron a todo el colegio a ver el partido, son como cuatrocientos alrededor de la cancha, sí pero gritan como trogloditas, un montón de idiotas, eso es lo que son, y el Profe, el primero que suelte un puño o un empujón se va directo a la buseta y todos, sí señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está de negro el réferi, sí y va a llover feo, mirá que buena está aquella morena, el Profe quita un grupo que estaban en el banquillo y bueno, vamos nosotros al centro de la cancha que nos llama el Pato, a ver que nos dice, y Pato, maes bueno este es mi último año en el cole y nunca habíamos llegado tan lejos, a ponerle güevos carepichas y todos con la sangre hirviendo y Toto hace la oración del fútbol que aprendimos allá cuando teníamos ocho años y andá al marco Toto que ya comenzamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que ya sólo nos queda este año, se nos va octubre y el calendario se quedó corto en la pared y vos el próximo año vas a estudiar Derecho y Mendoza va a ser Ingeniero y los que se van a estudiar afuera, nos toca ahora mae, yo sé que después vas a una privada y casi no nos vamos a ver, pero eso no importa porque hoy es jueves y jugamos fútbol contra el Calvo Roldán y les vamos a meter uno o dos o cuatro cero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que bonito cuando antitos de que el árbitro pite estamos todos como piezas de ajedrez, mueven la bola ellos, señor pite por favor, déjenos jugar que venimos a callar a cuatrocientos hijueputas, pite señor, déjenos jugar. El que está frente a la bola es un trol grandísimo, Pato nos dijo que hay que marcarle fuerte la zurda y es pan comido, pero mirá que ya movieron y vienen, ya movieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo hay un modo de jugar estos partidos, y Toto, marquen, marquen, nadie se mueve en la línea de cuatro, no me vendan, y el Flaco pidiendo un pase allá en la banda derecha porque está solo y Cantera, tomá Flaco y allá va, dale Flaquito, meté un pase, mirá al Negro solo adelante, Flaquito querenos, hacé el pase, vos sabés que si seguís vos solo te van a comer vivo, y ya hizo el pase pero al Negro le ganaron por medio cuerpo que le sobraba al de rojo, y vieron carepichas, esa es solo de advertencia, venimos a empujarles cinco, preparen un saco industrial porque pagan la puya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son como quince minutos de empujar para arriba y meter la pierna duro, que nadie haga caso lo que gritan afuera de la cancha nos dijo Cantera y todos sorprendidos porque él siempre es el primero en enojarse y Pato, vamos que lo tenemos, armemos bien las filas para poder atacar con calma, que los árbitros han pitado bien hasta ahora, este partido es nuestro y el Profe, Cantera, soltá la bola más rápido y abran la banda con Guille.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de esas subimos, tiro de esquina y quedamos tres abajo, vayan alcen la testa y déjenla jadeando contra las redes, saltá Negro que son grande, pero agarró la bola el otro equipo y la mueven rapidísimo, vuelvan que nos agarraron mal parados, el Profe como loco desde el banquillo y no es culpa de nadie sino que encontraron un hueco que nunca hubo y hacete grande Toto, ya van varias que nos salvás en el partido y Pato, bajen, bajen, pero no hay modo, el cabrón tiró la bola a la otra esquina y lo que se oye es un eco de cuatrocientas gargantas, el Profe, no pasó nada, no pasó nada y ármense de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jugamos lindo, de veras que sí, armamos unas cuantas por la banda de Guille que podía sentirse el miedo de los de afuera del campo y toque balón con calma mae, si ve el hueco ponga el pase pero no se desespera, vea la calma de Cantera y el Negro recibe la bola cerca del área y tomá Muñoz que vos sabes hacerlo, encara al arquero, qué elegancia tiene para tirar un globito y en el banquillo todos mudos, siguiendo la parábola tremenda que traza la bola hasta colarse entre los dedos inútiles del otro portero y el vertical derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sí, vení y gritá, ahora que griten gol los cuatrocientos a ver si pueden, somos solo once en la cancha pero los callamos y no se escuchaba nada afuera del campo, solo los rugidos desgalillados del banquillo verde, pero el Profe, no ha pasado nada, todavía nos faltan goles, sigan empujando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchachos, empezó a llover y la cancha es puro barro, ahora se juega el partido con el corazón en el tobillo izquierdo y los pulmones en la mano, la lluvia no deja ver claro, no ceda un centímetro la defensa, no entregue un balón el medio campo, Negro, vos meté codazo porque ya vimos que te están pegando duro allá arriba y Toto es un berraco imbatible que no ha dejado pasar una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las bolas se suceden unas a otras, primero encaran ellos y Pato se cuadra sólido abajo y después moviendo al equipo por las bandas, qué bien que juegan Guille y el Flaco, y Toto, fuerza arriba, no pasa un solo pase del mediocampo y el equipo entero que responde como vikingos, porque el Profe sigue gritando que es nuestra última oportunidad y todos los sabemos y por eso metemos el pie aún más duro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de esas jugadas, apenitas iba a acabar el primer tiempo verdad mae, se escapa un morenillo rapidísimo por la banda izquierda y corre Rolo a taparlo, qué lindo te barriste Rolo, sacada del manual de Fair Play, pero el réferi pita y se cuadra en el punto de penal y los de rojo saltan felices y sale Cantera endiablado a decirle hasta de qué se va a morir pero suena el Profe, Cantera, quieto y todos nos quedamos viendo como el otro pone la bola en el punto de cal y lanza imposible para Toto que se estira más allá de lo humanamente posible pero no hay modo, la pelota se escurre por el ángulo y otra vez la garganta enorme y tragarse esos gritos asquerosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El árbitro pita el medio tiempo y salimos hacia el camerino con la cara baja, el Profe cierra la puerta y mientras todos se hidratan nos dice, muchachos, ya no hay discurso que valga, están jugando bien, tienen el partido, solo sigan así, ahorita empatan de nuevo y vamos, que ganamos esto y vamos a la final nacional, ármense, no ha pasado nada, sigan divirtiéndose que así se llega al buen fútbol y salimos después de diez minutos al campo a sacar la casta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora movemos nosotros, no les regalés la bola Cantera, qué sabrosa lluvia, vos sabés como se juegan estos partidos, tenés pedigrí de campeón, los primeros minutos movemos la bola lindo, hasta que da gusto verlos desesperados de un lado a otro de la cancha, juguemos con clase gente y el Profe, sigan así muchachos, los tenemos donde los queríamos, sigan así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero mirá que desgraciado el fútbol, nadie dijo que la vida fuera justa siempre dice el Negro, la bola es nuestra durante quince minutos y los tenemos como locos, pero en eso un saque de banda, se plantó en el medio de la cancha el diez de ellos y sacan uno o dos pases y acaban en el borde del área nuestra, sale Pato a romperles la pierna y tira el trol, pega la bola en una camisa verde y cambia totalmente de dirección, saltá Toto, saltá por favor, pero Toto iba por la trayectoria original y queda el balón en las redes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que tristeza eso del tres a uno, nosotros dijimos que le metíamos uno o dos o cuatro cero y ahora nos agarraron feo, con qué gana busca uno la bola al fondo del marco para llevarla hasta el centro del campo, Cantera, maldita suerte la nuestra y Flaco, no pasa nada, vamos que esto se remonta, qué corazón tenés Flaquito, por eso te queremos tanto, que dicha que volviste, que todavía tenemos dieciséis y diecisiete y podemos mover la bola y tenemos la magia en los pies, vamos a irnos arriba mi Flaco, tenés razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mueven la pelota el Negro y Muñoz, y desde el banquillo el Profe, vamos que nos quedan quince minutos muchachos, un gol cada cinco minutos y cocinamos esto, pero parece que está desinflado el equipo, nos la habíamos creído con el gol de Muñoz pero estos pendejos la hicieron más complicada, ahora faltan solo dos para empatar y Rolo, no pasa ninguna bola, hijueputa yo si pasa una sola bola, tenés razón Rolo, vamos arriba que todavía no ha pitado el de negro, esto no acaba, mójese la cara con la lluvia mae, amárreselas que falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez armamos por el medio campo y alguien le pasa una bola al Guille que la devuelve a Cantera, parece que sí nos animamos y a Muñoz, que la pone al Negro, dale que es lo tuyo, se quita un baboso que llegó a marcarlo, ya encaró al arquero y alza el pie para el disparo, mirá que alto lo alza para tomar impulso y la bola apenas se cuela por el palo derecho, tres dos Negrito, te quiero Negro, vamos por la victoria, ahora falta otro y estamos, pero qué te pasa Negro, por qué estás tirado en el piso, mirá que el Negro ni pudo levantarse a festejar o a recoger la bola y Flaco, Profe, venga venga, que algo le pasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos hagás esto ahora Negrito, no ahora, y el Negro que intenta ponerse de pie, da dos pasos y cae de vuelta, perdón muchachos, me jodí feo, perdón muchachos, vos tranquilo Negro, que ya te movemos afuera del campo para poder empujarle otros dos a estos cabrones, no llorés que lo dejaste todo en la cancha, metiste el gol y ahora eso nos da aliento, yo sé que este año es tu último, pero el partido no se acaba Negro, nosotros seguimos, confiá en nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entra Cucho por el Negro, dale Cucho a empujar los goles, que faltan dos, y que lindo ver a Pato romperse contra el delantero y Rolo que se tira en el charco más sucio para detener la bola, porque así es como se empuja un equipo, con garra, con cada hueso, con sangre en las rodillas, con la cara toda machada de barro y sudor, con todo, y el Negro desde la banda rodeado por quince o veinte de los de ellos y ahí va todo el banquillo a armarle bronca al que toque al Negro y a traerlo a nuestro terreno, Toto que se lanzó milagroso a parar un gol que parecía hecho, mirá a Cantera que sigue tocando la bola con calma, que espíritu de leyenda tiene el Cantera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice el árbitro que quedan cuatro minutos, a romperse en la cancha, muchachos entrenamos todo el año para esto, suban todos, enseñémosle lo que es una remontada de épicas proporciones, que sientan esta furia nuestra, nadie puede detenernos y el Profe, suban suban, y Pato que apoya el ataque, con un gol forzamos el tiempo extra, te toca hacerte grande Muñoz, vos podés hacerlo, pero le metieron una patada fea a Guille y el réferi no pitó nada, dos pases y están en nuestra área, matalo Rolo, matá al hijueputa, pero Rolo llega medio segundo tarde y Toto nada pudo hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sí saltaron los malditos de rojo y las cuatrocientas gargantas y el señor de negro pitó el final del juego, que furor ese colegio que parecía desarmarse, parecía que temblaba y nosotros esparcidos por toda la cancha, Rolo llorando en el piso y Cantera que quiere arrancarse la camisa, vengan muchachos, vamos a la buseta dice el Profe y va uno por uno levantándonos mientras atrás vamos dejando el Calvo Roldán hecho un carnaval, hecho un jolgorio, una fiesta que iba a ser nuestra, te lo juro que nosotros íbamos a celebrar el doble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La buseta es un castillo triste, el Negro y Pato y Cantera y Toto y los que se van este año están desparramados por los asientos, mudos, y los que se quedan porque están en cuarto tampoco dicen nada, el Profe guardó la libreta mágica, se acabó muchachos, se nos fue el chance dice Cantera y nadie se atreve a responderle nada, sí, se nos fue, tal vez si ganábamos en casa salía la serie pero no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya perdimos muchachos, ahora frente en alto llegar mañana al cole, cierto, que mañana volvemos al mundo real, los de cuarto año tenemos tarea de de Historia dice Rolo y Pato, nosotros unos ejercicios de trigonometría para doña Lucha, pero nadie realmente va a llegar a pensar en tareas o exámenes, van a llegar Negro y Pato y Cantera y Toto a decir, mierda mierda mierda y los demás van a dejar los tacos al lado de la cama, y mientras se bañen en sus casas van a decir, el próximo año muchachos, y Rolo, hijueputa yo si no ganamos el próximo año, hijueputa yo.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-3086248035296618925?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/3086248035296618925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=3086248035296618925' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3086248035296618925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3086248035296618925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/08/porque-hoy-es-jueves-y-jugamos-futbol.html' title='Porque hoy es Jueves y jugamos Fútbol'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-2958104241060249686</id><published>2009-07-21T14:33:00.001-07:00</published><updated>2009-07-21T14:33:47.724-07:00</updated><title type='text'>Lo dicho</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;A Claudia, semanas después&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;Ahora estoy solo,&lt;br /&gt;es de noche.&lt;br /&gt;Se me ocurre decirle&lt;br /&gt;tantas cosas,&lt;br /&gt;por ejemplo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola,&lt;br /&gt;sucede que estoy leyendo&lt;br /&gt;y pensé en hablarle.&lt;br /&gt;Nada serio, no pasa nada,&lt;br /&gt;solo quiero hablar con usted,&lt;br /&gt;no importa si es de&lt;br /&gt;algo grande e importante&lt;br /&gt;o un asunto muy tonto,&lt;br /&gt;claro que prefiero&lt;br /&gt;una tontera&lt;br /&gt;para poder hablarle siendo más yo&lt;br /&gt;y todo eso,&lt;br /&gt;pero bueno, hablemos&lt;br /&gt;de las rutas de las ballenas&lt;br /&gt;o el karma&lt;br /&gt;o las caricaturas de los noventas.&lt;br /&gt;Solo para oír su voz,&lt;br /&gt;o leer sus palabras,&lt;br /&gt;viera que se siente bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no la llamo,&lt;br /&gt;disculpe,&lt;br /&gt;ni le escribo.&lt;br /&gt;Sigo solo. Aún es de noche.&lt;br /&gt;Se me ocurren todavía&lt;br /&gt;miles de cosas,&lt;br /&gt;por ejemplo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola,&lt;br /&gt;que chiva es usted.&lt;br /&gt;Tal vez casi no la conozco,&lt;br /&gt;es cierto&lt;br /&gt;han sido solamente&lt;br /&gt;chispas y ruedos que se levantan&lt;br /&gt;por segundos,&lt;br /&gt;pero en serio,&lt;br /&gt;usted sí es chiva,&lt;br /&gt;y no me odie por favor.&lt;br /&gt;Que estas semanas vivo para&lt;br /&gt;ese minuto que me sienta&lt;br /&gt;grande y fuerte&lt;br /&gt;y pueda decirle&lt;br /&gt;que usted es muy chiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya casi amanezco,&lt;br /&gt;con papeles y pantallas&lt;br /&gt;en blanco.&lt;br /&gt;Todavía con miles de cosas&lt;br /&gt;que pagaría por decirle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola,&lt;br /&gt;usted me hace sentir poeta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-2958104241060249686?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/2958104241060249686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=2958104241060249686' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2958104241060249686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2958104241060249686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/07/lo-dicho.html' title='Lo dicho'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-2382523463857405588</id><published>2009-07-21T00:34:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T14:12:36.051-07:00</updated><title type='text'>Ojos de mujer, mujer de ojos</title><content type='html'>Estás sentado en un caño de Iquique, pero bien podrías estar bañándote en un hotel inglés o eligiendo entre dos lomitos en una carnicería de pueblo. Pero hoy estás en Iquique. Tres niños juegan canicas en la acera de enfrente, sombreados por un generoso laurel de las indias. Decidís entrar al café de la esquina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mesera es una gordita tímida y señalará el menú con el lapicero, como invitándote. Vos la mirás a los ojos, siempre lo hacés para hablar, y le decís: "Café negro, sin azúcar, por favor. Y dos tostadas con jalea." Tal vez ella te entiende, garabatea en la libreta y se aleja. Mirás por la ventana a los chiquillos de las canicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El café te huele a avellanas y cacao, aunque nunca has olido una sola avellana. La gordita vuelve con una taza amarillenta y las dos tostadas. Sonríe con suprema discreción y se retira. Tu plato te resulta agradable, en particular la jalea que corona la humilde merienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comés en silencio, echás otra mirada minuciosa a la partida de canicas que casi acaba y limpiás las boronas con la punta del dedo índice. Todos los días terminan iguales, café al final de la tarde y vas para tu casa a sentarte frente al tele. A veces parás de camino a ver el atardecer, que por ahí de agosto se ponen muy lindos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasás a pagar y la cajera, manos suaves y planas, te recibe el monedero. Entonces la ves a los ojos, para decirle "Gracias, deje el vuelto para la mesera", pero no podés. Los ojos, son los ojos, los ojos. Es presenciar dos amaneceres en desbandada. Ella tal vez te nota, tuerce los labios agradecida y baja la mirada. No pasa de los veinte, contra tus treinta y tantos. Una o varias arañas muy peludas te recorren la silueta del hígado y llegan hasta el estómago. Otra vez buscás sus ojos, sos un caballero, y le decís: "Gracias" sin más rodeos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora salís del café, la mirás una última vez por la ventana. La acera se ofrece, larga, para caminarla con las manos en los bolsillos. Bajás la avenida lentamente, un niño corre con una gran bolsa de canicas de todos colores. Pasan los carros a tu lado y terminás por inercia frente a tu casa. Subís a tu cuarto y abrís la gaveta donde están todos los poemas de los últimos veintitrés años, apilados en un montón. La madrugada se pasa en leer y releer cada verso hasta encontarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana es un chapuzón ligero y dos nuevas tostadas, ahora con mantequilla de tu refrigerador. Los ruidos característicos de los jueves se suceden tras tu ventana. Salís de la casa sin paraguas, con una chaqueta liviana y un poema doblado en cuatro en la mano, un caso lindísimo y utópico que escribiste cuando apenas descubrías la poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabajás eficiente en la oficina, sabés que podés sacar el trabajo en siete horas y tener tiempo para vos. Durante el día pensás el poema. Cuatro o cinco veces lo extendés sobre el escritorio, nervioso porque las comas y los puntos pueden aguarlo. Tomás un lapicero, tentado a tachar una línea, pero lo dejás así, veinte años después nada puede hacerse por el pomea, atacás la pila enorme de expedientes por procesar y estás afuera hora y media antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el café te sentás en la misma mesa y la misma gordita tímida llega a señalar el menú con el lapicero. Pareciera un déjà vu. Pedís el café y las dos tostadas, siempre mirando los ojitos redondísimos y a media asta. Afuera, siguen los chiquillos traveseando las canicas, frente al caño que hoy no ocupaste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tirás el poema sobre la mesa, de punta a punta. Lo releés dos veces, con las manos sosteniéndote la cara. Entonces ella se acerca, ojos de mujer, mujer de ojos, y toma asiento frente a vos. Te mira a los ojos, como vos cuando le hablás a la gente, y recita cada verso del poema que vos ya habías guardado en el bolsillo, el poema que apareció una noche lluviosa y quedó confinado a la gaveta oscura, el poema que nadie conoce sino vos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llega la gordita con el café y el plato con las tostadas. Ella te sigue mirando con su cara de estrofa de siete versos y más allá de esos ojos entendés. Los niños siguen jugando canicas, la gordita baila entre las mesas y el olor a avellanas se multiplica. Le ofrecés una tostada, pero te dice que ella nunca come. Claro. Con la mano temblorosa tomás un trago largo de café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella te toma de las manos, arquea las comisuras de los ojos y te dice: "Gracias por no cambiarme esta tarde en la oficina".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-2382523463857405588?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/2382523463857405588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=2382523463857405588' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2382523463857405588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2382523463857405588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/07/ojos-de-mujer-mujer-de-ojos.html' title='Ojos de mujer, mujer de ojos'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-622947033319005740</id><published>2009-07-14T21:48:00.000-07:00</published><updated>2009-07-14T22:08:53.492-07:00</updated><title type='text'>Espejo doble dentro del Espejo</title><content type='html'>Cateto al cuadrado igual a hipotenusa. Pero en geometría euclideana. Si mutamos un poco, si nos dejamos arrastrar a los campos ignotos de tantas otras geometrías y ombligos, cateto por cateto puede llegar a significar una cabra o dos estrellas fugaces. Tal vez por eso uno sigue dando vueltas, por la certeza de dar la vuelta y no entender nada, de comprender que las dudas son más reales. Si camino cuatro pasos en línea recta, sobre una línea amarilla que un niño recién dibujo sobre la acera, habré avanzado poco menos de lo necesario. Pongo un pie exactamente frente al otro, me dejo llevar por la magia del momento, el suelo acoge al talón con un abrazo fraternal y la punta de la bota se siente hermana con los vellitos minúsculos del musgo entre los adoquines. Si camino cuatro pasos, es menos. Cinco tal vez sea, pero eso depende de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me mira dar mis cinco pasos, o leer las primeras cincuenta páginas de un libro y me deja pensar que así descubro cosas. Ella entiende que maneja mi mundo, que puede decir: al carajo la aritmética y la sintaxis o de pronto obligarme a escribir con ene antes de pe y be. Nosotros somos esos que sabemos que deberíamos, que el cosmos y la sexta estrella confabulan con toda la gracia del mundo, arrastrados con un fanatismo casi avasallador. La sirena le cantaba a Ulises pero como Ulises no la escucha, la sirena no existe. Si ella me canta pero yo no la oigo o elijo un librito llano y sencillo que escribió García Márquez en lugar de tomar el volumen de Cortázar bajo el brazo y huir de la tienda, si hago esas pequeñas decisiones que también son las decisiones de ella, entonces los catetos se descuadran todos y empieza a tener más sentido las tazas de té muy cargadas de azúcar o las sombrillas mojadas. Pero todas son tazas y sombrillas hermosamente previstas y largamente esperadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sabe cuando tiene que asomarse al pozo negro de mis letras y leer algunas, sorteando con cuidado entre las anotaciones al margen. El péndulo sigue volando en la caja galáxica del tiempo, y cuando se acerca a mi esquina me desbarata el jaque mate y cuando pasa por la de ella le arrebata la caña de pescar. Yo puedo decir sol y ella puede entender luna, que los dos sabemos que es lo mismo porque trascendemos las palabras. Es como si esto fuera un sueño de un elefante, todo paquidérmico y con otras elefantas bailando. Igual se entiende, no se necesita mínimo común divisor, ni dialogar pasmosamente acerca de música brasileña o sentarse horas profundísimas a intentar contemplarse la vida mutuamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo escribo porque ella lee, pero si no lee no existe lo que escribo. Si decide medir en pulgadas lo que tracé en milímetros, lo desmenuza y punto, pero yo la entiendo. A veces no podemos ocultar la sencilla lucidez con que negociamos cada previo detalle, hablar las sílabas más básicas con antelación, porque todo lo mío nace de ella y lo de ella nace de mí. Ya conocemos todos nuestros ojos y todas nuestras voces de aquí a la tumba y otra vez al regreso, si nos observa un roble o un odontólogo, lo mismo da. A veces no queda más que poner con suculencia un pie delante del otro y completar los cinco pasos sobre la línea amarilla, o verde o azul noche. Que maravilla que ella derrumbe la torre de naipes donde menos lo preveía pero donde siempre supuse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-622947033319005740?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/622947033319005740/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=622947033319005740' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/622947033319005740'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/622947033319005740'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/07/espejo-doble-dentro-del-espejo.html' title='Espejo doble dentro del Espejo'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-350953754281097434</id><published>2009-06-25T23:00:00.000-07:00</published><updated>2009-06-26T14:23:43.436-07:00</updated><title type='text'>Oferta</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;A otra, la que sea...&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te prometo&lt;br /&gt;que si me amás&lt;br /&gt;vas a dejar de sentirte ingrávida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo decirte:&lt;br /&gt;si me amás&lt;br /&gt;te desdibujo la tristeza del alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el amor no se vende&lt;br /&gt;por onza en las farmacias&lt;br /&gt;como remedio para la amargura,&lt;br /&gt;ni cura el insomnio&lt;br /&gt;o la frustración.&lt;br /&gt;Tal vez aligere la soledad,&lt;br /&gt;pero no está comprobado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si te ofrezco un beso,&lt;br /&gt;digamos aquí y ahora,&lt;br /&gt;no es para que lo usés de amuleto.&lt;br /&gt;Él no va a curarte.&lt;br /&gt;Vos naciste con ojos de ceniza&lt;br /&gt;y nadie podrá barrerlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor no infla,&lt;br /&gt;ni eleva,&lt;br /&gt;ni transporta,&lt;br /&gt;ni muta misteriosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si me amás, no vas a amanecer nueva&lt;br /&gt;y vas a sentir el mismo peso&lt;br /&gt;de ayer&lt;br /&gt;y del mes pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero prometo&lt;br /&gt;ofrecerte la mano&lt;br /&gt;cada vez que la necesités.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-350953754281097434?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/350953754281097434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=350953754281097434' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/350953754281097434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/350953754281097434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/06/oferta.html' title='Oferta'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-5877752375345727065</id><published>2009-06-15T18:07:00.001-07:00</published><updated>2009-06-15T19:49:11.223-07:00</updated><title type='text'>Claudicando</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;"Cuando soñaba con vos amanecía feliz.&lt;br /&gt;Porque alguien una vez me dijo que cuando&lt;br /&gt;alguien sueña con una persona es porque esa persona&lt;br /&gt;se fue a dormir pensando en uno"&lt;br /&gt;P.P.V.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;Si ahora le hablo después de tantos días no es algo casual. Yo prometí no volver a hablarle y no rompo mi palabra en vano, pero es que anoche soñé con usted. No cuelgue, por favor. Déjeme explicarle. Era un sueño lindo, y cuando digo lindo quiero decir que sonreía dormido. O que todavía tenía la sonrisa en mi cara cuando sonó el despertador por la mañana. Esa clase de lindo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éramos usted y yo, bailando. Mis manos en su cintura y las suyas sobre mis hombros. Perdone lo rudimentario, pero nunca fui creativo para el baile. Lo importante es que estábamos usted y yo, mirándonos cómplices, como tigres. Qué lindas son las miradas cuando tropiezan entre ellas, y la mía decía "Te quiero" y la suya "Yo sé" y era todo lo que necesitaba. A veces mirarse es la mejor manera de hacer el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no sé por qué su voz me maravilla tanto. Es tan delicada y quebradiza, como si la enhebrara una anciana ciega. Pero es fascinante. Usted habla y debo detener el resto del mundo para oírla.  En el sueño hablamos mucho. Eran murmullos tibios y familiares. Me imagino un columpio, no se por qué. Y usted y yo abrazados, meciéndonos en él. Y hablando bajito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando digo abrazados, el suyo es un peso inocente. Que feo estar ahora despierto y tener que pensar que la única manera de tenerla fue en sueños. Casi todo el sueño usted y yo bailamos. Ya ni recuerdo la música. Tampoco tengo muy claro su rostro mientras bailábamos. Recuerdo su presencia, casi ingrávida. Como si flotara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La parte triste es que el sueño se va. Una vieja leyenda libanesa dice que cada sueño nuevo borra uno viejo. Yo no quiero volver a soñar. Quiero, tal vez, volver a soñarla. Y saber, con terrible certeza, que usted sabe que la quiero. Y bailar. Y tal vez hablar bajito, con las caras tan cerca que sienta su mejilla tibia y usted mi aliento entrecortado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si le hablo no es para decirle todo esto. Le hablo porque usted se veía tan feliz. En el sueño, digo. Se veía felis. Sí, con ese. Y yo también. Y le hablo porque de algún modo necio y absurdo me convencí de que podemos llegar a esa felisidad sin necesidad de recurrir a sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero, con seguridad, decirle que la quiero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-5877752375345727065?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/5877752375345727065/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=5877752375345727065' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5877752375345727065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5877752375345727065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/06/claudia.html' title='Claudicando'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-8829208472349720862</id><published>2009-06-08T23:05:00.001-07:00</published><updated>2009-06-09T00:33:16.953-07:00</updated><title type='text'>El Mostrador</title><content type='html'>Ella espera tras el mostrador, contando botones. La tienda huele a ventanales recién amanecidos y todavía vibra la madrugada. Cada botón es cósmico e irremplazable. Los hay rojos, océanicos, mundanos, lujosos, cuadrados, quebradizos, torrenciales, violetas, diminutos, silvestres... Nacen a puñados de una pecera fantástica y ella los cuenta, maternal, sin discriminar color, material de hechura o ideología política. Los botones la disfrutan mientras ella pasa cutánea sobre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la puerta de entrada cuelga una campana. Suena cada quince o veinte minutos y entra un cliente inoportuno que le exige su atención. Ella se despega con desgana, pero sonríe a manos llenas y atiende siempre con palabras justas y bellísimas. Del local salen radiantes los compradores, pero nadie regresa, porque ninguno encuentra el camino hasta la tienda de nuevo. Ella, feliz con esta irregularidad, cuenta botones tras el mostrador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno o dos han querido recordarla. Los miércoles de lluvia son fértiles para estos desplantes, porque ella acepta al cliente como mudo testigo del conteo mientras mejora el tiempo. Pero ella solo mira sus botones, entra en ellos, se entrega a un multidudinario culto. Los visitantes la miran, unos más tiempo que otros. Algunos travesean los anaqueles, pero uno o dos han querido recordarla. Particularmente las viejas viudas, solas en sus apartamentos blancos. Siempre sin caso alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, o puede ser mañana o tal vez fue ayer, entra un hombre cualquiera y suena la campana. Ella lo atiende, alegre. Empaca las compras en una bolsa de papel y la entrega, alegre. Saluda al cliente y regresa tras el mostrador, a contar botones, alegre. Él dice, o dijo o dirá, da lo mismo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo sé que usted espera tras este mostrador, contando botones.&lt;br /&gt;-Debía llegar dentro de dos semanas.&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-Aún no es setiembre.&lt;br /&gt;-Me adelanté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella arrastra un banco alto. Él lo acerca al mostrador y se sienta a esperar a setiembre, contando botones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-8829208472349720862?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/8829208472349720862/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=8829208472349720862' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8829208472349720862'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8829208472349720862'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/06/el-mostrador.html' title='El Mostrador'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-2936734696008330736</id><published>2009-05-20T21:05:00.000-07:00</published><updated>2010-01-18T23:55:25.316-08:00</updated><title type='text'>El Poeta</title><content type='html'>Hace unos meses yo dije,&lt;br /&gt;muy orondo y muy seguro,&lt;br /&gt;que ya no era poeta.&lt;br /&gt;Entonces empecé a garabatear prositas&lt;br /&gt;y embriones de cuentos&lt;br /&gt;que dejaba venteándose en los balcones&lt;br /&gt;hasta muy entrada la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero usted, señorita,&lt;br /&gt;me hace sentir poeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No porque tire versos&lt;br /&gt;y cite a Benedetti o&lt;br /&gt;parafrasee a Neruda,&lt;br /&gt;sino porque me agarra un latido raro-&lt;br /&gt;un ladrido raro?-&lt;br /&gt;como trenes que chocan&lt;br /&gt;entre el hígado y&lt;br /&gt;el riñón izquierdo.&lt;br /&gt;Disculpe si no me cree, pero me asusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprendí mis Lecciones, señorita.&lt;br /&gt;Perdone mi necedad,&lt;br /&gt;pero yo casi no la veo.&lt;br /&gt;Dos miradas por semana, acaso,&lt;br /&gt;y rendirlas hasta el próximo martes&lt;br /&gt;porque solo eso va a tener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pretender que eso se quede&lt;br /&gt;en uno ochenta y setenta kilos&lt;br /&gt;es querer soñar.&lt;br /&gt;Acá adentro no cabe.&lt;br /&gt;Y supongo que es normal que uno crea&lt;br /&gt;que puede berrear y llorar y escupir versos&lt;br /&gt;y sentirse poeta y pensar que así lo va a arreglar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo era un pobre diablo&lt;br /&gt;y usted me alegró un par de semanas.&lt;br /&gt;Claro, no me dijo nada, yo sé.&lt;br /&gt;Pero ahí estaba, martes y viernes,&lt;br /&gt;inmóvil ojo verde&lt;br /&gt;que me daba ánimo para unos días más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señorita,&lt;br /&gt;se me gastó la espera&lt;br /&gt;y la esperanza.&lt;br /&gt;Y perdone el lugar común,&lt;br /&gt;pero dejó sin palabras a este pobre poeta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-2936734696008330736?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/2936734696008330736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=2936734696008330736' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2936734696008330736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2936734696008330736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/el-poeta.html' title='El Poeta'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-6807679454119858893</id><published>2009-05-20T20:36:00.001-07:00</published><updated>2009-05-20T20:50:50.023-07:00</updated><title type='text'>Secreteando</title><content type='html'>Señorita,&lt;br /&gt;le voy a contar un secreto minúsculo,&lt;br /&gt;pero tiene que prometerme silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo la quiero.&lt;br /&gt;Llanamente.&lt;br /&gt;No sé si se habrá dado cuenta,&lt;br /&gt;pero usted me gusta&lt;br /&gt;y la quiero hacer reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada pomposo,&lt;br /&gt;recoger sonrisas tras sus orejas&lt;br /&gt;y colgarlas entre mis ojos.&lt;br /&gt;O escucharla hablar con su voz&lt;br /&gt;tímida y morena,&lt;br /&gt;su voz cortada como la de una niña,&lt;br /&gt;pero que encuentro maravillosa.&lt;br /&gt;De veras sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero tomarle una mano&lt;br /&gt;y decirle: te quiero,&lt;br /&gt;que linda estás,&lt;br /&gt;te quiero,&lt;br /&gt;como el maestro Mario.&lt;br /&gt;Pero sin necesidad de robles&lt;br /&gt;o jardines.&lt;br /&gt;Puede ser un parque insípido&lt;br /&gt;o una banca en la universidad.&lt;br /&gt;Con que usted esté me basta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero por ahora, señorita,&lt;br /&gt;me conformo con tomarle la mano&lt;br /&gt;y decirle:&lt;br /&gt;abramos la caja, veamos el gato.&lt;br /&gt;Tal vez,&lt;br /&gt;para comenzar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-6807679454119858893?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/6807679454119858893/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=6807679454119858893' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6807679454119858893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6807679454119858893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/secreteando.html' title='Secreteando'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-7589307868191121667</id><published>2009-05-14T17:02:00.000-07:00</published><updated>2011-10-23T16:41:58.410-07:00</updated><title type='text'>Lección Final</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;   &lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;"Be yourself no matter what they say"&lt;br /&gt;Sting&lt;/blockquote&gt;   &lt;/div&gt; &lt;/blockquote&gt;Recapitulemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/04/leccion-numero-uno.html"&gt; Lección Número Uno&lt;/a&gt;: No muestre el hambre y el Gato de Schrödinger.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/04/leccion-numero-dos.html"&gt; Lección Número Dos&lt;/a&gt;: El Ping Pong tiene sus reglas. No le pegue a la bola a loco.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-numero-tres.html"&gt; Lección Número Tres&lt;/a&gt;: No textee.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-numero-cuatro.html"&gt; Lección Número Cuatro&lt;/a&gt;: Saque callo.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-numero-cinco.html"&gt; Lección Número Cinco&lt;/a&gt;: Lea las instrucciones antes de abrir el empaque.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-numero-seis.html"&gt;Lección Número Seis&lt;/a&gt;: Sea usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mostrar el hambre es de mal gusto chavalo. Pero siempre en algún momento vamos a tener que abrir la tapa a ver si el gato cabrón está vivo o muerto. La vara es ser usted. Lea las instrucciones antes de tocar la cajita del gato, pero si ya se metió con la caja, recuerde que el Ping Pong tiene reglas que todo mortal debe seguir (eximo de esto a los semidioses con el mundo a sus pies).  No se embarque, mejor no textee y todos felices. Y al final, si el veneno estalló y el gato colgó los tenis, recuerde que un buen callo no daña a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feliz día del Mango.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-7589307868191121667?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/7589307868191121667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=7589307868191121667' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/7589307868191121667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/7589307868191121667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-final.html' title='Lección Final'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-6099817197516431840</id><published>2009-05-14T16:52:00.000-07:00</published><updated>2011-10-23T16:42:20.179-07:00</updated><title type='text'>Lección Número Seis</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;Sea usted. Se lo juro que es el mejor truco de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea seguro. Proyecte seguridad. Y Felicidad. Si no tiene, vaya a Hipermás y se compra un frasquito, me han dicho que no son muy caros. Si lo ven feliz con su vida, sin necesidad de alguien o algo más para estar en todas, usted ya pegó la lotería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No juegue de chiva, eso no promete.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-final.html"&gt;Lección Final&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-6099817197516431840?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/6099817197516431840/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=6099817197516431840' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6099817197516431840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6099817197516431840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-numero-seis.html' title='Lección Número Seis'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-3510279874196508352</id><published>2009-05-14T16:47:00.000-07:00</published><updated>2011-10-23T16:41:53.532-07:00</updated><title type='text'>Lección Número Cinco</title><content type='html'>Lea las instrucciones antes de abrir el empaque. Esto se aplica para todo: carritos armables, spaguetti en salsa de tocino que comerá en el campamento, esos pequeños caminos que uno toma para apartarse de la OP. Tirarse de cara no promete (no, de culo tampoco). Agárrese fuerte fuerte fuerte al arnés, revise el paracaídas de emergencias y lleve un botíquin, por aquello de las dudas. Yo empacaría también un manual de supervivencia, nunca sobra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vara es que se prepare antes de asomarse. Yo conocía un chavalo que decía: "Mae, yo no creo en señales, levanto la piedra y si está, está. Si no, no". No era conochedor el mae ese. Uno primero debe hacer un estudio morofosintántico-geológico-antrosemántico de la situación, a ver si se presta para tirarse al agua. Después usar termómetros, barímetros, decímetros y todos los otros "...metros" para tener datos más precisos. Una veleta caería bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo más importante es leer la letra pequeña en la etiqueta, al lado del logo. Usted no puede irse a china sin aprender mandarín, sin leer kilómetros de líneas acerca de su cultura milenaria, sus dragones semidormidos y el grillito acosador. Lea, trague, interiorice y después dele viaje.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-numero-seis.html"&gt;Lección Número Seis&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-3510279874196508352?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/3510279874196508352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=3510279874196508352' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3510279874196508352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3510279874196508352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-numero-cinco.html' title='Lección Número Cinco'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-3467769299044138079</id><published>2009-05-04T18:41:00.001-07:00</published><updated>2009-05-05T12:59:09.186-07:00</updated><title type='text'>Amoratado</title><content type='html'>Yo me quito una prenda,&lt;br /&gt;y me quito otra&lt;br /&gt;y otra&lt;br /&gt;y&lt;br /&gt;quedo totalmente desnudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces empiezo a vestirte,&lt;br /&gt;a engalanarte con mis camisas abotonadas&lt;br /&gt;y las botas que recién compré.&lt;br /&gt;Me tiendo a pedazos entre tus ojos,&lt;br /&gt;sobre tu mejilla arenosa,&lt;br /&gt;en los rincones ocultos de la rodilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te cubro.&lt;br /&gt;Te adoro.&lt;br /&gt;Pero no soy (para vos).&lt;br /&gt;No existe lo que no se sabe,&lt;br /&gt;y vos no me sabés,&lt;br /&gt;no entendés mis ropajes maravillosos,&lt;br /&gt;mis milagros a doble costura&lt;br /&gt;sobre tus hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo quedo tendido,&lt;br /&gt;desnudo,&lt;br /&gt;solitariamente irrepetible.&lt;br /&gt;Idiota. Soñador.&lt;br /&gt;Invisible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solitario,&lt;br /&gt;con el morete del patadón,&lt;br /&gt;que nadie me dio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-3467769299044138079?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/3467769299044138079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=3467769299044138079' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3467769299044138079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3467769299044138079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/amoratado.html' title='Amoratado'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-9129417289397860380</id><published>2009-05-04T15:27:00.001-07:00</published><updated>2011-10-23T16:41:09.394-07:00</updated><title type='text'>Lección Número Cuatro</title><content type='html'>Saque callo. Me lo dijo una vez Young Maste Raymon (cuando todavía era Lord Raymon, pero por esa temporada se ganó el Maste) y se los digo, porque de veras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Mae, usted lo que tiene que hacer es sacar callo. Si lo patean o le dan pelota, eso vale. Pero saque callo y va a ver como al rato ni siente las patadas". Sabio Raymon&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de veras. Saque callo, papito. Porque es lo único que lo protege de despicharse contra el mundo. Bienvenido a la Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: De veras, saque callo. Fosho&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-numero-cinco.html"&gt;Lección Número Cinco&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-9129417289397860380?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/9129417289397860380/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=9129417289397860380' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/9129417289397860380'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/9129417289397860380'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-numero-cuatro.html' title='Lección Número Cuatro'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-2451178477535156588</id><published>2009-05-04T14:01:00.000-07:00</published><updated>2011-10-23T16:40:44.561-07:00</updated><title type='text'>Lección Número Tres</title><content type='html'>No textee. Por lo que más quiera mijo, no mande mensajes de texto. Se lo digo, se va a joder si sigue de majadero con eso. En el segundo exacto en que le sale el eterno "Mensaje Enviado"comienza la rebelión de la fauna estomacal. Usted perdió. Y le voy a decir por qué: Usted mandó (claro, suena cursi, pero cómo explicarlo de otro modo?) un pedazo de su corazón con ese reguero de bits inalámbricos hacia unas torres muy grises y muy altas que se lo van a mandar a ella. Y si nunca regresa el mensaje, usted mamó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Don't drink and text, dijo MangaGüevo) No textee, me dijo ElQueSabe. Digamos, en un caso absurdamente hipotético con matices de fantasía tolkeniana, que regresa. Que usted recupere ese trozo suyo, ese famoso "Cómo me la trato el finde?" que había mandado hace un par de horas y que nunca le ha servido, digamos que ella le responde. Y ahora qué? Ya se embarcó. Ahora tiene, a güevo, que mandarle otra crónica de su fin de su fin de semana en 180 caracteres (ojalá menos). Y siga dando vueltas. Usted sabe aquello de mostrar hunger.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo propongo que todos los celulares del mundo tengan una etiqueta, de esas que tienen los cigarros y las botellas de licor, que diga algo como: "El uso de este dispositivo en rituales de apareamiento puede ser nocivo para la salud".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero usted ya mandó el mensaje verdad? No me escuchó? Perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lo resumo? Mamó.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-numero-cuatro.html"&gt;Lección Número Cuatro&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-2451178477535156588?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/2451178477535156588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=2451178477535156588' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2451178477535156588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2451178477535156588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-numero-tres.html' title='Lección Número Tres'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-8819548415098072247</id><published>2009-04-27T23:11:00.000-07:00</published><updated>2011-10-23T16:40:11.438-07:00</updated><title type='text'>Lección Número Dos</title><content type='html'>El ping pong es un deporte relativamente sencillo. Dame que te doy, viene y va ese universo blanco de un lado a otro de la red. Paleta Uno. Paleta Dos. Una Mesa. La Red. Punto. (Y la blanca). Yo soy bueno jugando esta base, este modelo primitivo. Entonces la chavala agarra la Paleta Uno (o la Dos, total es lo mismo) y me dedico a pasar la pelotita blanca, dejarla picando en su lado y esperar que regrese para otra vez devolverla. Así crecí yo, chiquitos todos de buenas intenciones, nada de esconder nada, las cosas de frente como en Julio Verne y Louise M. Alcott y Stevenson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doble cachetada y patada en la espinilla. Bienvenido al Siglo XXI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí toca leerse todo el manual. Si usted pensaba eso de hablar las cosas como son, pregúntele a Andrés López como le va con eso. El réferi se planta al lado de la red, se lleva el silbato a la boca y de pronto uno se da cuenta que la paleta se agarra de otra manera, que tiene que pegarle a la bola a cierta distancia de la mesa, que no se le puede pegar muy fuerte, que la conversación no es permitida a medio juego y muchos otros ques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprendé a jugar muchacho. O te vas a competir en la Liga del Mango.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/05/leccion-numero-tres.html"&gt;Lección Número Tres&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-8819548415098072247?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/8819548415098072247/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=8819548415098072247' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8819548415098072247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8819548415098072247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/04/leccion-numero-dos.html' title='Lección Número Dos'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-6687500718270251114</id><published>2009-04-21T15:29:00.000-07:00</published><updated>2011-10-23T16:39:40.988-07:00</updated><title type='text'>Lección Número Uno</title><content type='html'>Tal vez lo hacemos por el mariposeo a medio intestino. O la certeza de no saber. La certeza de que es lo único que no sabemos. Todo lo demás es predecible. El terremoto cada par de años, las muelas saliendo a los veinte meses, el ciclo del agua, la agenda mediática. Para todo hay variable y solución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto es tirarse sin arnés. Como los machos, nada duele. No muestre el hambre López. Pero, y si se siente? Y si es un ardor retorciéndose en la espalda? O trenes zumbando el estómago? Tal vez lo hacemos por eso, la sensación de vacío, la brevísima inseguridad, el juego hermoso y eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez lo hacemos por la duda, madre generosa, cisne potente, capullo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero siempre, aunque sea al final, hay que abrir la tapa. Cabrón de Schrödinger.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/04/leccion-numero-dos.html"&gt;Lección Número Dos&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-6687500718270251114?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/6687500718270251114/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=6687500718270251114' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6687500718270251114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6687500718270251114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/04/leccion-numero-uno.html' title='Lección Número Uno'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-3555359132552604915</id><published>2009-04-19T14:09:00.000-07:00</published><updated>2011-10-16T17:18:54.546-07:00</updated><title type='text'>Los papeles</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;"You may say I'm a dreamer.&lt;br /&gt;but I'm not the only one.&lt;br /&gt;I hope someday you will join us,&lt;br /&gt;and the world will be as one"&lt;br /&gt;John Lennon.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Do you believe in rock n roll,&lt;br /&gt;Can music save your mortal soul,&lt;br /&gt;And can you teach me how to dance real slow?"&lt;br /&gt;Don McLean&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;Papá me entregó unos papeles y un lapicero. Eran formularios de entrada a la Universidad del Sur. Uno rojo y otro verde.  También un panfleto. "Llénelos en la noche y déjelos en la mesa de la cocina, mijo. En la mañana me los llevo. Ahí esta su futuro asegurado" me dijo y cerró la puerta de mi cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso fue hace como cuatro horas. Ahora mi reloj de bolsillo marca las 11.48 p.m. Los papeles siguen sobre el escritorio, les puse encima una miniatura de microbús Volkswagen para que el viento no los vuele. El lapicero lo guardé y saqué la pluma que me regaló el abuelo. Si voy a hacerlo, que al menos sea bien hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leí un par de veces los papeles. La carrera dura cuatro años y salgo con un cartón de papel muy lindo que dice que soy Licenciado. Tal vez hasta apretón de manos con algún vicerrector. El panfleto explicaba con palabras de domingo las ventajas de un título de la Universidad del Sur, reconocido en ochenta y cuatro países del mundo civilizado y que me pondría en ventaja sobre todos los otros millones de pobres diablos que con costos sacaron bachillerato. Tentador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los espacios para llenar eran cosas superfluas. Nombre, apellido, dirección de residencia, número telefónico, estado civil, y cosas así. Yo pensé que una Universidad solicitaría datos relevantes, que dijeran sobre cada cual. Que sé yo, color favorito, qué cambiaría del mundo si pudiera, cuáles libros o películas han marcado su vida, qué piensa del uso de condones, cuántas mascotas ha tenido en su vida. Algo de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boca arriba, en la cama, repaso mis opciones. Plan A: llenar los papeles de papá, dejarlos sobre la mesa de la cocina, pasar cuatro años estudiando y tener una bonita vida con una casa en el Barrio Longina y un Ford del año. Plan B: partirlos en cuatro pedazos simétricos, botarlos al basurero y decirle en la mañana a Papá que quiero ser piloto de aviones o domador de leones en un circo. Sostener la lucha por un par de meses y ver qué pasa. Hay otros planes pero siguen en borrador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una opción sería fugarme. Hoy mismo, en la madrugada. Una carta a Susana para explicarle mi aparente huida (emancipación, diría yo, pero cuidado con los eufemismos), otra al padrino para que sepa donde estoy, unos papeles a Papá y mamá explicándoles. Tendría que meter los libros de Cortázar al maletín, el ajedrez de viaje, un cortauñas y un par de poemarios. Neruda, Gutiérrez y Vallejo, tal vez. Whitman podría ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12.25 a.m. dice el reloj. Tiene una cadena de plata, medio opaca por los años. Dicen que Tesla usaba uno similar. Las madrugadas son mi parte favorita del día  porque uno decide qué suena. Abro el tocadiscos y pongo "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band". No hay nada mejor. Es por lo menos una hora de tranquilidad antes de tener que enfrentarme a los arrogantes papeles sobre mi escritorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo jodido es tener que decidir ya. Tengo menos de 20 años y ya me piden que decida que hacer el resto de mi vida. Si me preguntan ya, digo: "Quiero cambiar el mundo". Estudiar periodismo y reportear la crueldad de la guerra o el abandono en que el Gobierno tiene los precarios. Quiero entrar a Medicina y unirme a Médicos sin Fronteras. Quiero ser biólogo y salvar las focas del Ártico. Quiero ser fraile y construir un albergue para mendigos en San José Centro. Quiero ser yo y plantar un árbol cada día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O solo soñar que se puede hacer algo y hacerlo. Yo fui catalizado por libros y canciones y películas. "Words and ideas can change the world" dijo John Keating en Dead Poets Society. "Dream on" canta Aerosmith. Y así Bob Dylan, Eternal Sunshine of the Spotless Mind, Mark Twain, José Capmany, Saint-Exúpery.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si mamá entrara al cuarto y me encuentra despierto, probablemente se enoje. Yo le diría entonces que ya soy adulto, que puedo elegir y ella diría que es algo de salud, que el cuerpo necesita sus ocho horas. Nadie me permite hacer mi elección, vivir de noche. Hoy tengo la excusa de Papá y sus papeles, pero mañana?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será que mi generación no cumplió? Todos acabamos el colegio y encontramos una única salida real: llenar un papel verde y otro rojo y entregarlos en una ventanilla de la Universidad. No hay salida. Conozco una chavala que quiere ser fotógrafa, pero estudia Contaduría Pública. Un niño de quince años que conocí pensaba formar su banda y recorrer el mundo. Su papá dice que será ingeniero. Una amiga quería ser actriz pero ahora estudia psicología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También son épocas difíciles. Woodstock fue hace tantos años. El Mayo Francés fue algo tan volatil que apenas nos llegan rumores a nosotros. Esta década del 2000 se siente medio vacía. Se murió James Brown. Se murió Celia Cruz. Discovery Kids ya no enseña nada. San Francisco ya no es un enorme jardín. El Boom se llevó sus autores a otro lado. Ismael Serrano canta "Papá cuéntame otra vez", porque solo nos queda vivir de esas historias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no me fijo al reloj. Deben ser la una y cincuenta y sus agujas parecerán una sonrisa. Y yo? Mi cuarto está lleno de miniaturas de aviones, de excelentes libros de autores de los siglos anteriores. Tengo el tocadiscos, la guitarra que apenas sé tocar, la fotografía de Einstein, la ventanota que deja pasar el aire de la madrugada. Los papeles también están ahí. Yo sé que están.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lealtad al sueño es difícil. Soy fan del Barcelona de España, canto con fervor el Himno Nacional y jamás estaría con otra que no fuera Susana. Pero nadie conspira para que renuncie a eso. Pero mi sueño lo ataca Papá, las tías que murmuran contra mí en los almuerzos del domingo, los amigos de mamá que dicen: "Qué desperdicio, muchacho. Todos los muchachos de su edad deberían entrar a una buena Universidad". Es el mundo volcado contra uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi las tres. 2.56 a.m. en el de bolsillo. Que sería serme leal? Abandondar familia y amigos y darle vueltas al mundo en la cabina de un avión? Domar leones en un circo turco o ecuatoriano? Doy vueltas en mi cama para desperezarme. Me levanto. Abro las ventanas totalmente. Mi cuarto está en un segundo piso y veo los porós florecidos en la otra acera. Sgt Pepper terminó hace rato. Pongo algo de Sabina. También pudo haber sido Serrat, por aquello de las opciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siento en el escritorio, frente a los papeles. Levanto la microbús, uno de mis sueños frustrados de chiquillo. También había soñado con ser pirata de un barco de velas blancas. Y quería ser hijo de Mufasa. Pero era hijo de Papá y él me había dado unos papeles de la Universidad para que los llenara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tan común eso del padre matando el sueño del hijo. Sé de un poeta brutalmente bueno que tuvo que usar de seudónimo un apellido polaco para que su papá no supiera que escribía. Y muchos más. "No seas tonto, la pintura es para morirse de hambre". "Un trovador no gana plata". Mi reloj dice que son casi las cuatro de la mañana. Papá no me perdonará si no dejo los papeles en la cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero el rojo. Todos los datos personales y biográficos del caso. No sabía que una Universidad necesitara mi tipo de sangre ni operaciones recientes. Cosas del seguro, tal vez. Ahora el verde. Y si lo hago personalizado? &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nombre: Hamlet &lt;/span&gt;No está mal.&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Apellido: Sawyer &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;de la Mancha. Residencia: Gondor. &lt;/span&gt;El Estado Civil en blanco. Para el número telefónico la placa de mi soñado Volkswager. Vamos bien. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Primer opción: Piloto de Aviones. Segunda Opción: Domador de Leones.&lt;/span&gt; No tengo idea en cual recinto darán esas carreras. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sede: Macondo. &lt;/span&gt;Un par de datos más y quedaron listos los papeles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo a la cocina a dejarlos. Papá los encontrará en la mañana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-3555359132552604915?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/3555359132552604915/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=3555359132552604915' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3555359132552604915'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3555359132552604915'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/04/los-papeles.html' title='Los papeles'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-1484404172060499440</id><published>2009-04-14T00:28:00.000-07:00</published><updated>2009-04-14T00:31:13.210-07:00</updated><title type='text'>Experemente</title><content type='html'>Este es en experemente. La edee es escreber sele esende le vecel e. Ne estey segere de qee se besce, sele me centente cen seber qee en elgen leger del mende se hece elge pere resesterse el lengeeje. Le berecrecee del edeeme se ve e treger le leteretere. Ne le permetemes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-1484404172060499440?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/1484404172060499440/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=1484404172060499440' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/1484404172060499440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/1484404172060499440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/04/experemente.html' title='Experemente'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-4777068226848363155</id><published>2009-03-20T13:22:00.000-07:00</published><updated>2009-03-20T13:24:39.269-07:00</updated><title type='text'>Ronda</title><content type='html'>"El discurso escrito, en cambio, es como una pintura: si se le formula una pregunta, no responde, y no hace sino repetirse a sí mimo hasta el infinito"&lt;br /&gt;Guillermo Cavallo y Roger Chartier&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-4777068226848363155?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/4777068226848363155/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=4777068226848363155' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4777068226848363155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4777068226848363155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/03/el-discurso-escrito-en-cambio-es-como.html' title='Ronda'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-4181707781307426368</id><published>2009-03-15T20:21:00.000-07:00</published><updated>2009-03-15T22:19:02.500-07:00</updated><title type='text'>Los Ciudadanos de Oro</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:180%;"  &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;"Old man take a look at my life&lt;br /&gt;Im a lot like you&lt;br /&gt;I need someone to love me&lt;br /&gt; the whole day through&lt;br /&gt;Ah, one look in my eyes&lt;br /&gt;and you can tell thats true."&lt;br /&gt;Neil Young&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Pasados los sesenta y siete regresó al barrio. Con una calva reluciente en la coronilla y unas canas empotradas a media sien.  Seguía igual la calleci&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;lla, un par de casuchas nuevas, pero la misma idea.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El barrio empezaba oficialmente en la pulpería de los Bolaño. Aunque no había ninguna línea, ni una barrera o un guarda que controlara el paso (en aquella época la seguridad era empleo para poquita gente), ese era la frontera. A media cuadra, pero era. Y ahí defendieron el barrio mil y una veces, muchachillos de once y doce, resorteras con piedras y alguno que otro palo de madera. Llegaban todos. Grandes y enanos, altos y bajos, ricos y pobres, todos codiciando los jocotes del parque. Rojos, casi estallando, amarillos con caras de pubertos o verdes para echarle limón, los jocotes de su parque eran codicia de cada güila que transitaba seis o siete cuadras a la redonda. Y que rico sangrar defendiendo lo de uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encendió un cigarro, apoyado en la pared de la pulpería. La había comprado un chino y estaba llena de chucherías. Comenzó a desandar el barrio. Era una calle larga, a la mitad un cruce de calles y al fondo un callejón sin salida. De la pulpería siguió hacia la encrucijada, pasó por varios de sus trincheras de campaña, de los tiempos de morteros y pedradas. Chupó el cigarro. Ahí vivía Lolita, tan linda la negra. Las trencitas a media asta y un culito que apenas afloraba. También sangraba por Lolita, porque a los quince ya las luchas no eran a pedradas por los jocotes, sino puñetazo limpio al final de las fiestecitas que se hacían con el guaro que conseguían, y Vení dame con un puño de esos maricón, No te metás con mi novia, me oís? Las broncas enormes y gloriosas, la ceja sangrando sobre la camisa recién lavada, Lolita llorando sin saber a quien ayudar y al final encerrada en su cuarto el resto de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra chupada al cigarro. Fue con el hijueputa de Figueroa. Una noche se les fueron de las manos los golpes que iban y venían y acabaron los dos en la perrera, con un policía riendose de sus caras deformadas y la muchachada que perseguía el carro mientras una vieja bien brava los echaba del patio de la casa. Figueroa me robó a Lolita, enero del setenta y ocho, claro. Ya era una muchachita más sabrosa, con una sonrisa que alumbraba cuartos y diecisiete años de pura belleza. Pero los de afuera seguían llegando, unas guitarras a las once de la noche en la casa de Lolita o de Sandra, a la que le tenía ganas Alberto o una botella de vodka que llegaba como bajada del cielo, pero en medio cumpleaños de la negra. Y el cabrón llevándose la gloria, pavonéandose con su botella y los ojos de las muchachas que se caían por sus patillas agringadas y la hebilla de su faja. A veces la Lolita me daba un beso a mí, otras veces se lo ganaba él y la verdad ninguno de los dos tuvo nunca nada seguro. Nos tenía bailados la negra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese Figueroa si lo veía me daban ganas de matarlo. Míticos los partidos en la plazoleta dos cuadras al norte. Eso era casi territorio de ellos, pero lo cedían domingo cada quince para retar al barrio a una mejenga brutal, con patalla a la espinilla y jalonazo de camisa incluidos. Y él de portero y yo goleador. Los goles que le hice y los que me negó, bonito celebrarle en la cara, No sos nadie, Para más mi abuela en silla de ruedas, Sos más malo que pegarle a la mama. Y los bailes frente a la barra, ahí sí que gritaba Lolita cuando anotaba, era todo eso del orgullo del barrio y apoyar a los chicos, porque aunque ya estábamos todos trabajando (un par de sapos en la universidad) todavía sacábamos el rato para volver a ser el barrio y dejar la sangre tirada, ahora en la gramilla y el polvo de aquella plazoleta abandonada. ¿Qué se habrá hecho Figueroa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó el cruce de calles y llegó a la que fue su casa, allá hace más de treinta y pico de años. El patiecito donde Lolita le regaló más de un beso, las veces que llegó tambaleandose entre borracho y sangrante, los juegos de rayuela cuando todos tenían ocho años y la vida era bella, comprar helados donde los Bolaño, llegar a comerlos en el caño de la casa. Siguió un poco y el parque, el jocote que habían cortado hace muchos años porque apenas asomaba parte del tronco. La última guerra por el jocote fue por ahí del setenta y tres, apenas lograron mantener la última defensa alrededor del parque pero resistieron hasta pasadas las ocho de la noche con piedras que encontraban tiradas entre el zacate. A media retirada, el cabrón de Bolaño le tiró una pedrada a la ventana de su cuarto y él pasó dos semanas con el viento colándose entre las rejas y el vidrio quebrado, porque su papá se negó a pagar más por sus jueguitos de guerrillero y tuvo que esperar a que el abuelo le comprara un vidrio nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lástima que de los muchachos a ninguno he visto. Alberto se tuvo que ir a los diecinueve, los tatas lo echaron de la casa porque se jaló un tortón con un negocio raro y le dijeron que cantara viajera, pero todavía llegaba a sudar la camisa verde domingo cada quince. Los Jiménez se fueron en el ochenta y dos, los papás se pasaron a un barriecito nuevo, allá por el sur y ellos buscaron su apartamento lejos de los tatas. Así todos se fueron llendo. Lolita se fue después que yo, un par de años después, la topé hace como veinte años, toda casada y con una marimba de hijos, un esposo que no aprendió ni a cocinar arroz y una casa enorme con un jardín lleno de flores y una rejita blanca. Acabó feliz la negra. Lo jodido ha sido enterrar a un par de los quince del barrio, accidente de tránsito y tumor de los bravos, medio hígado y cuelgue los tenis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sentó en una de las hamacas del parque, fumó el cigarro con ganas y miró al barrio. Tiró la colilla. De pronto sintió unas manos que lo agarraban por detrás y vio pasar unas muchachas con batas blancas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gracias por llamar, llevaba dos días perdido.&lt;br /&gt;-No se preocupe, a la orden.&lt;br /&gt;-Les quedó bonito el mall.&lt;br /&gt;-Muchas gracias, vuelva cuando quiera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-4181707781307426368?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/4181707781307426368/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=4181707781307426368' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4181707781307426368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4181707781307426368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/03/los-ciudadanos-de-oro.html' title='Los Ciudadanos de Oro'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-7200048636121724625</id><published>2009-03-15T19:33:00.000-07:00</published><updated>2009-03-15T20:10:52.245-07:00</updated><title type='text'>De la alegría de las ciudades</title><content type='html'>Asoleados vendedores de frutas, niñas de vestidos celestes caminando de la mano, una bandera a jirones, el trío de guitarristas ciegos, el que pasa y les deja una monea, las hojas que se lleva el viento, el viento que se lleva las hojas, los graffitis gigantescos en las paredes, las vendedoras de lotería, estudiantes de estadística hablando con los peatones, malabaristas callejeros, la chavala que pinta con su caballete, el caballete que espera que algún día lo usen, trece pericos sobre aquel joró tan floreado, el bar de segunda categoría, los adolescentes en la puerta del nightclub, los borrachos de principio de mañana, dos flores floreciendo, el permiso para redundar, el poeta frustrado, los miles que caminan cada mañana para coger los buses, un diputado comprando corbatas en pleno mercado, las familias de la mano, el café de los bohemios, un poco de maíz para las palomas, la jauría de perros del callejón aquel, el peatón que casi atropellan, el cerrajero que abre tempranito, miles de olores a pan y nueces y macadamia, el amor pobre tras un arbusto, los cinemas que venden completo el matinée, las sombras de los peatones, los periodistas de siempre, el que lleva el libro bajo el brazo, el que abre el libro en la plaza, el vendedor de flores en una esquina, los que traen las flores de su casa, el fotógrafo amateur que siempre llega, el ciclista que aún sueña con la gloria, la señora que vende sus artesanías, los que le pagan al malabarista de atrás, el último que cruza con la luz en amarillo furioso, robarse una uva del montón, el viejito en su mecedora balanceándose, la que suspira desde el balcón, los que tiran flores en la manifestación, los policías que reciben las flores, aquellos dos chiquillos que ríen, aquellos dos viejos que rían, el pobre diablo que llora, el chancho que escapó del mercado, comprar un mango en la esquina, las casas de ciento veinte años, la lluvia que mojó a los amantes, los locales de ropa de segunda, la música en los parques centrales, el árbol que se atreve a crecer, la moneda tirada en la acera, los letreros hechos a mano, una maravillosa tienda de confites, el que vende jugo de naranja en la calle, la que lee el periódico en una banca, el empleadito almorzando en la soda, los lustradores de zapatos, los niños que invitaron a la niña al fútbol.&lt;br /&gt;Y después, caminar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-7200048636121724625?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/7200048636121724625/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=7200048636121724625' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/7200048636121724625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/7200048636121724625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/03/de-la-alegria-de-las-ciudades.html' title='De la alegría de las ciudades'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-5244214108138042297</id><published>2009-03-11T22:17:00.000-07:00</published><updated>2009-03-11T22:58:17.533-07:00</updated><title type='text'>Alfredo Betoni</title><content type='html'>Un martes de febrero, a media tarde, Alfredo Betoni se encontró, por primera vez en sus diecinueve años de vida, pensando como un adulto.&lt;br /&gt;La situación pintaba fácil. Mauricio no abría la puerta de la casa, dos pisos y pisos de maderas finas, recién comprada hacía ocho meses. Chiflidos primero. Luego unos gritos discrtos, es que doña Lorena está dormida mae, me dijo Mau cuando lo llamé. Gerardo, gorra negra para atrás, metro ochenta y mucho, se cansó.&lt;br /&gt;Traían arroz cantonés recién comprado, el chino del barrio vendía barato, Nos echa rata el cabrón decía Gerardo, con más vuelto del esperado. Pero alimenta. Y se enfriaba. Mae Mauricio debe estar cagando, Usted cree, Claro mae, hemos gritado y chiflado como locos, nos hubiera oído, Y si se rulió, No, el mae se despierta con cualquier ruido, Que picha entonces.&lt;br /&gt;Las ventanas del primer piso prometían. Había una con un ancho particularmente generoso que llegaba al patio de pilas. Era un salto pequeño, fácil. Demasiado fácil, Tiene razón mae, démole por esa palmera, Uy mae, promete seriamente, Pero ese va a estar duro, Va a acular, Usted cree.&lt;br /&gt;Alfredo era más fuerte. Entonces agarró dos troncos de las palmeras, se balanceó, las vio medio enclencles y ahí mismo se bajó. Murmuró cualquier cosa. Pegó un par de gritos, Mauricio güevón que nos abrás. Y la ventana cerrada, el llavín trancado y la casa como burlándose.&lt;br /&gt;Gerardo comenzó a subir por las palmeras. Era más alto, pero más flaco y debilucho. A medio camino se quedó pegado, riéndose como desquiciado. Mae, me voy jaja, ayúdeme Alfredo mae, me caigo. Alfredo le ofreció sus manos para que apoyara los pies y de pronto Gerardo se encontró sobre el techo del garaje. Con los gritos, finalmente el hermano menor de Mauricio abrió la puerta, Maes que están haciendo, Estudiando álgebra lineal mae, qué parece, Mae di, porque no tocaron la puerta en vez de subirse al techo, Puta, no se nos ocurrió, que vivo este chavalo, que oportuno.&lt;br /&gt;Pasó Alfredo. Gerardo tenía que entrar por la ventana del baño de la hermana de Mauricio. Déjeme entrar, No, porqué esta en mi baño, Es que me subí al techo porque Maur, No me importa, allá usted. Una negociación rápida entre los tres, el hermanillo de testigo y Mauricio que de hecho salía del baño. Se pactó la liberación, un par de comentarios burlones y a comerse el chino.&lt;br /&gt;A media comida, Gerardo preguntó, Mae que inútil usted, cómo no pudo subir, Mae fue como que no me pareció la idea, Por qué. Alfredo pensó en caídas de espaldas, batas azules de hospitales, pequeñas agujas en las venas de su brazo izquierdo, una piedra esperándolo en el suelo y la palmera que se rompe. Así lo dijo.&lt;br /&gt;Los dos eran niños en cuerpo de adultos. Jugaban todavía con espadas de cartón, adictos a las películas de naves espaciales y caballeros honorables, despreocupados y libres.&lt;br /&gt;Gerardo removió el arroz con el tenedor y dijo, Mae, pensó como adulto.&lt;br /&gt;Alfredo se dio cuenta y, deprimido, volvió al arroz y para su sorpresa, se dio cuenta que podía distinguir el cerdo y la res de las carnes de procedencia dudosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-5244214108138042297?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/5244214108138042297/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=5244214108138042297' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5244214108138042297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5244214108138042297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/03/alfredo-betoni.html' title='Alfredo Betoni'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-3013869271985684933</id><published>2009-03-08T00:49:00.001-08:00</published><updated>2009-03-08T01:29:45.396-08:00</updated><title type='text'>Palabriando</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;"And in the naked light I saw&lt;br /&gt;Ten thousand people, maybe more.&lt;br /&gt;People talking without speaking,&lt;br /&gt;People hearing without listening,&lt;br /&gt;People writing songs that voices never share"&lt;br /&gt;Simon &amp;amp; Garfunkel&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A Sophie.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, muchacho. Vos estás equivocado. No se puede renegar el lenguaje. Es la casa madre, la grandísima vagina que nos parió diferentes al resto de los animales. El lenguaje nos hace humanos, chavalo.&lt;br /&gt;-No, don Fabián. Perdón, pero no. El lenguaje lo único que hace es separarnos comunicacionalmente del resto de los animales. Mire, usted llega donde su señora y le dice, doña tengo hambre, así como cualquier pajarito cabrón pita y pita hasta que a la mama le plazca vomitar medio gusano para callarlo. Mire, lo que nos hace humanos es la pasión. La compasión. El orgullo, la soledad. La envidia. La desesperación. El cariño. La antipatía. Nos hace humanos poder llevar la vida más allá de reacciones químicas y pulsaciones cardíacas y sentir de veras que hay algo que vale. O que no vale. Pero sentir, carajo. Don Fabián, su perro no lo quiere. Solo entendió que si le obedece, come. Y si lo muerde, se jodió. Puritica supervivencia. Y que el humano razona igual? Entonces por qué los güevones que salvan veinte carajos de un bus que se hunde sabiendo que pueden colgar las tenis ahí mismo? Por qué usted se saca el bocado para dárselo a su hija? Eso es lo que nos hace humanos, no un código morfosintáctico con ínfulas de ombligo cósmico. El ser humano es más humano entre menos habla. O más dice entre menos habla, como lé de la gana. El asunto es que el lenguaje lo único que logra es atarnos, ponernos un lastre generoso para luego mirar como nos tambaleamos. El lenguaje sistematiza el proceso, lo somete a un sistema cerrado y tieso. Casi diría que corrompe la humanidad, en el sentido de lo humano, claro. Pero yo mejor me voy, don Fabián. Todavía me faltan unas vueltas antes de regresar a casa y ya me cae la noche encima.&lt;br /&gt;-Bueno muchacho, andá. Tenés razon con lo que dijiste, no voy a pelearte eso. Pero cómo es de rico sentarse a desmenuzar palabras, entre tantas para escoger. Decime que a veces no te dan ganas de raspar alguna a poquitos, a ver que sale. El lenguaje podrá ser carcelero chavalo, pero no me vas a negar lo sabroso que es encontrar una de esas palabras que parecen de sastre inglés.&lt;br /&gt;-Ah sí, pero esos son otros cien pesos y yo  me tengo que ir. Queda para otra tarde. Hasta mañana, don Fabián.&lt;br /&gt;-Nos vemos muchacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se alejaron los dos, entre horrorizados y llenos de asombro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-3013869271985684933?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/3013869271985684933/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=3013869271985684933' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3013869271985684933'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3013869271985684933'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/03/palabriando.html' title='Palabriando'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-8681684698614836695</id><published>2009-02-14T20:48:00.000-08:00</published><updated>2009-02-14T21:22:25.911-08:00</updated><title type='text'>De la Tía Rosa</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;"The answer my friend&lt;br /&gt;is blowing in the Wind"&lt;br /&gt;Bob Dylan&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;"Que se murió la tía Rosa". Y quién era esta de la que hablan, la tía Rosa? Octogenaria redonda y algodonada, con cachetes de caricatura y unos pasos pequeños y pensados. Se tropezaba con la línea de mi vida un par de veces al año, allá por Navidad o en el almuerzo del Día de la Madre ("claro tía Rosa, con mucho gusto, con uno o con dos hielos"). Una de las dos hermanas olvidadas que dejó la abuela cuando se nos murió una tarde de agosto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre discreta tía Rosa, absolutamente llena de asombro. "Muchacho, cómo has crecido, yo te tuve en estos brazos hace un chorro de años" o "Pero que guapos están los nietos de Liliam". Se suma todo y se le agrega una visita solitaria a su casa (por aquello del funeralcito que le hicieron en su pueblo a la abuela) y ni se logra la relación de pariente lejana. Pero me dijeron que colgó las tenis (habrá usado tenis, la tía Rosa?) y me agarró algo denso y sólido en el estómago. Tal vez alcanzara para pariente perdida, eso sí, dejando un par de columnas en blanco y debiendo otros datos de segunda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo jodido es que mamá, sentada viendo televisión, mamá mujer de viernes por la noche cuando ya apaga motores, mamá mujer serena que se consume en las películas, me dice como anunciando la loteria: "se murió la Tía Rosa". De golpe, aunque siempre acaba siendo de golpe, no hay modo de soltarlo a chorritos, ni con jeringa o algún artefacto de clínica. Y yo desarmado, esparcido en mi sillón, desprevenido. "Se murió?". Y ella, con la película de las ocho que le gusta, doblada al español con las voces de siempre, confirma: "sí, en la tarde".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sepa Judas y el Creador por qué me viene ahora a afectar la muerte de la casi parienta perdida, por qué me agarra la pensadera en la tía de provincia, la tía muerta en su cajón de roble, la tía sin cachetes de caricatura, porque ahora son grises y yo los veo a través del vidriecito que algún morboso pidió que instalaran. Y uno que no lleva ni dos décadas de rodar, de tragarse las calles del mundo, toparse de pronto con tías asombradas que se mueren una tarde, sin la cortesía de avisar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tenía cáncer" dice mamá, sin apartar la mirada del machote que dispara la escopeta como rifle de combate. "El doctor le dio tres semanas". Así. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Señora, el examen nos dice que usted está hecha mierda por dentro. Con este cáncer se la llevo puta. Vaya viva tres semanas más. Apúnteme aquí en un papelito que flores quiere que le mande al funeral."&lt;/span&gt; Médicos cabrones, todo lo saben y nunca nos dicen nada. De pronto a uno le toca condensar ocho décadas en tres pinches semanas, tres semanas vulgares de un mes bien feo. Si al menos lo dejaran a uno escoger las semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué putas hace un chamaco de diecinueve años pensando en tías muertas con cachetes que ya no son de caricatura? A esta edad nos toca abrir los cuadernos de la universidad y tirarnos de jupa, cada cual buscando la manera más efectiva de tirar al basurero su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;juventud, divino tesoro&lt;/span&gt;, y es que si usted estudia en universidad privada sale más rapito, mijito, verdad que usted ya quiere entrar a trabajar? Dígame si no es una maravilla esto de sacar una carrerita en tres años? Si ahora la vida se vive al galope, muchacho. Recuerde que tiene que leerse el capítulo ocho de la antología para el lunes, que tenemos comprobación de lectura. Vaya, lea, lea. Fórmese, que este país necesita muchachos despabilados como usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí es que los libros me ven con cara fea. No es mi culpa, señor, por favor entienda. Son los libros, que no me quieren. Y la tía Rosa que se murió y no me dio tiempo de prepararme para cuando mamá me lo dijera. Tal vez si estudio medicina puedo salvar otras tías rosas de otros chamacos de diecinueve años. Ah no, pero si yo estudio periodismo. Qué se va a hacer. Mejor me callo y me voy al pretil. Ahí voy a tener chance de pensar en la tía Rosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-8681684698614836695?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/8681684698614836695/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=8681684698614836695' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8681684698614836695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8681684698614836695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/02/de-la-tia-rosa.html' title='De la Tía Rosa'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-2917094427560447812</id><published>2009-02-07T00:54:00.000-08:00</published><updated>2009-02-07T01:05:07.524-08:00</updated><title type='text'>Dos mil diez</title><content type='html'>-No jodás, eso fue en el dos mil siete.&lt;br /&gt;-Sí, pero te digo que no lo matamos.&lt;br /&gt;-Entonces?&lt;br /&gt;-Alguien lo metió en un bolsón plástico, con varios cierres. Y en una caja, de esas con llave. Pero el idiota perdió la llave a los pocos meses de cerrarla. Y para dejarla redonda, guardó la caja en una cámara bajo cero, por aquello de congelarlo.&lt;br /&gt;-Y ahora?&lt;br /&gt;-Como que salió.&lt;br /&gt;-Pero estamos en el dos mil diez. Te digo que son tres años, de otros brazos y otros olores. Países, sabores, labios, nombres. Son tres años, creéme.&lt;br /&gt;-Bueno.&lt;br /&gt;-Bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dejá de verme con esa cara.&lt;br /&gt;-Te veo.&lt;br /&gt;-Bueno, abramos la bolsa a ver si todavía respira.&lt;br /&gt;-Ok.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Quién se asoma?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-2917094427560447812?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/2917094427560447812/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=2917094427560447812' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2917094427560447812'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2917094427560447812'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/02/dos-mil-diez.html' title='Dos mil diez'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-5190901986502598734</id><published>2009-02-05T19:58:00.000-08:00</published><updated>2009-02-05T20:04:17.636-08:00</updated><title type='text'>Disculpa</title><content type='html'>"El problema es escribir con rabiosa sinceridad, dándose vuelta al revés como un calcetín"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Todavía escribimos como quien cuenta centavos, aplastados por la seudo lógica del lenguaje"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Yo busco una prosa elemental, reseca, jadeante. Manchada, como los delantales de las mamás de diez chiquillos. Aspera, como las manos de los calicheros. Sudorosa a gentío. Frenética como una tetera hirviendo"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Joaquín Gutiérrez&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-5190901986502598734?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/5190901986502598734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=5190901986502598734' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5190901986502598734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/5190901986502598734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/02/disculpa.html' title='Disculpa'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-7257987720731663697</id><published>2009-01-30T16:32:00.001-08:00</published><updated>2009-01-30T17:12:53.527-08:00</updated><title type='text'>Del dos mil treinta y tanto</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;"Baby this town rips the bones from your back&lt;br /&gt;Its a death trap, its a suicide rap&lt;br /&gt;We gotta get out while were young,&lt;br /&gt;`cause tramps like us,&lt;br /&gt;baby we were born to run"&lt;br /&gt;Bruce Springsteen&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino por las calles del mundo, disfruto, porque en la mañana encontré mi libro celeste con café. Es tan nuevo todo, tan lleno de la palabra asombro. Los muchachos apiñados en los montones de barro, la fiesta de los quince con Nene, la primera vez que fuimos solos a la playa, aunque esa tiene manchas amarillentas, seguro café. De jóvenes nos aprendimos una vez los nombres de los árboles, tal vez todavía me acuerde. Este es un roble de sabana, las flores, las flores, son las flores las que lo distinguen, así nos decía uno de los peones en la finca, que nos fijáramos en las flores para distinguirlo. Este de hojas macanudas ni idea, se parece a todos un poco, tal vez le invente un nombre más nuevo y hermoso que todos los otros. Los peones nos dirigían, íbamos en los caballos del tío y nos señalaban cada tronco y lo nombraban en su lengua oculta del que ha visto todas las raíces del mundo. Aquél es un poró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso fue atrás, allá en los años de jóvenes, los muchachillos desenfadados y ligeros, uniformados con jeans y camisas idiotas, porque éramos la juventud arrogante de entonces. ¿Y si me olvido del camino al trabajo y me siento en la banca un rato? El jefe gritando, qué son estas horas, usted cree que aquí estamos en una guardería, en una escuela, en un instituto para colegiales sin salvación, que nos vale un pito a la hora que usted llegue, no me tiente porque le marco el historial, le pongo una equis roja y esas no se borran así como así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como les decíamos entonces? A esos adultos esponjosos, densos y pesados, que no entendían ese fulgor tremendo que encerrábamos los jóvenes, que nos querían apriosionar entre tanta norma y tanto reglamento, que barbaridad esos zapatos tan embarrados, señorita recuerde que aquí no se permite más de una pulsera en los brazos, joven esa cabellera ya supera los límites establecidos y tantas cosas más. A todos les decíamos igual. Ya me acordé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me levanto de mi banca, con mi palabra, la palabra nueva, la palabra sana, la palabra recuperada, la hija pródiga que regresa a su padre bondadoso, la emancipadora de todos los jóvenes del mundo, la nueva luz, la palabra estrellada, la palabra que merece todas las palabras, la santa palabra, la palabra tallada en todos los libros, la siete veces gloriosa, la palabra de las mil maravillas, la asombrosa palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino con mi palabra. El mundo es aún más bello porque la tengo conmigo. Cómo pude haber olvidado ese sentimiento renovador de sentirse joven? Cuántos libros azules con fotografías se necesitan para despertar al mundo? Tomo mi palabra bajo el brazo, la arropo, pero desearía poder sentira en todo mi cuerpo, metermela bajo la lengua, prensarla entre el pelo y la oreja, colgarla con un hilito del ombligo, prensarmela en la entrepierna, esconderla entre los dedos del pie, calzarla con suavidad en la palma de mi mano, recorrerla y que me recorra, sernos sinceros porque no hay palabra mentirosa que valga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces quiero toparme con todos los jóvenes de ahora, porque aunque tenga pasados los cuarenta tengo la palabra y es lo que vale. Mis hijos! Ahí deben estar, encerrados en sus cuatro paredes, en su odiosa torre de marfil, trabándose y destrabándose entre las fórmulas algebráicas y la morfología, odiando al colegio y a nosotros, los adultos. Voy a llegar, armado con la palabra y voy a sorprenderlos, van a saber que al menos yo me acuerdo que fui joven, que soy su aliado, su cómplice poderoso, su amigo, su camarada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corro a mi casa, mi esposa aún no ha sido iluminada y no entiende, ya habrá momento de aclararle todo, de revelarle nuevamente el cáliz de vida, el santo grial, pero ahora los chicos. Están arriba, dice, sus ojos abiertos, sus ojos de porcelana china recién enfriada, sus ojos asustados. Subo, abro la puerta con la fuerza de todos y están los dos, con la música de la juventud de ahora, que siempre es la misma, porque Música y Juventud solo hay una, disfrazada de tantas maneras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me miran y aprovecho su fugaz atención y suelto la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces los dos se petrifican, detienen los lapices que jugueteban con el ritmo del artista del momento, yo los espero, porque sé que solo pueden reaccionar de un modo, gracias papá, la palabra da la vida y es la juventud, ya no te diremos papá, vení camarada, seamos uno solo en un abrazo, vení y los tres nos fundimos en uno solo, ya no estaremos divididos, no más papá ni hijos, camaradas todos, porque vos te acordaste de que fuiste joven, vení.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Papá, esa es palabra de viejos. Despertá, vos no sos joven como nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta que se cierra poco a poco, ellos que retoman sus bolillos imaginarios, porque no entienden que los muchachos y yo éramos como ellos, porque allá en el dos mil ocho éramos tan jóvenes todos que no se podía llamarnos sino joven, respirábamos y hablabamos en nuestra lengua de joven, de esperanzado, de alegre. Y hoy que recordé que una vez fui joven, que lo que dice el libro azul es realmente cierto, que cuando el dos mil ocho yo usé la palabra, la única palabra, entonces me topo con este muro gris e invencible, porque aunque todos los viejos del mundo recordemos que algún día fuimos jóvenes, ni un solo de todos los jóvenes van a darse cuenta que algún día fuimos como ellos. Nadie se acuerda que fuimos así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mejor me anudo otra vez la corbata y regreso al trabajo, ya se hace tarde.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-7257987720731663697?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/7257987720731663697/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=7257987720731663697' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/7257987720731663697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/7257987720731663697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/01/del-dos-mil-treinta-y-tanto.html' title='Del dos mil treinta y tanto'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-8554160502008979504</id><published>2009-01-15T22:39:00.001-08:00</published><updated>2009-01-15T23:10:29.266-08:00</updated><title type='text'>Manual</title><content type='html'>Ventanilla 4, siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, buenas. Cómo le va? Es que yo necesito un reporte de notas sellado por Registro.&lt;br /&gt;-De cual semestre?&lt;br /&gt;-Del segundo, por favor.&lt;br /&gt;-Mire, es muy sencillo. Vaya busque el formulario RT-89 en aquella mesa. Es una hoja azul con las esquinas en rojo. No la confunda con la RT-77, que es la azul con esquinas en rojo sangre. Llénela y pase a dejarla a la Oficina A-45, que está ubicada en el tercer piso del edificio administrativo de la Sede de Occidente. Ahí le van a dar un sobre amarillo que contiene una código secreto. Suba entonces al Refugio de Base Crestones en el Macizo Chirripó, abra la tercera gaveta a la derecha en el escritorio del guardaparques y busque un formulario con el mismo código que el sobre. Llénelo con sus datos personales y deposítelo en el buzón rotulado "Promoción para Artículos Deportivos" (no me vea con esa cara, el nombre es para que nadie sospeche) que está ubicado en el pasillo cuatro del AutoMercado de Playas del Coco. La encargada le dará un comprobante. Raspe en la parte indicada con una moneda de diez o veinte colones, de las plateadas y va a encontrar una fecha con día, mes y año. Busque en la sección de pasatiempos de Diario Extra de ese día el crucigrama y resuelva la 24 Horizontal. Esa es la palabra clave. Sintonice entonces una semana después Radio U exactamente a las 2:24 p.m. El locutor dirá su palabra y a continuación otra, que usted debe apuntar y llevar a aquella ventanilla, la que dice "Palabra Secreta" para que le den un nuevo formulario, que me deberá traer a mí. Sencillo, verdad? Recuerde que tiene hasta fin de mes para hacer estos trámites y no me haga caritas, vaya trate de solicitar una medicina al Calderón.&lt;br /&gt;-Algo más?&lt;br /&gt;-No, solo era eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ventanilla 4, siguiente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-8554160502008979504?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/8554160502008979504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=8554160502008979504' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8554160502008979504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8554160502008979504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/01/manual.html' title='Manual'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-1808471590977737785</id><published>2009-01-14T23:31:00.001-08:00</published><updated>2009-01-15T11:13:09.389-08:00</updated><title type='text'>Como si no hubiese un mañana. Capítulo 2. Di qué?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;"It's my life&lt;br /&gt;It's now or never&lt;br /&gt;I ain't gonna live forever&lt;br /&gt;I just want to live while I'm alive"&lt;br /&gt;Bon Jovi&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;Porque la verdad yo sé que nosotros no nos acordamos de esa noche, la pasada. Seguro muchas águilas y andar buscando al Drol por todo lado. A ver si podés decirme con claridad algo de esa noche. ¿Verdad que no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros sí podemos contar una historia de otra noche, la segunda, capítulo dos dijo alguien cuando ya iba montado en el bus y así se quedó. Pero comenzó por ir donde Tía Dayi a pedirle unas bolsitas de hielo para tirarnos las birras de camino, porque eso de tomarlas calientes no matiza. De paso agarramos un six (o dos, o tres... qué carajo, varios) y nos Tía Dayi nos dio generosa un beso de despedida a cada uno. Abrimos la hielera, todo mundo lleve la cuenta para que no pase aquella de "Papaya puesta, papaya partida" y apúrese porque ya llegó el bus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos lavándose los dientes después de la cena (me dijeron que la Cava cocinó perros al mejor estilo Rambo-Chewbacca, pero ya ni sé), otros saliendo del baño con el pelo oliendo a cristiano y la camisa a medio poner. Casi todos esperábamos afuera, matizando la OP con los watts del Banca, que fueron fieles toda la temporada. Llegaron unos legionarios del glorioso Playa Hermosa Inn, montamos las almas al bus y arranque otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que de pronto al guineazo del Peche le regalaron cuatro entradas con el Ve I Pe y no supo a quien regalarlas. Rifa entre los hombres civilizados del mundo occidental a ver quien las pegaba, sin importar su procedencia, nacionalidad o nivel de alcohol en la sangre. Sucedió que Perco, la Cava y el Tres se las embolsaron, mientras los otros doce solo veíamos así de lejitos. Alguien que le diga a la chófer que pare en el cruce para que nos den las entradas, porque Peche tiene que bajarse y todo eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en el bus de camino, páseme una imperial pero que esté bien fria y abran la ventana porque algún hijueputa comenzó a castigar. Mae que aquí hay mujeres. Que se aguanten y que siga el evento. Se comienza a escuchar una voz muy grave tirar el primer "Evento, evento" coreado por medio bus al unísono. A la derecha empieza a verse un resplandor muy adentro y algún aguafiestas dentro del bus pensando en los operativos policiales del día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la parte de adelante del bus se comienza a perfilar la delantera para la noche en cuestión. El glorioso DT (a ver, ¿cuantos significados le encuentra a esas dos letras?) y sus secuaces barajan las primeras fichas para conformar la ofensiva. El Peche es postulado para asumir la casaca número nueve, aunque también el Tagui se ofrece, Zagon dice que él también y hasta el mismísimo DT ofrece sumarse al ataque. Finalmente se resuelve otorgarle la honorable número nueve al Zagon, porque la pidió con ganas mientras que Peche tomaría el once por la banda derecha, Tagui el diez por la izquierda y el DT querdaría repartiendo balones con el ocho en su espalda. Persínese, bese el zacate y salga a anotar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Última revisión por parte de Zagon, ¿todos portan su respectiva entrada y cédula de identidad? El que no la trajo mamó. Fredman no tiene la de los dieciocho, pero se la presta el Tagui. Alguien se puso a pensar que este chequeo lo hubiese hecho Drol de haber venido, pero al rato y se entiende su ausencia. Igual ganó SD. Mae que sí, ya estamos llegando, el bus puede dejarlo ahí señora, pero déjenos bajarnos ya porque es ya que nos bajamos. Alguien dele muerte a las últimas cervezas y rótelas si no puede acabárselas, no sea tan roña de llevarlas de vuelta a La Casona, que Tía Dayi ve eso con malos ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acuerdan que sacamos todos las entradas de las billeteras y caminamos hacia la entrada. Unos con sandalias (chanflas, decía Fredman) otros con el legítimo teni y un par con esos que ni cordones tienen. Ninguno con crocs gracias al Padre. Muestren todos la cédula, mae Tres usted saque también el carnet de la U y del Indoor que usted no se parece en la cédula. Y pasan primero unos, otros rezagados esperando, que alguien tuvo que aplicar meiosis ahí en la entrada y vamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todos nos dieron las birritas cortesía en la entrada y de veras que le agarramos un gusto ese día la Piedra Hielo. Los más vivos pedíamos dos o tres y después no teníamos ni que usar los tiquetes porque ahora sí, a papaya puesta, papaya partida. Lo vacilon es comenzar a quebrarse en miles de grupitos de dos o cuatro o seis que a los cinco minutos cambian y son nuevos y otra vez cambian y nunca son los mismos en el mismo grupo otra vez. De veras, así es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojo Peche, regrese rápido del Ve I Pe porque por ahí anda la que anda, que parece que Taca ya se la encontró y todo el asunto. Pero mejor vamos a ver a Kurt Dyer que anda jugando de Oasis y de Raimundo-y-todo-el-mundo allá en el toldo Piedra Hielo, porque además ahorita llega Federico Miranda y se van a creer Roger y David y esto se pone bueno. Lo que sigue es abrazarse y cantar como si no hubiese un mañana, porque así es como se canta aquí, carajo. Decime si vos no viste a un poco de locos cantar Wish you were here como endiablados, como borrachos o como querás decirles. Y Zagon que se hizo muy famoso porque fue a darle la mano como se debe. El Drol la hubiera gozado ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya más tardito y ahí mismo comenzaron a matizarla Bichor, Tagui y Cava mientras Le Pop le ponía fuerte en el escenario. Lo bueno de saber aplicarla como si no hubiese un mañana es poder tirarse esos eventos sin meditarlo. Y los gloriosos vasos que brillaban, la Cava sosteniendo el suyo en lo alto de todo, presagio de la señorísima peda que iba a sufrir el siempre estimable vacuno (y que repitió cada noche que fuese a usar el vaso).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos comienzan como a tirar para lo suyo. El Popi, Bichor, el Nochi y todos se van separando. Pero los que no son unos insensatos sabemos que el Camino de la Verdad lleva a la entrada a pedir más birritas, porque los mops de la entrada dijeron que pasáramos por más, eso sí, una paradita para meiosis y vamos. Que bonita la generosidad, ¿verdad muchachos? Manos llenas de alcohol, y tómesela y no deje un solo culo de cerveza porque hay chiquitos sobrios en Botswana. Ahí fue cuando hicimos, ya no se ni quiénes estábamos, el siempre eterno Ziggy Zaggy Ziggy Zaggy Oi Oi Oi! para vaciar la lata de un solo. ¡Que feo eso! dijo una telenovela que nadie vio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No habían sido las doce y ya el Banca estaba reluciente de tanto güaro y como que algo le cayó mal porque empezó a vomitar hasta el queque de la Primera Comunión. Nosotros que no podíamos ni creer lo del guarda cabrón que amenazó con echarlo del lugar y los de la Pseudo Cruz Roja que nada hicieron por él cuando estaba tirado en medio del cosmos. Si no pasa alguno de nosotros por ahí y lo ve tan bien acompañado por Hugo y Godzilla quien sabe donde queda el Banca esa noche. Pero ahí se quedó Perco y varios ayudando al Banca a pasar esta, porque todos hemos estado ahí tirados en medio del cosmos y ayudarse es cosa de humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Peche le había pasado lo que le pasó y anduvo con ganas de tajadearse por un buen rato, mientras Pe y Taca andaban por ahí perdidas por los toldos del mundo. La verdad que nadie era muy ubicable entre la cantidad absurda de gente (aunque eso sí podemos decir, no fue tanta gente esta vez). Para entonces llevábamos empanzados entre ocho y diez birras por jupa, casi todas obsequio generoso de la Cervecería para los pobres mortales del mundo libre y el Tres no podía ni caminar derecho, y eso que tenía que guiar a Bichor a zona segura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se subía y se bajaba del Ve I Pe, algunos pasaron por un buen gallo de carne o la legítima hamburguesa que pasa factura al día siguiente, en medio de una fuerte mensajeada a Hu Jintao. Dicen que por aquél entonces pasó el concierto de Fonseca, que resultó ser en pelelazo de metro y medio, pero pocos eran los que tenían pareja para el bailongo y el evento siguió su curso natural de birras y compas. Vaya aplique meiosis mijito, que no me lo agarre Candanga sin confesar y con la vejiga llena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si de pronto fue ahora o antes, o después o en una noche paralela ya nadie sabe, pero el Peche estaba hablando con la-que-usted-sabe, se volvió para responderle alguna de sus preguntas y la encontró en plena acción, sin asomo de sonrojo en ningún lado. Bueno, apague y vamonós, usté disfrute y ya regresamos a sintonizarla. Que de pronto la-que-usted-sabe se haya pegado los tapiz como dicta la legítima y soberana Ley Mayor y que le arrancara la gloriosa número nueve a Zagon nos dejó fuera de base. Pero such is life in the tropics, dijo Yayo. O ElQueSabe. Alguno lo dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bob Sinclair y en algún momento nos reunimos un par para cantar Love Generation, pero tirando a una chavala al aire y recibiendo el señor enjache de los carajos de seguridad (aunque dijo el Kichos, que también es el DT, que a él le llamaron la atención los Hache Pes). Muchos seguían leales con el Banca, todavía occiso en algún lugar de la finca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segun el reporte oficial fue en este momento que ocurrió la cosa más memorable y hermosa de toda la noche. Mientras todo mundo se pegaba el evento de su vida con Bob, la Cava se hizo presente en media pista de baile, situado estratégicamente donde tiene que estar y empezó a matizarla. Entonces voltea la cabeza al lado, encuentra un objetivo a la vista y tira el dardo mortal. "Di, ¿qué?". Y ella: "Di, sí." Así son las cosas, te comprás una Pentium Cuatro y no me vengás con mierditas, porque el que puede, puede y los demás, que aplaudan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasadonas las tres o las cuatro, suponiendo que alguien mantenía suficiente cordura para saber qué hora era, el Bob se bajó del escenario y los pueblos libres se dispersaron. Empieza entonces a patalear la fiesta, si de veras se quiere pegar el evento vaya y gaste sus últimos tiquetes, porque el roncito está bueno y el vodka limpia el alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antitos de las cinco se ven llegando los primeros arrepentidos a la zona de abordaje del bus, algunos ya sintiendo el peso inmoral de la goma tempranera y otros todavía matizaban el final de la OP. Todos tirados y Taca llega de un chichón porque perdió el cuernófono y ni siquiera el Nochi pudo encontrarlo (aunque la gente dice que fue porque les dio pereza meterse a la tarima a buscarlo, si hubiera entrado de fijo el Nochi lo encuentra).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y finalmente llega el bus para finalizar el evento. Lo que sigue es intentar dormirse en los asientos, porque nadie se acuerda del capítulo uno, estrenar sol allá al oeste, ver el montón de idiotas que los guardó la ley por manejar tapiz y pensar que el viaje se hace estúpidamente largo.  Pero al final uno siempre regresa donde tiene que regresar. Pasadas las siete arribamos a puerto, abrimos el noble portón verde de La Casona, tiramos la hielera donde primero pudimos y caímos en cada cama, agradeciendo al cosmos por tener unas cuantas horas para agarrar fuerzas antes de empezar todo de nuevo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-1808471590977737785?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/1808471590977737785/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=1808471590977737785' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/1808471590977737785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/1808471590977737785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/01/captulo-2-di-qu.html' title='Como si no hubiese un mañana. Capítulo 2. Di qué?'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-8571543087587123782</id><published>2009-01-06T12:07:00.000-08:00</published><updated>2009-01-06T12:11:57.991-08:00</updated><title type='text'>Como si no hubiese un mañana. Capítulo 1. Qué Picha</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;"In the summer time, when the weather is high&lt;br /&gt;you can chase right up and touch the sky"&lt;br /&gt;Mungo Jerry&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;La gente cree que es cuestión de apilar las hieleras abajo, los maletines más grandes en el medio y la bola de fútbol con las 24 botella de té frío arriba, salir pasaditas las siete de San José con el bus taqueado de idiotas medio dormidos, desafiar el sol buscando el asiento donde no va a pegar en todo el recorrido, gritar un par de veces “Que Picha”, preguntar dónde quedó perdido MandaGüevo, saludar con reverencia y un par de vítores adormecidos las instalaciones de la Cervecería y comenzar la OP.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es mucho más que eso. Es pasar por el aeropuerto y acordarse de que poco más de un año atrás eran setenta que esperaban un vuelo de cuarenta y cinco minutos a una isla mágica, hacer una paradita en La Uruca porque faltaba uno, soltar un par de lágrimas invisibles por los que cambiaron el bus por un avión al otro lado del charco o del San Juan, moverse incómodo en un asiento que nunca se adapta al cuerpo, ver el mar del Golfo desde las montañas, ponerse los anteojos de sol porque ahora de veras, sentir el aire caliente golpear la cara cuando se pasa por Barraca y pensar que ya casi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía falta lo esencial. Comenzar el conteo de los ríos, esperar esa estatua horrible de un caballo blanco y sentir los precios por la nuca, gritar que paren por un batido de menta chocolate cuando es el momento, esperar con impaciencia los rotulitos verdes que anuncian que el camino se acorta, percibir en el aire los primeros indicios de que alguien está castigando, buscar el hombro amigo donde pueda descansar la cabeza diez minutos, abrir las ventanas de par en par porque el calor ya no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iniciar la charla eterna de la música y el fútbol, recordar las viejas hazañas de cuando eran diecisiete años y se podía manejar la pelota con los botines, gritar que dejamos a ElQueSabe, abrir la primera bolsa de papitas o tortillas tostadas porque el hambre es atroz en estas latitudes, leer que faltan unos diez kilómetros para llegar a Liberia, oler el tufito característico de la comida rápida y comerla en menos de veinte minutos, tomarse una foto con las coronas que alguien le robó a El Rey y decirle a la chófer que le ponga bonito para llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrar en esa pampa enorme, comenzar a joder a Peche con todas las fincas que tiene esparcidas por las calles del mundo, escuchar a alguien al fondo maldecir a todos los hijueputas, castigar más generosamente después de la parada en Liberia, entrar al cruce que va para la playa, estudiar cada letrero que anuncia un nuevo hotel para ver si estamos más o menos cerca del destino y animarse un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mejor es ver la Bahía al fondo con los montones de barcos anclados, preguntarse qué tan habitable será el búnker donde vamos a vivir la próxima semana, hacer los números del caso para ver cuántas birras alcanzan, darse cuenta que olvidamos el pañuelo de siempre y pedir parada para comprar otro, ver los primeros negocios conocidos, pasar por la casa gloriosa de Tía Dayi, esperar con suspenso los últimos cien metros hasta poder ver el rotulito que diga “Cabinas La Casona” y morderse un poco las uñas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mágico es descubrir tres cuartos totalmente habitables, hallar una selección de camas aptas para caer occiso a las seis de la mañana, bajar las primeras maletas del bus, coordinar el ride para la siguiente fiesta, poner a sonar los watts para empezar la fiesta en las mesitas de la pseudo-terraza, proponer la primera de muchísimas visitas a Tía Dayi para que nos dé los regalos que nos debe, soltarse las medias, quitarse las camisas, abrir la primera birra de la temporada con un aplauso general y sentir, este es el secreto, con el hígado y el corazón, que uno llegó a la playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-8571543087587123782?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/8571543087587123782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=8571543087587123782' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8571543087587123782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8571543087587123782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/01/como-si-no-hubiese-un-maana-captulo-1.html' title='Como si no hubiese un mañana. Capítulo 1. Qué Picha'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-2984195553538356218</id><published>2009-01-05T23:40:00.000-08:00</published><updated>2009-01-05T23:43:16.648-08:00</updated><title type='text'>Cosas de Muertos</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;"You got to hidey-hidey-hide,&lt;br /&gt;the old man is down the road."&lt;br /&gt;John Fogerty&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;El florero se cayó de la mesa y mamá puso cara de circunstancia. Las magnolias quedaron destripadas sobre las baldosas impecables del comedor, rodeadas por el charco del agua de dos días. Mamá, roja de furia, señaló inflexible a cuanto mortal se pusiera al alcance de su índice y yo me hice chiquito en una esquina para que no me viera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hermana gritó: “Es Jimeno Soto” y apuntó con su boquita entreabierta a una sombra en la esquina del comedor. Yo vi a don Jimeno, pero sabía que estaba muerto. “Los muertos son una cosas rara, un día se tiran al ataúd y al siguiente rompen floreros en una casa ajena. Después es a los chiquillos a quienes nos regañan. Los muertos son una cosa rara”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mamá llevó sus ojos pequeños y escurridizos a la esquina señalada y de vuelta a Andreita, una y otra vez, como si no entendiera algo. Desde que había matado a papá en un duelo, en el mismo en que murió él, nadie había pronunciado el nombre de don Jimeno en la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mocosa malcriada, bromeando ahora- y cargó contra ella con la palma abierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces yo tuve que levantarme de mi esquina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es cierto, es él.- dije.-Está sentado ahora en la mecedora que te heredó el abuelo, esperando que le pegués a Andrea-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mamá sabía que yo nunca hablaba aunque fuera necesario y lo buscó. Yo lo vi moverse inquieto en la esquina, como si temiera que mamá tomara la misma palma abierta y se la estampara en su mejilla huesuda. Tomó el bastón roído por los gusanos y arrastró su cuerpo los seis pasos eternos que lo separaban de la puerta corrediza que salía a la terraza. Mamá movía los ojos desesperada. Se había olvidado de mi hermana, todavía con los bracitos tiernos sobre su cabeza en forma de escudo, y buscaba el menor movimiento de la alfombra o de la cortina que delatara a don Jimeno. Pero lo pasos del muerto eran nítidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrí a abrazar a Andreita. Miraba los trozos de florero ahogarse en el charco diminuto del comedor. Mamá caminaba con los brazos extendidos hacia adelante, como ciega, buscando a don Jimeno. “Guíenme, malditos”, nos gritaba. “No lo veo”, gritaba. Nosotros la veíamos buscar para donde no era, extender sus manojos de dedos como arañas horriblemente esqueléticas y no encontrar nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así nos quedamos mi hermana y yo, viéndola tantear el aire. Saboreando con sonrisas tímidas y ácidas su desesperación. “Esta es la venganza por pegarme por el vidrio del baño y el salero de cerámica. Por pegarle a Andreita cuando apareció quebrada la lámpara del cuarto. Todo se paga.” Mamá daba vueltas por el comedor, pasaba sobre el florero roto y buscaba a don Jimeno Soto, sin saber que él descansaba en la terraza, sobre el sillón de papá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Jimeno, hijueputa, encáreme. Si es hombre para quebrar mis floreros, encáreme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque mi hermana y yo sabíamos que toda la culpa la tenía don Jimeno, por papá, por todas las golpizas que no diera mamá, por todo, preferimos verla a ella sufrir. Porque Jimeno Soto nunca nos soltó una palma abierta en media boca por algo que no hicimos. Siempre nos pegaron por lo que rompía él, pero él nunca nos pegó. Esa fue mamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mamá regresó de su trance, como quien amanece en media Sierra, y nos vio tirados en la esquina, con ojos de mujer bondadosa. Se abrió en lágrimas y extendió generosa sus brazos blanquísimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vengan, perdón. Vamos y les compro un helado en la tienda- dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras salíamos, vi a don Jimeno Soto fumando un habano de los de papá en su sillón favorito, viéndonos ir por un helado. “Los muertos son una cosa rara. Un día dejan de respirar porque una bala les perforó un pulmón y otro andan fumando los puros de otro muerto. Los muertos son una cosa rara, ya no se les puede hacer pagar por lo que hagan”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-2984195553538356218?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/2984195553538356218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=2984195553538356218' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2984195553538356218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2984195553538356218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2009/01/cosas-de-muertos.html' title='Cosas de Muertos'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-733482683057952574</id><published>2008-12-05T01:19:00.000-08:00</published><updated>2008-12-05T01:31:07.521-08:00</updated><title type='text'>Macadamia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;"A veces, cuando ya estábamos juntos,&lt;br /&gt;alguien dejaba caer una cucharita afuera y despertábamos"&lt;br /&gt;Gabriel García Márquez&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos en el cuarto. Ella está sentada frente al espejo grande y se peina su melena negra con el cepillo que usaba mamá. Cada cierto tiempo levanta sus ojos hacia mí, pero los del espejo, y siento que juega dominó en mi pupila. Yo sigo sentado en la cama, esperando que termine de arreglarse el pelo. Algo en el aire huele a macadamia tostada. Debe ser el cepillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo digo: “Algo huele a macadamia”. Ella sigue bajando y subiendo su mano, como si el mundo dependiera de eso. Como si el cepillo no apestara a macadamia recién sacada del horno. Se mira en el espejo, pero a veces me ve a mí. Me tiendo en la cama, boca abajo, con la cara mirando hacia la pared opuesta a ella, para que no pueda verme a través del espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oigo el cepillo sobre la mesa y ella que se levanta. Entonces pensamos en abrir una ventana para mover el aire del cuarto, pero nos aterra la idea. Se acuesta a mi lado, sin tocarme. Pero la siento respirar. Se mueve su pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sabe que la veo y me dice: “Deberíamos irnos, mañana es miércoles”. Yo tengo miedo de soñar con otra mujer el próximo martes, una que no sepa usar el cepillo de mamá. Entre las tablas de la pared entra un rayo de luz. Amanece y ya debemos despertar. Tal vez sea ella la que huele a macadamia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cambiamos papeles. Yo leo los diarios del mes pasado con los lentes de su papá. Estoy sentado en un sillón de cuero gastado, que pica en los antebrazos cuando me apoyo. Las noticias son las mismas del mes pasado. Ni los anteojos logran encontrar otro enfoque. Ella me espera en un rincón del suelo, jugando con una bufanda. La enrolla en su cuello y cuando la suelta, cambia de color. Pero yo leo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acerca hasta el sillón y queda a mi lado, respirando. En el centro del cuarto está la cama, despreciada. Ella dice: “No nos conocemos”. Lo pienso, pero sí recuerdo. Le digo: “Nos vimos una vez”. Entonces ella se aparta del sillón y vuelve con la bufanda, esta vez sobre la cama. Me responde: “Solo vos nos viste, mejor sigamos soñando”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en la cama, la espero. Las paredes del cuarto no tienen color, porque acá las palabras se olvidan. Puedo oler los colores, pero no recuerdo cómo describirlos. La macadamia volvió. Es una palabra lejana, de algún lugar entre los trópicos. Si digo “macadamia” frente al espejo, siento que llueve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella entra por la ventana. Corro a abrazarla y a decirle al oído palabras suaves, porque odia la ventana. “Gárgola, sandía, entendimiento, principado” le digo y creo que entiende. Nos quedamos ovillados los dos, volcados sobre el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella me dice: “Casi no llego”. Le veo los ojitos cuadrados por el pánico. Afuera comienza a caer una lluvia ligera, suena a trote de cachorro. Yo pienso en los geranios que ella tiene en el balcón, que florecerán con la lluvia. Las flores son rojas. O eso dice ella, porque yo no conozco su balcón. Tampoco su casa. Apenas la he visto pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entro al cuarto por la puerta de madera. Ella me espera en la cama, manoseando un lápiz rojo. Lo tira y lo atrapa, una y otra vez. Cierro la puerta con cuidado, para no distraerla. La espero junto a la cama, sin mirarla. Cuando por fin se le cae, vuelve la cara a la pared y dice: “Llevo cuatro años aquí”. No es rencor, es desilusión. La siento escurrirse entre las sábanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siento a su lado, pongo mis manos sobre las rodillas y respiro. El aire se llena de macadamia. Busco en las paredes y está de un lado el espejo con el banco y al otro el sillón de cuero. Ella lo notó, porque no me dijo nada. Me inclino sobre ella y busco sus labios. Los ofrece de costado, sin interés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A un tiempo nos levantamos y yo leo los diarios en el sillón y ella se peina la melena. Los lentes de su padre no me sirven, tienen demasiado aumento. No distingo las letras de los titulares. Me concentro en las fotografías de la sección de deportes. Ella sigue cepillándose, pero lo hace más pausadamente. Casi con dificultad. Me dice: “Este cepillo huele a sábila”. Yo le digo: “No”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paso un par de páginas del periódico, pero no logro leer nada. La miro. Sigue sentada frente al espejo, pero ahora me mira a mí. El aire se enturbió y me levanto para abrir la ventana, pero no entra viento. Entonces le digo: “Hoy te vi en la calle”. Vuelve hacia mí un segundo sus ojos y sigue peinándose, absorta en el cepillo. Doy vueltas por el cuarto hasta que aterrizo en el sillón. Yo digo: “Hoy te vi, pero no eras vos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella-en-el-espejo me mira, pero ella sigue ocupada cepillándose. Sus manos suben y bajan por su melena, buscando imperfecciones para doblegar. Dice: “Después de cuatro años” y yo digo: “Sí, pero no eras vos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regreso al sillón, me esperan los lentes y el diario. Trato cerrando el ojo derecho, luego el izquierdo, luego sin los lentes. Pero no puedo. Mis anteojos los dejé en mi cuarto. Me estiro en la cama y juego con las almohadas. Yo digo: “Pero no eras vos”. Entonces escucho el sonido del peine de mamá quebrándose y un olor muy fuerte a macadamia. Ella mira los restos del peine y dice: “Es porque perdiste cuatro años soñando conmigo”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-733482683057952574?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/733482683057952574/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=733482683057952574' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/733482683057952574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/733482683057952574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/12/macadamia.html' title='Macadamia'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-6069728907839947047</id><published>2008-11-09T20:43:00.000-08:00</published><updated>2008-11-10T10:20:11.792-08:00</updated><title type='text'>Matilde</title><content type='html'>Matilde estaba buscando una caja de fósforos. Abrió las tres gavetas del escritorio, movió los libros de la biblioteca y tragó polvo. Tosió generosamente y continuó la búsqueda. Las colección de tazas, la caja de las medias, el vaso donde guarbada lapiceros. Nada. Le quedaban todavía veinte minutos hasta el toque de queda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iluminada apenas por lo último del día, abrió la gaveta de la mesa de noche. No había fósforos, pero sintió un bulto extraño. Movió papeles viejos y unas monedas de Perú y encontró un cuadernito rojo y empolvado. Lo limpió con su enagua y lo abrió en la primera página.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Roberto Ortiz. 1964"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían varios papeles sueltos. Una tarjeta de cumpleaños, un marcalibros, una hoja cuadriculada doblada en ocho. Matilde pasó las páginas y leyó un pedazo al azar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"29 de marzo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La mujer ideal existe. Odia las rosas y la Monalisa. Sabe hablar en colores y hay días que se siente roja. Algún día nos sentaremos en Santiago a contar piedras a la orilla de un caño. Escucha a Chuck Berry y ama las velas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La mujer ideal existe. Solo hay que encontrarla."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los fósforos pasaron a segundo plano. A Matilde se le encresparon los muslos y pensó a abrir los sobres amarillos. Llamó a Javier para consultarle, pero no respondió. Salió corriendo del cuarto a buscarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay un diario de hace once años en nuestro cuarto.&lt;br /&gt;-Lo habrá dejado el que dormía ahí.&lt;br /&gt;-¿Quién era?&lt;br /&gt;-Pregúntale a la casera. ¿Trajiste los fósforos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Matilde volvió al cuarto. El cuaderno rojo estaba abierto sobre la cama, invitándola. Lo puso sobre sus regazos y continuó la lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"2 de junio&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El mundo gira alrededor de ella y lo sabe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pobre, repartirse entre tantos idealistas. Allá andará. Viste una falda larga y colorida. Todavía respira como nosotros. Maja las hojas secas, no ocupa papel rayado para escribir y colecciona lo que encuentra en la calle. Jamás entiende un chiste tarde, ríe con todo el cuerpo y prefiere los lapiceros azules.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pero todavía camina."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejó el cuaderno a un lado y buscó los fósforos. Había una caja bajo la cama. Volvió al comedor donde la esperaba Javier y prendió la candela. La cena estaba calentándose en la cocina de gas. Los pericos acababan de comer. Solo podían esperar y faltaban siete minutos para el toque de queda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Era mejor cuando teníamos luz.&lt;br /&gt;-No seas tonto. Las candelas dan luz.&lt;br /&gt;-Tú me entiendes.&lt;br /&gt;-Sí, pero no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Matilde cruzó los brazos. Roberto Ortiz no hubiera dicho nada de la electricidad. Habría aceptado el toque de queda, sacado un dominó y reído. Hay días que no hay que leer cuadernos rojos, pensó Matilde. Buscó otra candela, robó llama a la que estaba sobre la mesa y dijo a Javier que no tardaba. Él quedó en la mesa del comedor, apoyado en sus codos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su cuarto olía a calle. Cerró la ventana para que no volaran los papeles. Sentada en la cama, abrió los sobres. Uno tenía sonetos estirados en papeles amarillos, otro tenía fotografías de esquinas de Santiago. Matilde siguió leyendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"14 de agosto&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La mujer ideal es bohemia, pero no lo sabe. Puede cantar en el Estadio o entrar a una exposición de Van Gogh. Aunque no escriba, hace literatura. Y eso sí lo entiende.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sabe que los números tienen personalidades, se entristece por los contadores y persigue las burbujas de jabón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A veces creo verla en la calle, pero no."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mordiéndose los labios, Matilde cerró el cuaderno. Javier llamaba. Alzó la candela y fue al comedor de nuevo. La cena estaba lista en la cocina y él comenzaba a alistar los platos para comer. Destapó la olla y sirvió dos tristes raciones. Se sentaron a comer juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Javier, ¿por qué te fijaste en mi al principio?&lt;br /&gt;-Te veías preciosa con aquél vestido rojo. ¿Te acuerdas?&lt;br /&gt;-Sí, claro.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-No, nada. Estaba pensando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Javier removió la sopa, siguiendo con pereza el ir y venir del pedazo de pollo. Matilde sintió el frío en su estómago y dejó de comer. Abatida, apoyó la cabeza sobre las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La sopa cae bien.&lt;br /&gt;-No, Javier. No es eso. Vamos a jugar memoria.&lt;br /&gt;-Estoy cansado. Otro día.&lt;br /&gt;-O mirá, yo digo una palabra y vos otra que relacionés con esa y después yo y así.&lt;br /&gt;-No, Matilde. Déjame tomarme la sopa en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedaron callados, iluminados por las candelas. Matilde se llevó una cucharada más a la boca, pero no pudo más. Se levantó y dejó el tazón en la pila. Tapó la olla de la sopa y la guardó en la nevera. No pudo resistir el impulso de volver por el cuaderno. Tomó la candela, se excusó y fue al cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"11 de setiembre&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuando la vea, voy a saber. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tiene una voz resoluta, mejora lo que toca. Ella sabe. Está segura de sí misma. Cuando camina, no voltean a verla, pero es imposible negársele.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No bota una media porque tenga un hueco, entiende la grandeza de los artistas callejeros y sueña con ver el mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aunque ella ve más que nosotros."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Matilde dudó. Las chilenas como ella habían perdido el derecho a leer cuadernos rojos y soñar. Era una estupidez. Todas las mujeres tienen un Roberto Ortiz. Pero ningún Roberto Ortiz tiene una mujer. Mejor cerrar el cuaderno y volver con Javier y la sopa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el comedor, Javier la interrogó. Ella le dijo que había estado en el baño y lo satisfizo. Se sentaron cara a cara en la mesa, con las sobras de la sopa como única barrera divisora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿De qué color son las vocales?&lt;br /&gt;-Matilde, no te entiendo.&lt;br /&gt;-Sí. La A, ¿de qué color es?&lt;br /&gt;-Las vocales no tienen color. Son solo letras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio cayó de nuevo entre los dos y se escurrió hasta llenar las cuatro habitaciones del piso. Matilde le tomó la mano a Javier, pero estaba caliente y la soltó. Así quedaron unos minutos. Afuera sonaron unos disparos, lo de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esto es pura rutina.&lt;br /&gt;-La sopa estaba buena. Buen pollo.&lt;br /&gt;-Es el mismo de siempre, Javier. Ya vengo. Y no jodás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi llorando regresó al cuarto. Alzó el diario y acomodó todos los papeles adentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"4 de noviembre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ella sabe divertirse con una cajetilla de fósforos o con un puñado de monedas. Le fascinan las goteras y le aturde la magia de un bombillo. Cuando lee a Cortázar, tiembla un poco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sueña con una guitarra y una fogata. A veces las estrellas, nunca la Luna.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ya dejé de verla."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Matilde se aferraba a ese extraño. Oteó por la ventana y los faroles de la guardia nacional brillaban en la esquina. Pasaba el gato de los Méndez. Cuatro pisos más abajo, la calle estaba inmóvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"12 de diciembre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hoy la vi. Es de carne y hueso, siente y besa como yo. Fue rápido. No le digo amor a primera vista, porque no. Ya nos conocíamos. Caminamos por Santiago, alimentamos palomas y caminamos más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nos detuvimos en un parque. Llovía un poco, pero nos acostamos bajo un árbol y ahí quedamos muchas horas. No pude contarlas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Yo creo."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó de la cama y buscó a Javier. Estaba sentado en el sillón de la salita, viendo también por la ventana. Se volteó y la miró con cansancio, aunque apenas eran las siete. Ella se acercó y le dejó un beso en los labios, esperanzada. Pero él siguió impasible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Matilde tomó el otro sillón y se propuso revivir a Javier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nosotros buscábamos constelaciones.&lt;br /&gt;-Ya casi no hay estrellas.&lt;br /&gt;-Eso decís vos. Tenés que soñarlas. Que sé yo, las estrellas no se evaporan.&lt;br /&gt;-Matilde, eres la única chilena que vosea. Y déjame en paz un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se calló y trató de sostenerse ahí. La candela osciló. Las sombras jugueteaban en la cara de Javier y Matilde ya no halló palabras. En silencio pasó al cuarto y siguió la lectura del cuaderno rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"23 de diciembre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vivimos en parques, plazas y avenidas. Subimos a San Cristóbal y recorremos la ciudad entera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ella es perfecta. Le apodé Diana, no sé por qué. Pero siempre sonríe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ayer jugamos rayuela con unos niños."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Matilde pensó que era hora. Ella y Javier se habían amado. Se amaban. Pero el toque de queda y estar de noche. La noche favorece al osado. Iría al sillón y sería otra vez como antes. Con o sin estrellas. Pero quiso leer un poco más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"29 de enero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La mujer ideal no existe. Camina disfrazada de espejo y media naranja, pero es una ilusión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuando creo verla, me pellizco duro. Me escudo con los banqueros. No hay mujer que merezca que la esperen, que le escriban sonetos o diarios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La mujer ideal no existe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y si existiera, sería enviada del diablo."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Matilde dejó caer el cuaderno al piso. Decepcionada y asqueada, lo alzó para ver si había algo más. Se rehusba. Quería creer que podía soñar. Otras anotaciones por el estilo y una de cierre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"5 de febrero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La mujer ideal la inventaron los cobardes."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiró el diario con rabia y los papeles quedaron esparcidos por el cuarto. Javier, que la había escuchado, le preguntó si estaba bien. Ella fue hacia la sala con los ojos llorosos y él la recibió en su sillón. Allí quedaron, ella llorando y él sin entender nada. Pero abrazados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Javier, no me importa que odiés las burbujas de jabón, te lo juro.&lt;br /&gt;-Bueno. Pero ahora duérmete. Vas a ver que sueñas algo bonito.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-6069728907839947047?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/6069728907839947047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=6069728907839947047' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6069728907839947047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6069728907839947047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/11/matilde.html' title='Matilde'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-610575043159802871</id><published>2008-10-29T23:12:00.000-07:00</published><updated>2008-10-29T23:51:41.321-07:00</updated><title type='text'>Lo Felis</title><content type='html'>Felisidad es poder&lt;br /&gt;escribir con ese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poner las íes sobre&lt;br /&gt;los puntos.&lt;br /&gt;O tildar palabras&lt;br /&gt;que deberían.&lt;br /&gt;Como Crúz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justificar los párrafos,&lt;br /&gt;amasar las líneas,&lt;br /&gt;torcer estrofas&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;               que queden sueltas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;                Escribir a mano alzada,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;    con la    punta de   los  d edos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Torpemente.&lt;br /&gt;Ser felis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo&lt;br /&gt;la felisidad seguirá felis,&lt;br /&gt;porque no se interesa&lt;br /&gt;en esos asuntos de eses y ces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser felis es olvidarse&lt;br /&gt;de ese cuadrito&lt;br /&gt;que llaman forma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-610575043159802871?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/610575043159802871/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=610575043159802871' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/610575043159802871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/610575043159802871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/10/lo-felis.html' title='Lo Felis'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-702823141148202820</id><published>2008-10-22T22:25:00.000-07:00</published><updated>2008-10-23T19:38:28.511-07:00</updated><title type='text'>La Autobiografía</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;"A veces siento que soy un personaje más"&lt;br /&gt;Claudio del Barco&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;El viento estaba estancado en el cuartito. Dejó la última página del nuevo libro sobre el escritorio, recién pasada por la máquina de escribir. Se asomó al mundo: afuera amanecía. Tomó la hoja y la releyó mordiéndose los labios. Sonrió satisfecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eduardo se maravilló de su genialidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se levantó de la silla, se dio cuenta que le temblaban las manos, pero no hizo caso. En la refrigeradora encontró dos galletas de chocolate y media caja de leche. Comió religiosamente y no se lavó los dientes, porque tenía que dejarse el sabor a horno de abuela y a avena. Dio unas vueltas por el cuartito y se sentó en la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya acabaste. Tenés que hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió al balcón a fumarse su último cigarro. Le supo tan bien que decidió tomar otro. Nadie lo iba a saber, aunque la hoja dijera uno, nadie iba a saber que eran dos. Después pensó que era un poco gris el final, pero ya estaba hecho. El viento intentaba escurrirse por debajo de la puerta, pero no podía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Asomado al mundo, el balcón parecía la proa de un barco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad seguía en brumas. Pensó en los miles que morían en el mundo a cada minuto. Los millones. Algunos buscando migajas de pan, otros en coches-bomba. Los suertudos atropellados por un tumulto en La Mecca. Y la hoja decía que el balcón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero ya lo dice, vos sabés que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la acera frente al abastecedor paseaban dos mendigos. Pensó en Heriberto Brenes, que lo mataron en un asalto. Comenzó a recordar. La Nana, ahogada. Aquel muchachillo de la calle Rojas, el camión de frutas. Julio, peritonitis. Mamá Gerardina, infarto cardíaco. Y el balcón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sos un mediocre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arrojó desde el sétimo piso el cigarrillo. Voló como una mariposa torpe. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El viento no llegaba hasta el balcón.&lt;/span&gt; Acongojado, miró la hoja en el escritorio, el plato con las boronas de galletas y la cajetilla de cigarros. Cogió el tercero y siguió fumando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La más bonita fue con Tavo Vargas. Todavía en el útero materno, unos giros imprudentes y el cordon umbilical. Sencillo y brillante. Obra maestra. Claro que no podía poner eso en la última página, arriba de los tres asteriscos finales. Una lástima. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eduardo pensó que quería otro cigarro, pero con uno bastaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todos mueren de un modo u otro. A todos les toca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería recordar un solo relato que sí, pero niguno. Margarita fue de amor, una cursilería de cuando era joven. El Duque de reumatismo. Javier del Sello, duelo de espadas. Penetración limpia, pulmón izquierdo. Bello. A todos les dio una buena salida, y para el último libro se le ocurrió un balcón. Casi se escupe a sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabó el tercer cigarro y lo tiró. Esta vez no lo vio caer. Tomó la hoja, la dejó con las demás y les puso un ladrillo encima. Todas tenían número, alguien las iba a ordenar. Cerró un par de gavetas, acomodó el escritorio y abrió las cortinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dio unos pasos hasta el balcón y una vez ahí se sintió infinito. Puso las manos sudadas sobre el barandal y tensó todos los músculos del cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Por primera vez en su vida, sintió el viento en la cara.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-702823141148202820?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/702823141148202820/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=702823141148202820' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/702823141148202820'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/702823141148202820'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/10/la-autobiografa.html' title='La Autobiografía'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-4469589904725209892</id><published>2008-10-15T23:37:00.001-07:00</published><updated>2008-10-22T18:12:00.981-07:00</updated><title type='text'>El Bus de la Ruta 7</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;"Cuando no estamos en la una, estamos en la otra."&lt;br /&gt;Miguel de Cervantes Saavedra&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Corro en medias por la casa, sin atreverme a franquear la puerta de la cocina porque afuera está el viento silbando, las guirnaldas con lucecitas de colores y ella con su sombrilla púrpura. Pita la cafetera y ese jadeo familiar me reconforta, me hace olvidar su cara cercana y retomo el trote por los pasillos oscuros, tan calientes que me apena pensar en salir. Ella está de pie con los libros en la mano, esperando con sus ojos azules algo que no sabe que espera, mientras yo valoro el esfuerzo de empujar la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro se aprovecha de la duda y se prepara desde el asiento junto a la ventanilla. Yo ya conozco su método. Mira un rato hacia afuera, como el que no desea la charla, y después gira para decir algo, una frase que masticó por años, un pensamiento que le roba al barrecaños dos filas adelante, lo que sea. No discrimina. Es efectiva por la indiferencia que le imprime, esa maña para hacerle entender que no le importa lo que ella diga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me asomo por los ventanales de la cocina, buscando un gesto que la delate. Me estiro para verla mejor, de puntillas sobre la mesa de roble, y tal vez ese dedo arreglando la ceja, ese tic infantil de recogerse el pelo. Pero ¿cómo saber? Es más fácil seguir corriendo, las medias resbalan bien sobre el piso de madera y no la veo desde los pasillos de atrás. Todavía me tienta empujar la puerta,  dar el paso afuera, saber si el viento sigue ahí. Ella ahora me sabe existente y me duele como punzadas, abajo de la axila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo que estaba al lado del otro saca su bastón de marfil y se baja. Ella ocupa su lugar, del lado del pasillo, con los libros en el regazo y la sombrilla púrpura en el suelo. El otro está ocupado contando abetos por la ventana o imaginando una pirámide de fósforos. Se lo dice a ella (la línea trabajadísima). Ella procesa cada palabra y da el veredicto: “Yo la imagino con lápices rojos”. Sonríen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto de la timidez es como el estornudo que no sale aunque se espere. A veces solo queda tirarse en los bancos de la cocina, desarmarse al lado del fogón, esconderse de los ventanales. Desde acá adentro la veo. Siento su brazo moverse sobre mi mano, sus pelos diminutos jugando a las cosquillas. Lo peor es no poder ocultarse, saber esa caricia absurda aunque me pierda en los pasillos del fondo, escuchar su respiración nerviosa. No entiende mi silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro me aparte y acude. Esboza una sonrisa, la deja temblando unos segundos para que ella sepa. Retoma los lápices rojos y los fósforos, y juega con ellos hasta confundirlos. Ella toma un lápiz para encender su cigarro y el otro le ríe la gracia. Así pasan unos minutos. Tienen habilidad. Se escurren por temas imposibles: los dentistas, novelas de bazar, las piedras redondas. El otro sí sabe cómo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no quiero jugar. Sus enormes ojos azules me estudian a través de los ventanales y mi cocina se hace más pequeña. Corro por la casa otra vez, pero sigue su voz en el fondo. Dice algo como “Hablá” y me toca, porque se lo debo al otro. Llego hasta la cocina, empujo la puerta y doy un paso afuera, decidido a hacerlo. Pero caigo en un charco enorme, redondo y horrible. La media se moja, me pesa y siento náusea. Doy un portazo y huyo al pasillo más lejano, a llorar por mi pie empapado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella ya tiene que irse y se cansó. El otro entra de relevo, pero tarde. Ya se va bajando ella por la puerta trasera, en la parada del Correo. Yo sigo enrollado en mi desesperación, en mi asco hacia la media. Por la puerta trasera, todavía abierta, entra indiscreto el viento y penetra por los huecos del zapato. Está frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro se frota duro las manos y dice: “Se me están congelando los pies”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-4469589904725209892?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/4469589904725209892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=4469589904725209892' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4469589904725209892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4469589904725209892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/10/la-ruta-7.html' title='El Bus de la Ruta 7'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-4815074261303844776</id><published>2008-10-05T14:39:00.000-07:00</published><updated>2008-10-06T22:50:23.608-07:00</updated><title type='text'>Tarde de Jueves</title><content type='html'>&lt;div style="font-style: italic; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;"Con cada vez que te veo nueva admiración me das, y cuando te miro más aún más mirarte deseo."&lt;br /&gt;Pedro Calderón de la Barca&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me siento en el borde.  Huele a rosas de papel, a manos embarradas de goma y tijeras herrumbradas. Abajo está Rocío armando y desarmando, juega a diosa pagana entre sus montoncitos de hojas.  Pareciera que teje.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;En la esquina, alineó los aviones rojos, las pajaritas y las cruces que le llevará al padre Román para el bautizo del viernes. Cuando vibra uno, ella lo mira maternal pero inflexible; lo calma y sigue enhebrando patas y ruedas, ajena a su grandeza.&lt;br /&gt;Me inclino para escucharla tararear; todavía no me sabe y puedo verla unos minutos más hasta que encuentre mi respiración desde el borde. Estoy tentado a decirle decirle: "Sos enorme y quiero que me dejés verte por siempre". Pero no. Sería idiota.&lt;br /&gt;Acaba de florecer un hipopótamo verde entre sus manos. Sonrío porque es lo que se me ocurre. Si Rocío se sentara a enseñar el abecedario a sus creaturas, no me sorprendería. Decir "Son tan humanos..." sería insultarlos. Son más bien elocuentes y sencillos, maromas humildes y breves.&lt;br /&gt;Cierro los ojos un par de minutos para maravillarme cuando los abra y encuentre cosas nuevas. Siempre son tan nuevas.&lt;br /&gt;Al final, creo que me descubre. Alza el vuelo un avioncito rojo y da tres vueltas alrededor mío. Ella me ve con lástima, aunque no me ve. Sigue concentrada en el triciclo que arma, que sí merece su atención.&lt;br /&gt;Yo me deslizo del borde y caigo de mi lado. Me resigno y busco el camino hasta el taller. Todavía tengo que acabar la pajarita que comencé el lunes...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-4815074261303844776?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/4815074261303844776/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=4815074261303844776' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4815074261303844776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4815074261303844776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/10/tarde-de-jueves.html' title='Tarde de Jueves'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-2974185069459682491</id><published>2008-09-28T14:15:00.000-07:00</published><updated>2008-10-06T22:52:16.806-07:00</updated><title type='text'>Castillos de Arena (Y en el Aire)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El futuro ya no es lo que solía ser&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Arthur C. Clark&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Lindo es estar sentado al lado del mar, viendo a las olas desdoblarse de miedo en el punto exacto donde la arena está demasiado cerca. Porque es más fácil pensar en cosas absurdas, como los ojos de un pato café que estaba el viernes pasado en el Parque Central o el origen de la palabra "pandilla". Qué decir, a veces uno solo se va. Lo que sigue es darse cuenta que tras ese martilleo de las olas está una conspiración de la Luna, que gira alrededor de la Tierra, que gira alrededor del Sol, que gira sepa Judas alrededor de qué y uno se siente chiquitico y tonto por creer que sabe pensar en todo eso y para hacerse el que no quiso pensarlo, se recurre al viejo truco de repetir la palabra carcajada hasta que pierde su significado. Se puede decir entonces jada-carca o car-ca-ja-da y nada pasa; no se sienten cosquillas ni articulaciones entumecidas ni calor y se sigue así hasta que se gaste de verdad y uno pueda pensar otra vez en los ojos del pato o arriesgarse a ponerse en una posición idiota y decir: "si cierro los ojos ahora y los abro hasta dentro de diez segundos, no voy a estar en este rancho ni voy a ser yo, sino que seré un condenado a la guillotina en la Francia de 1789". Cuando uno descubre que pensando eso lleva doce segundos con los ojos cerrados, da miedo abrirlos y sentir las manos del carcelero en la espalda, la hediondez victoriana prensada en la nariz y los escupitajos de la plebe resbalando desde la ceja hasta la boca (ya se gastó la palabra carcajada entonces no sirve, y además no se pueden pensar así de golpe en unas últimas palabras decentes, todo lo que pienso es desastrosamente cursi). Entonces uno agradece los alaridos de las primas tontas y abre los ojos (con un poco de desconfianza ¿quién no?) y se ve todo nuevo, con la alegría del que enfrentó a la muerte en un submarino ruso o una avalancha alpina y sobrevivió. Los niños torpes que juegan en la arena se ven inocentes y hermosos, la silla deja de parecer tan incómoda y decenas de juegos se asoman: apuesto con la silla de al lado que el mar no llega hasta esta o aquella concha o cuento las lanchas pesqueras que se ven (8) y recorro la tabla de multiplicaciones de ese número. Da alegría que se acerquen y pregunten qué hago, porque responder con indiferencia "nada" equivale a saberse dueño del mundo, a quien nada le es imposible porque nada hace. Y mientras el tío indiscreto desanda sus pasos, uno piensa en estudiar ingeniería aeroespacial o dedicarse a domador de fieras en un circo turco, con el respectivo látigo y un sombrero de copa que le sobraba al mago recién contratado. Está uno sumido en estos pensamientos cuando llega el "¡Mijo!" y mamá agitando las manos desde la cocina y grita de nuevo algo que suena lejanamente a "bombillo" y uno sabe que le toca, por todo el asunto del hombre de la casa y qué joder, ahí va uno arrastrando los pies a cambiar el bombillo del baño del segundo piso. Es en ese trecho (ni veinte metros son) que se derrumba la carpa roja con todo y trapecistas y pierde potencia el cohete espacial y uno se siente maldito y desgraciado mientras arrima un banco para llegar al techo. Pero no es hasta que se resbala el bombillo nuevo de la mano y suena el grito de espanto de alguna tía que de casualidad pasaba, que uno piensa en el franchute del siglo XVIII y agradece (mordiéndose la lengua, eso sí) por esa horrorosa ocupación de electricista por horas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-2974185069459682491?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/2974185069459682491/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=2974185069459682491' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2974185069459682491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/2974185069459682491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/09/castillos-de-arena-y-en-el-aire.html' title='Castillos de Arena (Y en el Aire)'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-7773697320162601128</id><published>2008-09-25T19:39:00.000-07:00</published><updated>2008-09-25T19:49:49.900-07:00</updated><title type='text'>El Otro</title><content type='html'>Querida señora. Yo sé que usted no me conoce, pero hoy eso no importa. Ni le importa a usted, porque solo soy una caligrafía cruda que no logra conectar con una cara. Mejor así, diría yo. Le escribo para contarle, porque los del saco y el sobre llegan siempre tarde. Creo que los verá en dos o tres días. A mí me gusta adelantarme, porque entonces usted no va a llorar cuando los vea y me voy a sentir mejor. Su esposo se va a morir. Le van a decir que la guerra, sirvió a su país y mucho honor, todos estamos muy orgullosos porque demostró ser un hijo de la Patria. ¿Usted no cree en la Patria, verdad que no señora? Que fue una bala a medio combate, como un héroe y hasta la medalla le traemos. Pero no les guarde rencor, ellos no saben nada y lo hacen de verdad, se lo digo que de veras creen. Es que ellos no los conocen a ustedes. Si supieran, tal vez harían esto conmigo, pero no sé. Ustedes son felices, ¿verdad que sí señora? Su esposo le lleva el desayuno los domingos, a veces se acuestan juntos a oír la lluvia y él improvisa sonetos en su oído. ¿Verdad que le agarran unas cosquillas abajito de la rodilla? Sí, señora, yo la he visto. O cuando están los dos a oscuras, hablándose con las manos sobre sus cuerpos desnudos. Ustedes de veras que hacen el amor. De veras señora, y puede tomarlo como cumplido. Ve como también soy amable. A mí me gusta verlos, no se asuste señora, es un pasatiempo inocente. Antes me costaba más, pero cuando supe que iban a construir tuve tiempo para buscar casa. Señora, es por amor, se lo digo. Yo la usted la amo como nadie podría, créame. Cuando usted y su esposo ven a Robertito dormir a mí me agarra algo por debajo del hígado y me dan ganas de matarlo para poder abrazarla a usted. Si conociera mi amor no me podría culpar, señora. Es que yo ya lo pensé y no hay otra manera. Porque ustedes se aman, yo lo sé porque sus mejillas todavía se sonrojan señora, y él todavía sonríe de verdad. Pero tengo que matarlo y se lo digo así plano para que no se asuste. Confíe en mí, señora. Por eso le escribo esto, porque los del saco y el sobre van a llegar a darle el abrazo frío y lo siento mucho porque sirvió como un hombre. Yo la puedo abrazar de verdad, por si ocupa calor humano. No me culpe señora, ni los culpe a ellos que no saben nada, porque en la guerra se mueren muchos y uno menos no hará falta. Yo estoy aquí, por eso le dejé esta carta debajo de la puerta, porque yo sé que usted entiende si le explico todo. Yo la amo señora, la amo a muerte. Y usted me tiene que amar a mí, solo a mí. Es para que no llore, de verdad. Porque hablando se entiende la gente. Yo sé que usted es una dama y va a entender. Gracias señora, ya sabe que cuenta conmigo si ocupa un abrazo. Ah y casi se me olvida, no se encariñe demasiado con Robertito, que las casas de hoy en día son un peligro para chiquillos como él.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-7773697320162601128?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/7773697320162601128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=7773697320162601128' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/7773697320162601128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/7773697320162601128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/09/el-otro.html' title='El Otro'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-366651356853971313</id><published>2008-09-12T16:45:00.000-07:00</published><updated>2008-09-22T14:24:29.436-07:00</updated><title type='text'>La historia de Valentina Montealegre</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Febrero 2008&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;A Mali, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;que me pidió un cuento&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Para aquellos que buscan una historia de trágicos acontecimientos o descomunales proezas, les sugiero atentamente que descarten este pequeño folio de papeles y busquen algo más poético. Si no logran idear otra opción de lectura, les propongo las pequeñas novelas del corazón que se venden en los bazares, los clásicos de los hermanos Grimm o el Génesis. Todo este empeño no es nada personal en contra de ustedes, más bien es un afán de no hacerle malgastar su muy valioso tiempo, porque vida solo hay una, dicen las canciones de hoy en día, y no deben ustedes desperdiciarla en asuntos que no les vayan a entretener. Si por el contrario el individuo que ahora sostiene estas páginas no sabe realmente que quiere o que debe leer, encontrará que nuestro relato es precisamente lo que andaba buscando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Parte pues nuestra historia del momento en que la joven Valentina Montealegre escapa con una sonrisa pícara de la central de autobuses del sector este. Si miramos fijamente, podremos descubrir unas suaves manchas de lodo en sus pequeños zapatos de charol rojo, un anillo pequeño en su dedo anular (aunque la joven aun no ha contraído nupcias) y una pequeña cruz de metal colgando del cuello. Hay otros detalles pero no nos atrevemos a mencionarlos para no arruinarle al lector el desarrollo de la historia. Sin embargo, no vaya algún incauto a preguntarle acerca de la proveniencia del anillo o la cruz de metal, pues se verá de pronto inmerso en un particular relato, enhebrado de un modo tal que solo se le ha conocido a la señorita Montealegre, y que bien podría terminar con una reseña detallada de la tarde que encontró un pedazo de macadamia en un helado de fresa. Sobra decir que el desafortunado que formuló la infeliz pregunta bien podría vagar por el mundo durante el resto del Tiempo sin poder descubrir jamás la respuesta a su duda en la descabellada historia de Valentina. No queriendo nosotros sufrir tal fortuna, nos limitaremos a contar la crónica de como Valentina Montealegre consiguió las suaves manchas de barro en sus zapatos rojos, pues nadie ha reportado hasta el momento haber sufrido un destino adverso después de emprender tal búsqueda. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Para que podamos comprender el motivo superior que llevó a las manchas de barro a colocarse tan agraciadamente en los zapatos de charol, debemos ante todo entender la naturaleza básica de Valentina Montealegre. Si el lector jamás ha revisado bajo su cama antes de dormirse en busca de algún ente extraño, o nunca se ha bañado en total oscuridad con charanga de fondo, les suplicamos de nuevo que acudan al párrafo uno y reconsideren su decisión de continuar con la lectura. Y es que Valentina Montealegre era una persona bastante poco común, perteneciente a un muy selecto club inexistente donde cabrían pocos seres humanos que conozcamos. Tal vez el coronel Henrique Capablanca y su trepadora podrían estar a la altura de ese club, pero esa es otra historia que deberá ser contada en otra ocasión.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;A veces Valentina se distraía buscando formas a las nubes, cortando con tijeras para uñas el zacate que tenía en una maceta o sencillamente caminando en la calle sin majar ninguna línea Así era ella, sencilla como un bollo de pan, pero feliz como un cántaro lleno de vino francés. Amaba los viernes, aunque no sabríamos decirle con certeza al lector a qué se debía esta afición por los viernes, pues Valentina no acostumbraba visitar bares o los restaurantes elegantes que aparecían los miércoles en las críticas de comida del periódico local. Valentina solamente amaba los viernes y precisamente fue un viernes el día que encontró una cajita verde bajo el suelo de la casa donde alquilaba. El entablado estaba un poco flojo y una de las tablas se soltó accidentalmente cuando ella intentaba redecorar el cuarto de invitados. El por qué de un cuarto de invitados es algo completamente imposible de descifrar, pues a la casa de Valentina forzosamente llegaban otros seres humanos aparte de ella. No es que Valentina Montealegre fuera una ermitaña que no gustara del contacto humano, sino que no se sentía a gusto en su casa, o al menos era esa la respuesta que daba cuando se le preguntaba al respecto, respuesta de la cual fuimos testigos los que aquí narramos un par de veces. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Cuando la tabla se movió, Valentina pensó que era definitiva e indiscutiblemente un tropezón de la buena suerte con su vida. Ella se imaginaba un ángel que cargaba un sombrero enorme de donde sacaba puñados de un polvo verde que rociaba sobre el mundo. Difícilmente ella veía este ángel viajando en el espacio, puesto que no le parecía que un lugar fuera más propenso a la suerte que otro. Cuando ella se hacía la imagen mental, el ángel volaba en el tiempo y precisamente ese viernes, su día favorito, le había tocado a ella su turno. Aferrada a este razonamiento, muchísimo más coherente que algunos que se enseñan en los colegios de hoy en día, Valentina Montealegre hizo un puño todo su aplomo y buscó por el hueco donde antes estaba la tabla, hasta que sus dedos resbalaron por la superficie empolvada de la cajita verde. Cabe resaltar la importancia cósmica de que el día favorito de Valentina fuera el viernes, porque de haber sido otro día, ella hubiera calificado el suceso como una situación cotidiana y nada de lo que sucedió después hubiera sucedido. Aún nos atrevemos a aventurarnos en el supuesto de que tampoco estaríamos aquí narrando su vida, pero eso ya es algo demasiado grande como para que un narrador pueda deducirlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Sorprendida por su buena suerte, pues no todos los días se encuentran cajas viejas bajo el entablado de una casa, Valentina se sentó en un sillón cercano para poder mirarla de nuevo. Esta vez, sus zapatos eran blancos y cubiertos de polvo, pero por respeto al lector no entraremos en detalles de la naturaleza del polvo, pues resulta más que obvia y este relato no pretende insultar la inteligencia de nadie. Valentina Montealegre creyó escuchar su corazón palpitar, aunque sabía claramente que bien podía ser su mente jugándole una mala pasada. Ignorando el origen del sonido que ahora se le escurría entre todas sus neuronas, destapó suavemente la caja, procurando que no se desprendiera nada del polvo que se había acumulado sobre ella. Si la caja era de ella o no, aunque evidentemente no lo era dado su cara de asombro, no era importante en el momento, porque tras haberla revisado minuciosamente por el exterior había concluido que la única manera de descubrir su dueño era investigando en su interior.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;En los segundos en que sus manos destapaban la caja, que aunque parece un momento inocente en realidad es un suspenso chillante no apto para cardíacos, pasaron muchas cosas por la mente de Valentina Montealegre, de las cuales solo podremos enunciar algunas por razones obvias de espacio: una cabra blanca, el vendedor de pasas de la Plaza Central, una fracción de lotería con número 42 y serie 609 y el sueño que había tenido el martes anterior. Si al lector le parece escandalizante el universo mental de Valentina, de nuevo le solicitamos que realice el ejercicio sugerido en el párrafo uno para evitarle futuras molestias. Otro lector que conociera de antemano la historia podría establecer un cuestionable pero retorcidamente aceptado vínculo entre la mente de Valentina y la caja verde, que admitiremos de antemano. Este vínculo, para el lector primerizo, se basa en que el contenido de la cajita era tan disparatado como la mente de la señorita Montealegre. A continuación se detallará este vínculo, no vaya a quedarse el lector con la duda.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La primera impresión de Valentina fue que acababa de abrir un libro de cuentos y que las cosas salían de él. Después pensó que estaba en una heladería frente a un mostrador tal vez demasiado surtido. Finalmente concluyó que estaba frente a una cajita verde que había encontrado un viernes de la suerte bajo el entablado de su cuarto de visitas al accidentalmente golpear con una pata de la cama una tabla que estaba a medio aflojar, y le pareció completamente racional y acertado el contenido. Inclusive, en un acto total de valentía desinteresada, se permitió tocar con las manos algunos de los objetos que la caja tenía. Así pasaron por sus manos los más variados artefactos, desde una cruz de madera, una caja de fósforos y una media de muñeca hasta un tornillo de juguete y una Reina de Corazones. Casi cede ante la tentación de olerlos, pero le pareció de muy mala educación deleitar de ese modo el olfato con las pertenencias de otras personas, aun si esa persona parecía haberlas olvidado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Pasó la mañana del viernes revisando la caja, pues aun era temprano cuando la había hallado y mientras el sol en lo alto flotaba en su camino al oeste, ella conoció a fondo la cajita verde. Inclusive encontró un compartimiento secreto en la tapa, donde al parecer algo se había guardado hacía mucho tiempo. Después de devolver todo a su sitio, y en eso debemos los narradores de dar testimonio de la fidelidad con la que Valentina reprodujo el orden original de la caja, se sentó con la caja aún destapada al lado a pensar. Valentina no pensaba como lo hace el promedio de la gente, que mantienen un hilo conductor por el cual se desarrollan durante el brevísimo instante que dedican al acto de pensar, sino que las cosas solamente fluían sin ton ni son en su cabeza. En su mente no habían ideas divergentes o que se salieran de contexto, porque no había un marco donde poder ubicarlas y que se pudiera tomar como referencia para catalogar a un pensamiento como descabellado o no. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Precisamente por eso era Valentina la mujer indicada para pensar acerca de la caja verde. Porque aunque la mayoría de la gente no lo crea, pensar acerca de las cajas verdes no es algo que cualquiera podría intentar y salir ileso. Se han reportado casos de personas que han sufrido trastornos mentales al intentar meditar con mucha fuerza en estas cajas. También se desaconseja pensar en los contenidos de las cajas grises, negras, rojas y anaranjadas. Según la información que hemos recibido, no habría problema en pensar acerca de cajas celestes. Pero volviendo a Valentina y su proeza de pensar en la caja verde, solo pudo idear un destino para una caja con tal contenido. Se levantó, tomó la caja entre sus brazos, se colgó la cartera en una de sus manos, se calzó unos zapatos rojos de charol y salió de su casa sin un destino aparente. Claro que para nosotros, los humanos corrientes, las cosas deben estar claras y definidas, con puntos y comas y preferiblemente con sangría marcada al principio de cada párrafo, pero dichosamente Valentina no ocupaba nada de eso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Ahora se mezcla con los que a diario caminan las calles de todas las ciudades del mundo: la joven que va media hora tarde al almuerzo que tenía programado con su novio, el abogado que camina hacia el juzgado y hasta un niño al que su madre mandó a comprar una libra de fideos al mercado. Precisamente a este niño detiene Valentina y le obsequia una pequeña piedra que antes habitaba la preciada y misteriosa caja verde. El niño se queda quieto, pero cuando la ve a los ojos parece entender algo que no sabríamos explicar y la guarda en su bolsillo. Cada cual sigue su camino y según nos dijeron una vez, el niño sí llegó a casa con la libra de fideos encargada, la novia llegó una hora y ocho minutos tarde a la cita y el abogado perdió el caso. Pero esas son otras historias que deben ser contadas en otra ocasión, porque por ahora nos interesa la de Valentina Montealegre, que camina complacida por la ciudad, porque ya sabe cual es el propósito de la cajita verde. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;No pudimos seguirla todo el viernes, pues jamás se ha escuchado de un narrador que se dedique exclusivamente al seguimiento de un personaje determinado, tanto porque el narrador ocupa saciar sus necesidades fisiológicas y alimenticias como porque el personaje necesita al menos un par de horas de privacidad. Sin embargo, nos han llegado datos muy interesantes de los azares de Valentina Montealegre en su viernes de la suerte. Un ama de casa asegura haberla visto entrar a su apartamento, sin tocar siquiera la puerta ni pedir permiso, solo para dejar un lapicero en la mesa del vestíbulo. Un panadero del barrio del norte afirma rotundamente que una mujer dejó un clavo en una maceta de su establecimiento. Inclusive un agente de segunda clase de la policía local incluyó en su informe que una joven, cuya descripción nos hace pensar con total firmeza que se trata de nuestra protagonista, le pidió que guardara un tajador escolar en la guantera de su carro. Hemos hablado con estas personas años después de ese viernes y todos aseguran tener aún las cosas que Valentina les dejó, y a todos les ha cambiado radicalmente la vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Horas después de dejarla cuando le entregó la piedra al niño, nos topamos de nuevo con ella en la estación de buses del sector este. Según descubrimos después, habló con la secretaria del mostrador de servicio al cliente para darle un rollo de hilo de coser. Precisamente saliendo de esta entrega, una de las últimas por cierto, fue que comenzó nuestro relato. Ahora si podemos detallar que junto a los zapatos de charol, el anillo y el medallón, llevaba entre las manos la cajita verde, ya casi vacía. De donde Valentina Montealegre sacó la idea de que debía repartir el contenido de la caja entre los habitantes de la ciudad, probablemente no lo descubramos nunca ni nosotros ni nadie. Se dice que un joven reportero de un diario local intentó años después hacer una reseña de los objetos que estaban repartidos por toda la ciudad, pero que fracasó rotundamente pues nadie podía decirle nada, todos respondían que siempre los objetos habían estado con ellos. Cuando no logró encontrarle ni pies ni cabeza a su reportaje, decidió darse el día libre y dicen que terminó comiendo arroz con calamares en un restaurante del centro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;No vaya a pensar el lector que somos los narradores de esta historia la excepción al olvido acerca de los objetos. Si hubiésemos emprendido la misma tarea que el audaz periodista probablemente nuestro destino hubiera sido el mismo, aunque personalmente no simpatizamos con los calamares. Pudimos mencionar todas esas odiseas de Valentina Montealegre y su cajita verde porque precisamente nuestro relato pretendía narrar como las manchas de barro terminaron en los rojos zapatos de Valentina, aunque en este última historia poco logramos descubrir, puesto que terminamos relatando como un joven periodista terminó comiendo arroz con calamares en un restaurante del centro. Llegados a este punto incomprensible, solo podemos suponer que no se puede relatar algo acerca de Valentina Montealegre a menos que no se quiera hacerlo, pero estas son meras suposiciones de estos narradores. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Lo justo sería que tras muchos minutos de lectura, los que han tenido el coraje de continuar hasta el final reciban al menos una pizca de sabiduría a cambio de su lealtad. El trato nos parece justo y he aquí lo único valioso que podríamos aportarle al lector para mejorar su vida, ya que fallamos en nuestra labor de narradores: no vaya usted jamás a preguntarse ¿por qué los zapatos rojos de charol de Valentina Montealegre están llenos de barro?.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-366651356853971313?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/366651356853971313/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=366651356853971313' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/366651356853971313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/366651356853971313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/09/la-historia-de-valentina-montealegre.html' title='La historia de Valentina Montealegre'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-1127222820110291935</id><published>2008-09-07T13:14:00.000-07:00</published><updated>2008-09-07T17:52:24.547-07:00</updated><title type='text'>Posdata en tonos verdes</title><content type='html'>Es el temblor incomprendido.&lt;br /&gt;Le digo, vos ya no.&lt;br /&gt;Pulso las teclas que no son.&lt;br /&gt;Escribo Fiego. Fallo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la maldita de la conciencia&lt;br /&gt;que sigue llegando.&lt;br /&gt;Hubo huecos, agujeros negros,&lt;br /&gt;los llenó otro.&lt;br /&gt;Yo estaba acá. Vos sola.&lt;br /&gt;O tal vez con otro mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque yo no sirvo para esto.&lt;br /&gt;Seguro por eso el temblor,&lt;br /&gt;los dedos borrachos,&lt;br /&gt;el codo inquieto sobre la mesa.&lt;br /&gt;Hablarte con tanto descaro,&lt;br /&gt;hablando como si dijera, como si&lt;br /&gt;yo&lt;br /&gt;y vos&lt;br /&gt;no estuvieramos en versos separados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O tal vez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;yo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en estrofas diferentes,&lt;br /&gt;o en poemas que no se ven&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;yo solo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vos y ese otro que sí estuvo,&lt;br /&gt;ese otro que no va a dormir&lt;br /&gt;por hablar con vos y consolarte,&lt;br /&gt;no como yo que pasaré la noche en vela&lt;br /&gt;temblando por no estar ahí,&lt;br /&gt;con la maldita conciencia desmenuzándome&lt;br /&gt;y el temblor en la punta de los dedos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-1127222820110291935?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/1127222820110291935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=1127222820110291935' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/1127222820110291935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/1127222820110291935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/09/posdata.html' title='Posdata en tonos verdes'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-3420414537947325866</id><published>2008-09-06T14:52:00.001-07:00</published><updated>2008-09-06T15:18:44.258-07:00</updated><title type='text'>Martes a Capella</title><content type='html'>Vos y yo caminábamos sin pisar las rayas. Vos tenías zapatos verdes, yo los míos de siempre. Si me acuerdo no es por masoquismo, eso te lo puedo decir. Fue que el otro día vi otra pareja caminar como lo hacíamos. Iban de la mano, cada cual encontró su propia ruta para esquivar las rayas de la acera y quedaron apenas agarrados con los dedos. Como nosotros camino a las películas.&lt;br /&gt;Esta semana tuvo dos o tres martes. Ya ni los cuento. Nosotros, en nuestros martes, caminábamos hacia las películas sin majar las rayas y agarrados apenas de los dedos. ¿Te acordás que yo te decía que olías a verde mojado y te reías? Me encantaba que rieras, porque de veras olías así y era algo nuestro.&lt;br /&gt;Tal vez en algún momento. El futuro es un dado con todas las caras. Todas. Vieras que caminando por el mundo he visto otras caras, que también son la tuya pero son otras. Y he tratado de verlas como te veía a vos. Pero creo que no sirvo para el despecho.&lt;br /&gt;Total no sé ni por qué te escribo esto. Seguro porque es un sábado que podría ser martes y hoy sonó nuestra canción en la radio, o porque cuando voy por la calle me imagino la ruta para llegar a tu casa. Lo nuestro fue poquita cosa, allá unos días sueltos hace un par de años. Pero soñamos a futuro, previendo los intereses para disfrutarlos cuando nos jubiláramos.&lt;br /&gt;¿Vos soñás con los otros? Yo creo que me he ido marchitando, aunque suene idiota. He tratado de obviar el asunto del recuerdo, pero es que cada película, cada libro, cada canción. Hasta los objetos que se han ido acomulando en las repisas de mi cuarto. Y García Márquez ahí prensado sin poder leerlo.&lt;br /&gt;Me da miedo pensar en los martes que faltan y pensar que tal vez ahora prefiero los jueves. Porque vos sabés que la fe la tengo, aunque te mienta cada día que no te hable diciéndote que te olvidé. Algún día, tal vez la noche antes de que te casés, o tal vez un poco más para acá. Tal vez en unos meses, en una tarde de lluvia.&lt;br /&gt;Y entonces tal vez podamos caminar tomados apenas de los dedos, sin majar las rayas, y yo te diga que olés a verde mojado y me veás a los ojos y ya no te riás porque entendiste que es cierto, mientras vamos a ver una película triste que me hará recordar días como hoy, sábados que podrían ser martes si estuvieras vos, y entonces voy a sonreír, feliz por ser el último, porque todos los días volverán a ser martes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-3420414537947325866?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/3420414537947325866/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=3420414537947325866' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3420414537947325866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3420414537947325866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/09/martes-capella.html' title='Martes a Capella'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-3567715712942024960</id><published>2008-08-28T21:49:00.000-07:00</published><updated>2008-08-29T18:36:57.379-07:00</updated><title type='text'>Preludio y Allegro en el estilo de Pugnani, por Kreisler</title><content type='html'>Me abstraigo del hombre y me concentro en sus manos. La izquierda parece una araña muy borracha, tropezando con todas las cuerdas. La otra es más sutil. Se mueve como los subi-bajas del parque Argentina con las niñas de trenzas que se mecían los sábados en la mañana. Pero juntas no quedan mal.&lt;br /&gt;Acorralado entre el violín y el piano, cierro los ojos. Al principio cuesta, porque los párpados pican al tocarse. Diez, veinte segundos. Aparece el primer animal. Es un boceto de caballo, azul y feo, como si un niño de ocho años lo hubiera dibujado. Cuando el violín calla unos segundos, se va.&lt;br /&gt;Retorna la melodía y cierro con más fuerza los ojos, para abstraerme hasta de las manos. Lo que vale es oír. Se asoma a mi derecha, todavía formándose, un conejito rojo. Está ahí, quieto en medio de la nada. Le digo que se vaya, que no pertenece a mi imaginación, que los conejitos como él deberían estar comiendo trébol para crecer fuertes, pero me ignora.&lt;br /&gt;El violín se apodera de él. Se lleva al conejito a pastar a un prado suizo, de los de las pinturas diminutas que venden como souvenir. Yo insisto con lo del trébol, porque sé que es bueno para los conejitos, pero ya mi voz no se oye.&lt;br /&gt;Mi prima me pega un codazo en las costillas, porque cree que estoy dormigo. Le susurro el madrazo y me aferro al conejito, que sigue en el prado. El violinista ha demostrado ser un buen pastor, ya el conejito tomó forma y se puso aún más rojo y rebosante. Creo que me voy encariñando.&lt;br /&gt;La melodía se mantuvo un par de compases. Temo un silencio y perder al conejito como perdí al caballo, aunque el caballo no me importó; era azul y deforme. Pero con el conejito ya me identifiqué. Si los vendieran rojos, iría mañana por uno.&lt;br /&gt;El violín se torna ácido de pronto, se convierte en uñas rotas y ladrillos. Le dice al conejito que se tire al barranco, le dice cosas muy duras que le trastornan sus ojos azules. Le dice que él no vale, que se suicide. El violinista es un enfermo cruel.&lt;br /&gt;Miro al conejito y me desinflo. Tiene la cara descuadrada y en la mirada se le nota que escuchó al violín como si de veras. Entonces me acerco y le cuento lo maravilloso que es, murmurándole a sus orejas enormes. Creo que si me cree.&lt;br /&gt;El conejito se resiste y yo sonrío. Se enfurece el violín y aún con los ojos cerrados, siento que las manos del hombre enloquecen y su cara se distorsiona. El conejito volvió a ser rojo y le digo que huya del violinista, que se salve y coma trébol todos los días. Pero es tarde.&lt;br /&gt;Llega la melodía, raspada y violenta, y lo toma por las orejas. El conejito no grita, no llora. Solo abre los ojos azules y me mira, como reprochándome que tardara tanto en avisarle. Otra vez el violín se lo lleva.&lt;br /&gt;Ahora el violinista es un hombre cajudo y tosco, con botas de hule y un madero en la mano. Como si reformara a un niño travieso, azota al conejita con el madero hasta hacerlo sangrar. Una, dos, cinco, diez veces. Yo ya no puedo mirar. Y todo este tiempo, el conejito con los ojos azules muy abiertos, como perdonándome.&lt;br /&gt;El violín lo deja tirado en un granero oscuro y se ocupa de cerrar el movimiento. Me acerco al conejito para consolarlo, le pongo una mano sobre el lomo sangrante y lo acaricio. Pero él ya no me mira a mí, sino al campo de tréboles que hay afuera del granero. Creo que me dio la razón.&lt;br /&gt;Acabó el violín y creo que también el piano. Siento a mi prima levantarse a ovacionarlos, aunque no escucho nada. Sigo con los ojos cerrados y nada del mundo me hará abrirlos. Mi prima me golpea de nuevo y le digo que no.&lt;br /&gt;Y no quiero abrirlos porque sé cuando lo haga, en algún lugar del mundo se despertará un conejito rojo en un granero olvidado, sangrando y moribundo, sin saber quién fue el ingrato que lo dejó así y sin saber tampoco por qué le nace ese deseo tan absurdo de abalanzarse sobre el campo de tréboles que se ve más allá de la puerta del granero, tan lejano que su destrozado cuerpo jamás lograría arrastrarse hasta él.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-3567715712942024960?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/3567715712942024960/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=3567715712942024960' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3567715712942024960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/3567715712942024960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/08/de-los-recitales-de-violn.html' title='Preludio y Allegro en el estilo de Pugnani, por Kreisler'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-4422317558915526343</id><published>2008-08-23T23:42:00.000-07:00</published><updated>2008-08-24T00:12:26.701-07:00</updated><title type='text'>Círculos Concéntricos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El universitario llegó al liceo y escuchó los sonidos diarios de la quietud. Suspiró resignado y antes de irse de nuevo, se lamentó para sí mismo. “Pensar que allá afuera está el mundo”. Dos chiquillas de cuarto año que iban pasando lo oyeron y no entendieron sus palabras. Aun confundidas, salieron en busca de sus amigos. Los encontraron en el tercer piso, sin más remedio para el aburrimiento que una vieja bola de hule.&lt;br /&gt;Llegaron con la noticia: el universitario dijo que afuera está el mundo. Rumiaron la frase unos minutos, todavía absortos en tirar y recibir la bola de hule, hasta que el más aburrido de todos se levantó y propuso salir a buscar el mundo. Pero inmediatamente sonó la campana que acababa del primer recreo del día y todos volvieron a sus clases de matemática, biología y educación cívica, donde no tuvieron una bola de hule para entretenerse.&lt;br /&gt;Ya en las aulas, la noticia los pellizcó uno por uno. Se fueron haciendo a la idea de que afuera estaba el mundo, de que esas eran paredes carceleras, que la anatomía del perro no importaba si estaban ahí engavetados y que las clases de aritmética. Uno se atrevió a volverse y pasar la noticia al compañero de atrás, que había sido el paradigma verbal, pero que logró incorporarse tras escuchar que afuera estaba el mundo.&lt;br /&gt;Poco a poco se fueron agitando las aulas. Primero era un ruido seco, como cien mil hormigas chocando las antenas y agitando las patas en los pasillos del liceo. Tras la campanada que anunció el cambio de lección, se fue haciendo más notorio, aunque todavía era una multitud muda. Los más despiertos se cruzaban miradas cuando se topaban en el cambio de aulas, pero no se decía una sola palabra. Nadie hubiera notado nada. Solo unos que habían quedado olvidados en la cadena y que se actualizaban a última hora mostraban por unos segundos una cara nueva, para luego sumirse al anonimato colectivo.&lt;br /&gt;Entraron los alumnos al nuevo bloque de lecciones. Pero ya no sentían ese horrible vacío cuando escuchaban al profesor hablar del relieve del continente europeo, o de las leyes de la termodinámica, porque los había iluminado el universitario y sabían que afuera estaba el mundo. Solo en la clase de literatura supieron escuchar al profesor, quien les hablaba de hermosas metáforas de romper con los esquemas, sacadas de libros de Cortázar o de Wells.&lt;br /&gt;En la última fila del aula 23, una alumna redactaba a prisa un discurso para inflar los ánimos. La comunicación era la clave. Como las divisiones entre las clases eran unos tablones mal puestos, los estudiantes se mensajeaban de un lado al otro.&lt;br /&gt;Corría y corría la noticia de que todos iban a ir a buscar eso que les prohibían ver. Cuando el profesor de geografía le pidió a un chiquillo pelirrojo que pasara a la pizarra a dibujar el mundo, un escalofrío sacudió al grupo entero.&lt;br /&gt;Los maestros más suspicaces iban atando los cabos que nadie hubiera podido atar. Que ya el Cholo había dejado de tirar cachirulos a sus compañeros y estaba quitecito en su pupitre, escribiendo y borrando números. Que el aire tenía esa tensión ácida como el día que se robaron el examen de Inglés. Que ya no se podía escuchar las risotadas generosas de las hijas del senador Flores.&lt;br /&gt;Pero el movimiento seguía incólume y cada engranaje se sucedía al siguiente sin que nadie hubiera planeado esta sucesión. Cuando faltaban diez minutos para el almuerzo, el secretario entró en la oficina del Director. “Venga, tiene que ver esto”. Salió el Director con su cara de idiota sin uniforme, se plantó en el centro del edificio y no escuchó ni vio nada. Sin necesidad de explicación, lo supo. “Mierda”.&lt;br /&gt;Se desmontó el cerebro intentando abrirle una ventana a la situación. Pero sabía que ni un boquete industrial los salvaba. Comenzó a dar órdenes. Muévame esa estantería, corra a traer todo el material del gimnasio, llamen por los altoparlantes a los maestros inmediatamente, atrasen la campana del almuerzo cinco minutos. Llegó el cuerpo académico al instante, como si cada cual hubiera escuchado el mismo silencio arrastrándose.&lt;br /&gt;“Señores, es hoy”. Todos se movieron incómodos en sus sillas, hasta que el coordinador de química se levantó. “Tenemos la ventaja del terreno”, Apenado, se alzó su colega de matemática. “Pero son más”. Y el silencio se apoderó del salón de profesores.&lt;br /&gt;Salieron inmediatamente y se armaron a como pudieron, para no ser atropellados por el martillo que se asomaba. Lo primero fueron las trincheras alrededor del edificio de Dirección, bautizadas por el profesor de física. Del material del gimnasio se inventaron proyectiles. Después solo les quedó esperar.&lt;br /&gt;La campana sonó y en cada aula se levantó un alumno, sin que nadie lo hubiera dispuesto así, para llamar al orden y la calma. Decidieron esperar diez minutos más, porque sabían que el silencio torturaría al pelotón del Director. Sonriendo, brazo con brazo, salieron después del tiempo acordado y se armaron en la planta baja.&lt;br /&gt;Desde lo alto de las escaleras, varios oradores incendiaron los ánimos con sus discursos y hasta las trincheras se escuchaban el griterío. Aún a estas alturas, todavía algunos del profesorado pensaban que los colegiales se irían a sus casas tranquilos, sin rencor en sus corazones jóvenes. El Director hacía llamadas telefónicas como loco: al cura del pueblo, al despacho del ministro de educación, a la guardia nacional. Pero todos lograban esquivarlo.&lt;br /&gt;De la planilla quedaron algunos rezagados, pero nadie pensó en ellos después de la campana del almuerzo. El bibliotecario se negó a dejar sus libros a merced de la furia de “charlatanes incultos e imberbes”. La administradora del comedor ponía candado al cubículo minúsculo donde guardaba el maní garapiñado, los chocolates y toda su mercadería. Pero al escuchar el estruendo buscaron refugio tras el cerco de sus compañeros.&lt;br /&gt;De última habló la del aula 23. Opresores a nuestras mentes, viles carceleros del espíritu estudiantil, traidores a la verdad. El escándalo alzó vuelo y llegó hasta la casa cural, donde el párroco oraba al Padre para que asistiera a los maestros. En el Ministerio decidieron callar, no fuera a ser que todos los colegiales del país descubrieran que afuera estaba el mundo. La Guardia Nacional estaba también en su almuerzo.&lt;br /&gt;La columna bajó desde el edificio de aulas y desembocó frente a la Dirección, donde los recibió una descarga de tinteros y bolas de béisbol. Los alumnos respondieron con lo que hallaron a mano y puestas las piezas sobre la mesa, ambos lados pudieron decir que era combate.&lt;br /&gt;Entre los alumnos se expandió un acuerdo tácito de que hasta que no rescataran el estandarte del Liceo no podrían salir al mundo. Se batieron por más de una hora, los profesores defendiendo el edificio ante el huracanado ataque, los estudiantes enviando oleada tras oleada a quebrarse ante las trincheras.&lt;br /&gt;No se discriminó entre los enemigos. El profesor de español contuvo una avanzada de los miembros del equipo de deletreo. El trombón de la banda lanzó una regla metálica que le abrió la frente a la directora musical. Hasta el profesor de literatura disparaba manojos de piedras a los estudiantes de su club de lectura.&lt;br /&gt;Pasada la una treinta, la campana de salida chilló suplicante. El Director aprovechó el respiro momentáneo y solicitó diálogo con los atacantes. Se sentaron alrededor del abeto que se erguía a medio camino y soltaron cuanto tuvo dentro cada uno. La comitiva estudiantil la lideró el capitán del equipo de oratoria; los profesores le encomendaron la tarea al subdirector. Todos estaban chorreando sudor y algunos hasta sangraban, pero a nadie le importó.&lt;br /&gt;Los están engañando. Sí, ustedes. No, nosotros no. Que sí, ya lo sabemos. Escúchenos. Queremos el estandarte. No podemos. Mentirosos. Muchachos, no sean insensatos. A otros con su paternalismo barato. Necios. Demagogos.&lt;br /&gt;“No señor Director, no ceden”. “Dicen que no entregan el estandarte”. Los improvisados estrategas de cada lado tiraban líneas en planos torpes. La muchacha de la 23 seguía arengando los ánimos, no vaya a ser que se olvidaran que afuera estaba el mundo, aunque ninguno necesitaba realmente las palabras porque ninguno podía olvidar. Los profesores se asomaban a los ventanales quebrados y bajaban la cabeza afligidos.&lt;br /&gt;Finalmente se reanudó la batalla, con más ferocidad todavía, porque todos sabían lo que se jugaba. Hasta el más duro de los profesores temía lo que pudiera pasar si el perímetro cedía y los estudiantes no estaban dispuestos a perder su dignidad ante sus carceleros. Largas horas lucharon, hasta que los colegiales decidieron que si no podían conseguir el estandarte, al menos había que evitar que siguiera cautivo.&lt;br /&gt;Alguien encendió una tea bañada en confín y caminó solemne hacia la Dirección. Al mismo tiempo, sentado en el auditorio de la escuela de geología y cansado de la crudeza del mundo, con sus déspotas caprichosos y su nítida censura, el universitario recordó con melancolía la placidez de sus días de colegial. “Que lindo sería volver al Liceo”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-4422317558915526343?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/4422317558915526343/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=4422317558915526343' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4422317558915526343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4422317558915526343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/08/crculos-concntricos.html' title='Círculos Concéntricos'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-6262757564511532013</id><published>2008-08-16T13:47:00.000-07:00</published><updated>2008-08-24T00:05:54.705-07:00</updated><title type='text'>Oda Azul a un Pronombre</title><content type='html'>&lt;blockquote style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;p align="right"&gt;La misma noche que hace blanquear los mismo árboles.&lt;br /&gt;Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos&lt;br /&gt;Neruda&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hoy es una tarde lluviosa de sábado. Y me acordé.&lt;br /&gt;No porque hayamos vivido un sábado de lluvia (¿o sí? ya parece todo hace tanto que ni recuerdo con precisión), sino porque las tardes así son perfectas para reír.&lt;br /&gt;Nosotros nos reíamos, ¿te acordás? Casi como si fuera un oficio pagado, un trabajo a medio tiempo. De siete a tres, de lunes a viernes. Pero a veces sí nos extendíamos, que un martes en la clase 52, que un miércoles armando la red en el gimnasio...&lt;br /&gt;Allá éramos nosotros, los de siempre. Te digo que todavía me acuerdo hace quince años, cuando estábamos tiernos y suaves, y nos pusieron uno tras el otro en colas interminables. Te lo digo que me acuerdo.&lt;br /&gt;Ya ha pasado tanto y hemos visto tanto... Y nos acordamos de tan poco; apenas de intermitencias diminutas, unos segundos apenas de cada día. ¿Adónde dejamos el resto?&lt;br /&gt;Digo yo, porque algo tuvo que llenar los espacios. Claro que me acuerdo del día con las bandas azules de letras doradas, de cuando nos pusimos los sombreros y los cambiamos de mano en mano, de cuando las elecciones y el todo de rojo, de cuando "si ustedes salen de esta aula le dan mal ejemplo a los demás", con las máscaras del restaurante y ese olor tan nuestro.&lt;br /&gt;Pero, ¿y lo del medio? Hablo de esas horas eternas escuchando a las pizarras, de la complicidad muda con el que estaba en la silla de enfrente, de saber que en la otra esquina pensaron lo mismo. Decime, ¿vos te acordas de eso?&lt;br /&gt;Yo ahora me siento en mis aulas (ya no le podemos decir nuestras) y ya no se lo que piensa aquella con los ojos azules. Porque a la de nosotros que tenía los ojos azules le hubiera parecido todo encantador, como siempre le parecía todo.&lt;br /&gt;Te lo digo: yo extraño esa pulsación. Vos podés decir que ya te acostumbraste, que ya conseguiste otro nosotros y que ahora tenés otras nuestras aulas y nuestros profesores. Yo te entiendo, a veces me pasa. Pero también me pasa a veces que es un sábado por la tarde, y llueve, y lo que me nace es un deseo de que sea un lunes, y que sean números, nuestros números, para poder reír.&lt;br /&gt;Y es que vos no podés contar una historia tuya sin nosotros, ni puedo yo, ni puede aquella flaca que se sentaba en la última fila. Y me gusta que no podamos.&lt;br /&gt;Tal vez nunca supimos que ahora íbamos a saber esto. ¿Te acordás como todo era tan mágico y tan cotidiano? Un día ustedes nos llevaron a conocer el mundo de los confites y recuerdo que nos uniformaron de café para que nos acordáramos siempre y mirá como todavía me acuerdo (te prometo que de veras me voy a acordar siempre, aun sin que nos hubieran uniformado).&lt;br /&gt;Y otro día alguno dijo que nos montáramos en un avión y fuéramos no recuerdo dónde, y allá fuimos todos sin saber ni cuando llegamos ni cuando volvimos. Eran las islas y nosotros, las noches y nosotros, las botellas y nosotros, la alegría y nosotros. Ahí también reímos, pero era a jornada doble, 18 horas al día, descansado apenas lo suficiente para poder empezar de nuevo.&lt;br /&gt;Ya ahora todo es tan diferente. Los espacios diarios son solo espacios, son solo puntos o comas o líneas de diálogo. Allá hace un año o dos eran llaves que no aparecían, o apuntadas para el 12, o era un karaoke humano. Eran anécdotas gloriosas que estaba destinadas a olvidarse una semana después.&lt;br /&gt;Porque el abrazo y San Carlos. Porque un "¡Carajo Franco!", porque una vida que es bonita. Porque las sonrisas diarias y los siete brindis del café. Porque una finca que ya nunca será nuestra, porque al fin y al cabo hermanos.&lt;br /&gt;Y es que alguien pretendió (yo sé, yo entiendo que no quedaba de otra, pero igual dejame quejarme) que lo metiéramos todo en dos páginas de un libro celeste y café, como si Arial 11 pudiera.&lt;br /&gt;A nosotros, que fuimos más que un pronombre. Al músico y a la del pelo rojo, al que no necesitó estudiar, a la del acento cantadito, al que quiso leerlo todo y a la del 10 corrido. Al que no podía ser más flaco, a la que se abrazaba, a ese que nunca se perdió una fiesta, al que nos llegó importado. Y hay tantos más, pero nunca se me olvida ni uno.&lt;br /&gt;Porque yo creo que al final de eso se trata todo y tal vez aquel carajo Zeledón decía verdades. Y es que nunca vamos a poder ser así con otros, no volveremos a ser los que hablan sin mover los labios, los que ven sin abrir los ojos...&lt;br /&gt;Y yo aquí, azul y temblando, sentado en una tarde de sábado como si todo fuera una lluvia de días que ya se fueron y apenas quedan delineados y frágiles. Y es que sí, podemos soñar con otros lunes y otros jueves, tal vez de octubre o de abril, donde volvamos a ser nosotros, y a reír, y a llenar los espacios con algo más que puntos y comas.&lt;br /&gt;Ya no será en esa aula 55 o en los pasillos de madera de aquella isla perdida, pero allá donde estemos vamos a volver a ser nosotros. Y te prometo que nos vamos a reír, tal vez hasta como lo hacíamos antes.&lt;br /&gt;Pero por ahora solo podemos asomarnos a las ventanas, cada cual a la suya porque ya no tenemos las nuestras, y ver esta lluvia de sábado caer sobre la tarde. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-6262757564511532013?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/6262757564511532013/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=6262757564511532013' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6262757564511532013'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6262757564511532013'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/08/hoy-es-una-tarde-lluviosa-de-sbado.html' title='Oda Azul a un Pronombre'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-1401480959452216742</id><published>2008-07-27T23:33:00.000-07:00</published><updated>2008-07-28T17:25:24.679-07:00</updated><title type='text'>Hay alguien, Alberto</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Alberto, esta vez no es broma. Hay alguien ahí afuera.&lt;br /&gt;Yo sé que me vas a decir que son ideas mías, que eso me pasa por ver las películas de las diez, pero quiero que me creás. Hace poco lo escuché arrastrando los pies por el pasillo, debe ser algún borracho que se confudió de edificio, pero está afuera, Alberto.&lt;br /&gt;Y es que estoy fría y cansada. Me acurruqué entre la cama y el armario, en el hueco donde antes iba el canasto de la ropa, viendo hacia la ventana. Tal vez no sepa que estoy aquí.&lt;br /&gt;¿Estás buscándome por la ventana, Alberto? Desde acá veo ocho estrellas. Cada vez se ven menos en el cielo de Madrid. Me gustaría que nuestros hijos puedan ver estrellas en Madrid, y que pensaran que son luciérnagas o viejos reyes, o que somos nosotros que les hablamos. De veras, Alberto.&lt;br /&gt;Pasó otra vez. No seas tonto, ¿qué podrías hacer?&lt;br /&gt;Ahora lo escucho respirar, es como si estuviera apenas aprendiendo. Pero aprende rápido, Alberto. Sigue caminando por todo el pasillo del piso, y a veces baja o sube las gradas.&lt;br /&gt;Eso me pasa por alquilar un cuartito para mí sola, Alberto. Vos sabés que no me gustan los de afuera, son barbudos y huelen a sombrillas y a café frío. Pero este hasta camina diferente, como si le pesara un brazo más que el otro. Ya me dio miedo, Alberto. Consolame.&lt;br /&gt;Todo este cuarto está contra mí. El reloj, el canasto de la ropa, todo. Solo mis geranios se mantienen fieles. Es porque les canto, ¿sabés? Lo leí en una revista del salón hace unos meses y comencé a cantarles y mirá lo floreados que están. Cantame algo, para no escuchar al de afuera.&lt;br /&gt;Hay alguien, Alberto. Te lo digo que hay alguien.&lt;br /&gt;¿Y de veras vamos a tener hijos Alberto? Que sean cuatro, tres hombres y una mujercita, para que sus hermanos la cuiden. Y quiero tener un piso entero para nosotros, sin pasillos donde pueda entrar gente en la madrugada.&lt;br /&gt;Además, hoy no dieron película a las diez. Por eso se me ha hecho más cansada la noche. Me entretuve jugando con una candela, hasta que llegó el de afuera y apagué todas las luces. Y te llamo porque sos vos y porque ya no me da miedo que me escuche.&lt;br /&gt;Otra vez pasó caminando. Creo que se sentó a descansar un rato frente a mi puerta, porque escuché un sonido seco. Si, ya lo escuché suspirar.&lt;br /&gt;¿Y si es un sicópata y me quiere matar? Yo creo que no estoy lista, Alberto. Todavía me falta tirarme de paracaídas y comerme un kebap de verdad. Y ver más flores de los geranios.&lt;br /&gt;Pero ¿sabés? Se escucha cansado. Me gustaría estar cansada ahora, poder acostarme y dormir. Este insomnio me está matando, Alberto, de veras que sí. ¿Me viste las ojeras que llevaba el martes? Entonces no me digás que no.&lt;br /&gt;Voy a acercame a la puerta, para que no sea tan solo. Este huele a sombrilla, pero mojada. No huele tan mal de hecho, creo que me podría acostumbrar. Es solo, Alberto. No es que esté solo, es que es solo. Yo no quiero ser así de grande. Casémonos, decime que sí, para no ser solos.&lt;br /&gt;Creo que no lo quiere hacer. Tiene los ojos grises, estoy segura. Solo sé que tiene los ojos grises, no me preguntés cómo se. Tiene los ojos grises y se le están nublando con lágrimas. Creéme, no lo quiere hacer.&lt;br /&gt;Pero si le toca, nada podemos hacer. Tal vez solo está haciendo su trabajo y ¿quién soy yo para impedírselo?&lt;br /&gt;Ya se levantó, se alejó unos pasos de la puerta, creo que se va a ir. Pero no se puede largar así como así, tiene que hacerlo, Alberto. Decile que tiene que hacerlo, decile que es su trabajo.&lt;br /&gt;Ya no tengo miedo. Ni aunque hubiera visto la película de las diez estaría con miedo. Ahora me da un poco de lástima. No me gustaría estar en su posición. Pobre...&lt;br /&gt;Ahora pegó la oreja a la puerta, yo creo que me escuchó hablar con vos. ¿Tendrá alguien, así como yo te tengo a vos? Tal vez podamos presentarle a Ingrid, para que vaya y se siente en su puerta y Ingrid huela ese olor a sombrilla mojada y sepa que es él. ¿Creés que le guste a Ingrid?&lt;br /&gt;Creo que ya se decidió. Me tiró un papelito por debajo de la puerta. Dice "perdón". Ves, te dije que no quería hacerlo, pero él sabe que le toca. No seas bruto, no vas a llegar a tiempo, mejor quedate allá.&lt;br /&gt;Alberto, tengo que colgar, ya le está pegando a la puerta. Las bisagras no van a aguantar muchos golpes. No, no podemos hacer nada. Espero que tus hijos puedan ver estrellas sobre Madrid.&lt;br /&gt;Está llorando, Alberto, y llorando duro. No quiere hacerlo, pero lo va a hacer. Me tengo que ir, no quiero que me encuentre hablando con vos. Yo también, y mucho. Presentale a Ingrid. Y acordate de cantarle a mis geranios, todavía le faltan algunos botones por estallar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-1401480959452216742?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/1401480959452216742/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=1401480959452216742' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/1401480959452216742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/1401480959452216742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/07/hay-alguien-alberto.html' title='Hay alguien, Alberto'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-480304830601189137</id><published>2008-07-26T22:53:00.000-07:00</published><updated>2008-07-28T17:25:04.404-07:00</updated><title type='text'>La fantasma</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Anita se acercó, buscando la cruz remota de mi abrazo. A veces hacía eso, cuando no entendía algo. Todavía en su disfraz, se escurrió entre mis brazos, con su carita trastornada por el escándalo impío de la tormenta. “¿Por qué está el cielo tan enojado?” me preguntó suavecito, como para que la lluvia no escuchara. “Debe ser que es martes” le dije sin escucharla en serio, porque pensaba en las zanahorias del huerto. “Se nos van a arruinar las zanahorias” le dije. “Que la lluvia se las lleve todas si quiere, pero que se vaya” me respondió con sus piernas empaquetadas bajo su cabecita suave.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Anita era así, Rubén, caprichosa. Su capricho era inocente, como una bolita de algodón blanco o una de esas nubes esponjosas que cosechan domingos. Era irresistible cuando se encaprichaba con algo. Decíme, Rubén, ¿cómo me iba a importar que desperdiciara la harina y el ajo, y que ensuciara las sábanas blancas cuando jugaba a fantasma? Se me olvidaba todo, hermano, solo podía verla.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Esa noche, buscamos la chimenea, para calentarnos. Los dos seguimos acurrucados en nosotros mismos, esperando que la tormenta pasara; yo para ver las zanahorias y ella para hallar su aliento de nuevo. Los relámpagos jugaban a buscarse y encontrarse con las largas sombras de los abetos y yo los oía reír sobre la melancólica canción de la lluvia. Un rayo partía aquí y allá la sombría monotonía de la noche. “Decíles que paren” me ordenó Anita. Todavía tenía la cara llena de harina, pero unas gotas agridulces habían pintado cinco caminillos suaves desde la cuenca del ojo hasta el final de la mejilla. “Decíles que paren” me ordenó de nuevo entre sollozos oscuros, pero no podía hacer nada por ella. “Ya no deben quedar zanahorias” dije, pero ella me miró con ojos cansados y tristes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La noche crecía y se alargaba por toda la casa. Yo veía las centellas desparramarse contra los vidrios impecables de la cocina, contra los floreros del comedor, contra el farol de Anita que yacía inmóvil. Pero creo que Anita no veía eso, Rubén. Ella veía disparos y detonaciones, y horripilantes caravanas que incendiaban el mismo aire donde se mecía su respiración. Tal vez hasta haya visto ejércitos dorados y plateados inundando la salita, porque me dijo de nuevo: “Decíles que paren”. Y ya no era una orden, sino una súplica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Lo que más me preocupó fue su nuevo tono de voz. Apagado y seco, como un martillazo en un saco de harina. La miré a los ojos y los tenía amarillos, como los de un perro borracho, entonces le canté algo que no recordaba al oído. Pero Anita se iba hundiendo entre mi abrazo, hasta que me pareció que no pesaba más que un pecadillo venial. “Voy a apagar el cielo” le dije para consolarla y me fui a buscar unas cobijas para ella. Le gustaban las de lana gruesa, porque le hacían unas cosquillas que le daban risa. Ella era así, Rubén, se reía de las cosas sencillas. Se reía de la marca de nacimiento que tenía en mi pierna. “Mirála, parece un gato asustado” me decía con la cara hinchada de carcajadas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Cuando pasé por la puerta de la cocina, quise salir a ver las zanahorias. “Se van a mojar las cobijas” pensé, y seguí hasta la salita. “Aquí te traje unas cobijas para que te rías un rato” le iba a decir a Anita, pero no pude, porque encontré el sillón vacío. La puerta estaba abierta, y afuera, la noche estaba baja como un telón monstruoso. Salí despavorido, a buscarla corriendo como un idiota, rogándole con alaridos homéricos que regresara, que esa no era manera de apagar el cielo, que yo iba a hacer que todo se callara para ella.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Mirá como es el mundo, Rubén, la encontré sentada en el huerto, con la sábana cruzada por figuras de barro y las manos llenas de tierra. Todas las zanahorias estaban desperdigadas a lo lejos, alumbradas a veces por un relámpago que pasaba. Resignado, me senté a su lado y allí quedamos los dos, empapados y tiritando. Hasta que ella, sin volver su carita de fantasma lavada por la lluvia, me dijo con mi misma resignación de viejo perro encadenado: “Hoy debe ser muy martes, porque ya le tiré todas las zanahorias, pero creo que no se va a ir”.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-480304830601189137?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/480304830601189137/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=480304830601189137' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/480304830601189137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/480304830601189137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/07/la-fantasma_26.html' title='La fantasma'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-9003942809421645168</id><published>2008-07-24T08:26:00.000-07:00</published><updated>2008-07-28T17:24:46.532-07:00</updated><title type='text'>El pasillo del ala izquierda</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Como de costumbre, Rodrigo se asomó a la entrada de la Iglesia y solo vio cuadros. El piso estaba inundado de pequeñas cerámicas cuadradas, alineadas una tras otra en un patrón eterno. Amarillo, negro, vino, gris, amarillo... Se puso a buscar figuras, como si el piso fuera un cielo enorme y los cuadros unas nubes caprichosas. O las figuras lo buscaban a él, ya eso no lo sabía, pero nunca importó. De pronto, por el pasillo central pasó huyendo un enorme dragón de tristes ojos grises, perseguido por una flor multicolor que Rodrigo apenas logró identificar. Volteó la mirada horrorizado (si las flores persiguen dragones, qué destino le espera al mundo?) y caminó un poco por el pasillo del ala izquierda, su favorito, donde jugaba el tropel de sirenas amarillas que conocía de siempre. Rodrigo se iba a sentar al lado de ellas, seducido por sus carcajadas, pero su madre lo miró desde el otro lado de la iglesia y supo que era mejor acudir cabizbajo. Recibió el pellizco de rigor, se rio por lo bajo de la mujer que en el púlpito leía el Salmo 23 y sentado junto a su madre, miró con añoranza las bancas del ala izquierda.&lt;br /&gt;Tras nueve años de acudir a la misma iglesia a la misma hora, Rodrigo ocupaba cada domingo la misma banca (la tercera del ala derecha) y las oscuras plazas del ala izquierda eran un misterio, una fruto prohibido, un soplo de magia. También estaban las sirenas, niñas rubias de ojos negros y dos dimensiones, pero ellas eran más nuevas. Se habían encontrado un segundo domingo de adviento, unos años atrás, porque su madre había dicho: "vamos temprano para que no me quiten la banca" y llegaron veinte minutos temprano. La madre de Rodrigo se arrollidó a rezarle al Padre, y Rodrigo trató de verdad; había cerrado los ojos hasta que le dolieron las pestañas y pensó fuerte en la imagen del crucificado, pero no logró escuchar esa voz que su mamá decía oír, se resistió a seguir monologando y buscó diversiones mundanas. Allá, tras las bancas solemnes del ala izquierda, se veía un grupo de sirenas reír de las penas de los hombres. Se estiró para verlas mejor, pero un gruñido de su madre le recordó que estaban en santa presencia y tuvo que conocerlas otro domingo. Pero ahora estaban tan lejos...&lt;br /&gt;Su banca no era tan mala. Estaba frente al púlpito y Rodrigo solía distraerse viendo a los que subían cada domingo a leer los textos del día. Había una señora que siempre se pintaba todas las uñas menos el anular de la mano izquierda, y un muchacho que todos los domingos acudía con una corbata morada, y cada vez que podía se encargaba de la segunda lectura. El sacerdote daba las homilías sentado y Rodrigo veía en sus zapatos de mortal los cordones mal amarrados (para sí mismo, Rodrigo se prometía jamás tener los cordones así cuando creciera) y le molestaba que tosiera cada ochenta y siete segundos. De hecho, medía con su reloj la invencible regularidad de la tos, pero el sacerdote no aflojaba una milésima.&lt;br /&gt;Pero ese domingo, el dragón era nuevo y por ahora lo entretenía. Desde su banca, lo oía gemir de miedo, porque la flor realmente era terrible y lo perseguía sin misericordia y todos saben lo que es capaz de hacer una flor sin escrúpulos. Estaba absorto en contemplar la inmóvil persecución cuando en el púlpito tomó lugar uno de esos raro eventos que pueden alegrar cualquier celebración. Esta vez era el micrófono del orador, que se negaba a funcionar. Aun no había introducido el pequeño monaguillo la segunda lectura cuando comenzó a fallar.&lt;br /&gt;El hombre del teclado se acercó ufano al micrófono y movió un par de cables de la base, pero la cabecita brillante se resistía a cooperar. Esta era la parte que divertía a Rodrigo; por un minuto cada seis meses de este absurdo teatro valían todos los sermones del anciano sacerdote y los pellizcos de su madre. Viéndose impotente, el hombre del teclado movió los hombros un poco incómodo, masculló al monaguillo unas palabras breves y se escondió en el cuartito de sonido al fondo de la iglesia, buscando la solución al problema. Afuera, el cuadro era caricaturesco. El monaguillo plantado con el pedazo de papel que le tocaba leer, con ojos de tonto sin mama, el anciano sacerdote petrificado en su silla, con doscientos pares de ojos clavados encima y las sirenas riendo al otro lado de la iglesia.&lt;br /&gt;El sacerdote alzó las cejas y escondió la cara en el hueco de su mano izquierda, la madre de Rodrigo se acomodó inquieta en su banca y el hombre del teclado salió de la puerta con las manos abiertas y una cara de animal humillado. Se levantaron unas señoras muy gordas de la primera fila y travesearon al micrófono, tocándolo con insolencia, profanando su privacidad, pero seguía sin ceder un centímetro. Rodrigo pensaba que si le decían "por favor" (son dos palabras muy mágicas) el micrófono funcionaría, pero no estaba dispuesto a arruinar el espectáculo. A él no le importaba ya eso, quería ir al ala izquierda de la iglesia, a sentarse a reír con las sirenas; quería tragarse sus carcajadas, acostarse a su lado, ser uno con los cuadros del suelo. Quería ir y reírse con ellas de las penas del hombre hasta que le doliera el estómago.&lt;br /&gt;La gente había comenzado a murmurar. Rodrigo conoce el tipo de persona que murmura cuando falla un micrófono. Son los mismos que siempre entienden tarde el chiste del irlandés y la playa, los que solo pueden hacer las tareas de matemática en hojas cuadriculadas y los que cantan el coro de las canciones para simular que las saben. Pero no es culpa de ellos, tal vez algún día puedan redimirse.&lt;br /&gt;Ahora Rodrigo espera ahora el momento en que regresa el sonido. Su madre diría "Gracias a Dios", el sacerdote asomaría los ojos entre sus dedos y el hombre del teclado regresaría corriendo a su puesto para tocar el Aleluya. Le gusta cuando sucede eso. Pero no pasa nada. Y Rodrigo también comienza a ponerse nervioso. Para distraerse, mira un rato al dragón, obeso y pusilánime. Si fuera un dragón noble y gallardo no tendría miedo del micrófono rebelde, porque él lo protegería, pero quién se atiene a un dragón que huye de una flor?&lt;br /&gt;Pasan los minutos y el sonido sigue sin regresar. Entonces se levanta un señor de la primera fila de la izquierda, cruza el pasillo principal, aparta a las señoras gordas y se planta frente al púlpito. Rodrigo no lo conoce, pero es un gusto verlo. Tiene todos los 7 botones de la camisa bien puestos, los cordones amarrados y una esquina del pañuelo blanco escapa de la bolsa trasera del pantalón. Todo un caballero. Hace una señal en dirección a la puerta principal y a las dos laterales y entran varios hombres vestidos en traje entero, cada uno con una pequeña pistola en la mano. Rodrigo los cuenta, en total son diecinueve y todos visten de negro con una corbata roja y camisa blanca, y la misma esquina del pañuelo blanco en el bolsillo trasero.&lt;br /&gt;Uno de los hombres se acerca al micrófono, saca un pequeño aparato azul del bosillo interno del saco y lo dirige hacia la orgullosa figura negra. El micrófono, vencido, cede. Vuelve a la formación el hombre del aparato y el primer sujeto toma la palabra. Rodrigo nota que tiene los ojos grises y tristes, como su dragón, pero tiene una actitud mucho más segura.&lt;br /&gt;-Damas y caballeros, no hay de qué alarmarse. Esto es un asalto, pero somos profesionales y nadie saldrá herido. Tan solo depositen sus objetos de valor en los contenedores que estos señores pasarán y todo saldrá bien. Muchas Gracias.&lt;br /&gt;El ala izquierda le fue asignada a un hombre con el cabello negro, corto y lacio y unos anteojos de borde dorado. Al señor de la segunda banca, el hombre lo dejó sacar unos papeles de su pensión de la billetera. Cuando pasó por la banca de Rodrigo, sonrió y les solicitó todos sus objetos de valor. La madre de Rodrigo entregó todos sus anillos, su cadena de oro puro y su billetera (en aquellos buenos tiempo cuando aun no habian telefonos celulares para poder robarse), pero miró con todo el desdén posible al hombre que la robaba. "Solo hago mi trabajo, señora", le dijo él con una sonrisa en la cara. Rodrigo no sonrió al entregar su nuevo reloj digital, negro y reluciente, que se había comprado el martes con los ahorros de los últimos siete meses.&lt;br /&gt;Todo el proceso fue rápido (Rodrigo notó que ya no habían murmullos en las filas de atrás del lado derecho). Los diecinueve hombres regresaron junto a su líder, frente al altar, tan cerca de Rodrigo podría verles las pupilas brillando y las sonrisas impecables si no tuviera los ojos empañados por el llanto. El hombre del púlpito se despidió con unas cordiales palabras y recomendó no seguirlos, porque dijo que no querían herir a nadie. Hablaba con tal gracia que nadie pensó en hacer algo diferente a lo que decía.&lt;br /&gt;Salieron todos por las puertas laterales, y el último hombre de cada puerta dejó un clavel en el portal. La iglesia entera contuvo el aire y no se oyó nada en todo el templo. Lentamente, el anciano sacerdote se levantó de su silla tras el altar (a él también le habían robado billetera y su collar de oro) y se encaminó hacia el púlpito. Cada paso suyo aumentaba la ansiedad de los feligreses, que ya empezaban a murmurar sin disimulo. Rodrigo oía a todos opinar de lo que diría en sacerdote, si condenaría el ataque y llamaría a perseguir a los ladrones (aunque él pensaba que sonaba muy fuerte esa palabra para un golpe tan elegante) o si exhortaría a mantener la calma y poner la otra mejilla.&lt;br /&gt;Para el momento en que el sacerdote finalmente llegó al micrófono, toda la iglesia se había deslizado hasta el borde de sus asientos y Rodrigo llegó a pensar que hasta el dragón y la flor lo miraban para oír lo que diría. Pero en un último acto de rebeldía humillada, el micrófono se resistió a reproducir sus palabras y aunque el anciano trató en repetidas ocasiones, nada se oyó.&lt;br /&gt;Nada logró el suspiro resignado del hombre del teclado desde su puesto ni los brinquitos inquietos de la madre de Rodrigo. La iglesia entera se quedó paralizada por el fiasco, hasta el mismo sacerdote miró desconcertado alrededor, buscando ayuda, y a Rodrigo dejó de parecerle gracioso que el micrófono no funcionara.&lt;br /&gt;Por eso, cuando escuchó la carcajada grotesca de las sirenas romper el silencio desde el otro lado de la iglesia, Rodrigo hizo un juramente secreto de jamás volver a acercarse a ese maldito pasillo del ala izquierda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-9003942809421645168?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/9003942809421645168/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=9003942809421645168' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/9003942809421645168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/9003942809421645168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/07/el-pasillo-del-ala-izquierda.html' title='El pasillo del ala izquierda'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-8228227895881036641</id><published>2008-07-04T17:46:00.000-07:00</published><updated>2008-07-28T17:48:55.606-07:00</updated><title type='text'>Funeral en un Pueblito</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" face="arial"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: normal" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Que dicha que pudiste llegar. Nos tenías extrañados a todos. Yo cierro, no te preocupés. La sombrilla podés dejarla con las nuestras, en aquella puertecita. Si, ahí. ¡Cómo te has conservado, ni se te notan los años! Claro que no pensamos que no fueras a venir, ¡con lo que lo querías! Pero con este diluvio uno nunca sabe lo que puede pasar. Por ahí anda Rodolfo contando que vio un carro con el agua hasta el techo, allá por el Cristo Blanco. Por donde estaba la casa de Virginia. Bueno, no importa. Pero pasá, pasá, que venís chorreando agua. En la salita de al lado Quincho encontró una chimenea medio destruida y la prendió para matar el rato, acercáte. Vení y te enseño donde, porque entre este montón de gente uno no encuentra nada. Mirálo ahí está, te dejo en buenas manos, que creo que se acabaron las galletas y el café. Quihúbole, ¿cómo vas? Acercáte, a menos que querás morirte de una pulmonía y obligarnos a enterrarte a vos también. No jodás, vos sabés que así soy yo, no me veas con esa cara de sos un desalmado porque no es que me esté burlando de Manolo. Al rato te escucha desde allá y te cree y viene a jalarme las patas en la noche. Vení, vení, dejá de verme y secáte un poco, que prendí este fuego para todos. Dáme y te acerco este banco. Yo muy bien por dicha. Ahí está, exprimiéndome cada aliento la muy maldita. Y todo por unos sacos de papa cada seis meses. Sí, en eso tenés razón. La verdad es que uno nunca sabe con esto de las fincas, vieras como la tenía de linda Manolo y de pronto se va a morir. No, no sé a quién le tocará, pero creo que a Javier o a Melania, porque Manolo no dejó ni hijos ni testamento. Pero que dicha que llegaste vos, nada había sabido desde que oí que dejaste tirada la parcelita que te dio don Víctor. No digás eso, tu papá era un buen hombre. Bueno, te dejo que hace poco vi entrar a tía Victoria y vos sabés cómo se pone si uno no la saluda. Ni te burlés. Aunque no sea tu tía, vos sabes que ella hace años te adoptó en la familia. Ni vos te salvás de esa. Ahí nos vemos más tarde, no te perdás ¿Por qué ahí con la chimenea? No me digás ahora que le vas a hacer un poema al fuego, si son tres tristes llamas que prendió el bruto de Quincho. Vos y tu poesía que sale de todas las cosas. Mucho Neruda diría yo, eso es lo que pasa por leer tantos poemas, se le fríen a uno los sesos. Y bueno, ¿cómo estuvo el viaje hasta acá? Una lluvia de los mil diablos supongo. Sí claro, me imagino. Ahora que venía para acá me encontré un carro con el agua hasta el techo. Ah, ¿quién te contó? ¿Maribel?. Condenada esa, que es una chismosa. Pues sí, vieras que impresión, me lo tope allá por el Cristo Blanco, por el palo de mangos donde nos trepábamos los fines de semana. El pobre hombre se había ido en una zanja y apenas le dio tiempo de saltar. Iba mojado hasta los huesos, así como estás vos ahora. Le tocó una buena semana a Manolo para morirse, a él que le encantaba la lluvia. Yo no me quejo, sinceramente. Todos los brotes de zanahoria van a crecer ahora. Sí, gracias a Dios. ¿Vos seguís metida en esas de los libros? Yo pensé que te habías curado después de quemar la fiebre con aquella novela. Claro, por ahí la tengo, orgullosamente autografiada. Me leí unas partes, sí… Es que la verdad he estado de locos, algún día te prometo acabarla. La que sí se la leyó fue mi señora. ¿Cómo? Si hasta te invité a la boda, pero como vos ya no te aparecés por estos pueblos menores. Ya te la presento. Es aquella que está por el candelabro de bronce. Vamos y así podés saludar a Martita, que anda muy caída. Usted escribió el libro ¿verdad? Claro, por la fotografía de la parte de atrás. Rodolfo no ha tenido la cortesía de leerlo. No se deje engañar con sus inventos de que tiene mucho trabajo en la finca y que las zanahorias lo tienen loco. A esas solo les faltó sembrarse solas, ni que las vigilen ocupan. ¡Rodolfo Uribe, atrévase usted a desmentirme! Por cierto, soy Guillermina, que este cavernícola probablemente ni le dijo cómo me llamaba. Aunque por hoy se lo perdono, ahí donde usted lo ve parece muy tranquilo, pero lo trae loco que se haya muerto Manolo. Ustedes se conocían desde chiquillos, ¿verdad? Rodolfo me contó un par de historias de cuando estaban todos en el colegio y también Manolo me había contado una o dos. No me haga esa cara, que sí lo quiero, aunque a veces nos tratemos de un modo particular. Así somos. No, claro, yo entiendo. Usted vino desde allá para ver a Manolo y ni ha podido verlo y yo aquí hablando tonteras. El ataúd está en aquella esquina. Un placer. ¡Tanto tiempo! La última vez que te vi fue cuando te fuiste a la ciudad a estudiar. Sí, muy jodido todo. Miralo como está el pobre. Por cierto, esta cajita le quedó muy bonito a Quincho. Y todos que decían que compráramos un ataúd hecho. Se hubiera revolcado en su tumba el pobre Manolo de saber que gastamos un chorro de plata en cuatro piezas de madera. Pero por dicha le tocó una temporada de lluvias. ¿Te acordás aquella vez que nos fuimos a hacer malabares a la capital? Claro, que queríamos ahorrar para un viaje por el país. ¿Ahora si? Hubo una tarde que llovió como si se fuera a acabar el mundo y estábamos todos hechos un puño en un zaguán y el fiebre de Manolo bajo la lluvia. Ay Manolo que era especial. ¿Y te acordás del carro que se quedó hablando con él? Aquel que en vez de acelerar cuando se puso en verde el semáforo se quedó conversando como si no le pitaran. Sí, el mismo que le dio el fajo de billetes. ¿Te acordás que le dijo a Manolo que fuera feliz por la gente como él? Pero estoy seguro que te acordás del fiestón que hicimos con la plata que nos dio ese pobre infeliz. Digo infeliz porque no era feliz, no me malinterpretés. Pero ahora aquí quedó Manolo. Sí, un infarto. No, no, dicen que no sufrió, por dicha. Ay, ahí viene doña Victoria, mejor me voy a buscar a Mina. ¿Ya no saludás a la pobre tía Virginia? Es que crecen y se van para la ciudad y lo olvidan a uno. Vieras cómo hemos sufrido acá con lo de Manolo. Estoy segura que vos también, con lo que se llevaban de bien de jóvenes. Y me consta que todavía de viejos se mandaban cartas y que él se leyó tu libro. ¿Yo? Echando para adelante, no queda de otra. Aquí enterrando sobrinos, no puede ser posible, pero el Señor sabe por qué hace las cosas. Sí, claro en eso tenés razón. Me contaron que seguís con la manía de escribir. Yo me acuerdo que siempre te dio por esas; cuando estaban todos los chiquillos afuera entre los árboles o tirándose en el barro, vos agarrabas un libro en alguna esquina y no le dabas tregua. Hay gente así. Tu papá casi se vuelve loco cuando le dijiste que te ibas a dedicar a la literatura, pero la verdad yo estaba de acuerdo, porque es bueno tener a algún letrado por si acaso. ¿Trajiste algo para leer mañana en la misa? Ah, sí, ya entiendo. Si claro, solo a estar un rato a solas con Manolo. A mí me da por ahí a veces, se me mete ir a la tumba del coronel a hablar con él un rato, porque no hay nada más bueno que descargar la conciencia con un muerto. Siempre lo escuchan a uno. Disfrutá de la tranquilidad con Manolo, que ya no lo vas a ver más, y aquí nadie te va a interrumpir. Yo me voy también, cuidá esa juventud. ¡Viste que bonito me quedó el ataúd! Trabajé ayer toda la noche y me salió esta belleza. Sí, ya la saludé. Te dije que no te ibas a escapar de esa, ya la tía Virginia te adoptó y no perdona esos saludos. Ahorita sale con alguna indirecta de que ya no la querés o algo por el estilo. Sí, yo estaba con él. Vieras que muy tranquilo, solo soltó un gruñido mudo y terminó ahí donde lo ves, acurrucado entre girasoles y bromelias y cuanta flor rara pudimos encontrar. Una maravilla para Manolo, pero yo me asusté como nunca. Imaginate vos, estar ahí los dos fumando pipa y que se calle de pronto y no vuelva a hablar. Sí, así fue. Que rico contarle a alguien y que no intente abrazarlo a uno. No, no, no digo que seas así. Igual no jodás, siempre fuiste como una piedra para mostrar lo que sentís. No es que me queje, sólo es una observación. ¿Cómo? ¿Ya te vas? Acabás de llegar hace diez minutos y ya te querés ir… Bueno, ahí nos hablamos. Llamame si ocupás alguna ayudita con algo de ebanistería allá en la ciudad. Yo me podría echar el viajecito, nos tomamos un café y te ayudo. Me llamás… Te veo otra cara de cuando entraste. ¿Pero cómo va a ser que querás irte? Ah, ya. Claro, toda la razón. Tu sombrilla está ahí, mirala. Que gusto oir de vos y que hayas podido venir a estar un rato con Manolo, yo se que uno ocupa esos momentos tranquilos de ves en cuando. ¿Pudiste estar un rato con él? Bueno, vos sabes que aquí somos buenos para hablar. Saludos pues, seguí mandando tus libros, que todos los leemos. Y acordate de no irte por la calle del Cristo Blanco, o vas a ser la comidilla del pueblo en la vela del próximo muerto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:';"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-8228227895881036641?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/8228227895881036641/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=8228227895881036641' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8228227895881036641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/8228227895881036641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/07/funeral-en-un-pueblito.html' title='Funeral en un Pueblito'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-6439082404692009316</id><published>2008-06-11T16:43:00.000-07:00</published><updated>2008-07-28T17:45:53.040-07:00</updated><title type='text'>Sueños de limones</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Para Malibú,&lt;br /&gt;que le dio la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un prado. De esos que son delicias de los niños del mundo. De todos los colores permitidos, diría Van Gogh, obsesionado con su paleta. Verdes, diría él, obsesionado a muerte con los ojos de ella. Verde de sus ojos, ojos de mi niña, niña de ojos verdes.&lt;br /&gt;Pero es un prado y eso jamás se lo arrebatará nadie. Edificado con gentileza sobre una sábana verde, con toques de rojo, de morado, de rosado, de sol. Una pradera viva. Y aquí y allá los pequeños detalles: el nido de gallinas de monte, el botón que se atreve a soñar con ser rosa, la piedra ancestral que se aburrió del mundo.&lt;br /&gt;Verde que te quiero verde. Sube la colina y también baja. Y la vida que se desplaza inmisericorde por toda su anchura. Toca, siente, vibra, reanima. Sin pudor, se desliza entre las hebras mínimas de las hojas, entre el júbilo de la golondrina que vuela, entre los brazos que el viento levanta.&lt;br /&gt;Y allá vienen ellos. Inocentes benjamines, con menos de metro treinta de andar por el mundo. Dicen sus madres: Julianita, no te vayas muy lejos. Felipito, no se me esconda por el monte. Pero allá en el prado todo se olvida, porque todo es verde, como los ojos de ella.&lt;br /&gt;Corrieron. Un pastor perdido que lo veía a lo lejos dijo que soñaban. Pero solo corrían. Todavía no llegaba la imaginación a jugar con ellos. Entre flores y nubes y alondras y soles. Y corrieron hasta capturar la colina con sus risas. Entonces se vieron.&lt;br /&gt;Verde que te quiero verde. Los ojos de ella eran el monte, el prado, el mundo. Hijos de héroes o de dioses. Y allá donde él estaba una mirada de ella lo agarró del pecho y se quedó sin aire, y deseó ir al lecho donde duermen esos ojos, donde nacen todas las cosas del mundo y todas las palabras cobran vida.&lt;br /&gt;¿Y si pudiera ver por los ojos de ella? Entonces sería el mar esmeralda con un Poseidón imponente. Espumoso, rebosante de luces de limones que lloran para alegrar al cosmos, de sueños de culantro y de sonrisas de perejil. O un bosque colosal que temblando de gozo espera, o el lamento de uvas y manzanas que cantaron al cielo. Y son allá, al fondo, las estrellas con sus tonos verdosos que gotean pedacitos de escarcha constelada.&lt;br /&gt;Es la Monalisa con sus ojos de aceituna, son las sirenas con sus ojos cantados por Homero. Son luceros sacados del seno del mundo. Son verdes, siempre verdes, son rebosantes, son amor marino, son de ella y él quiere que sean para él. Que lo miren a él y le hablen a él y lo encuentren a él.&lt;br /&gt;Verde que te quiero verde. Pero ya se va ella con sus ojos. Lo despertó de su sueño escondido, de su utópica fantasía de pupilas y esmeraldas y romero y limones. Ya se va con sus trenzas saltando y lo deja a él cuadrado y mudo.&lt;br /&gt;Y se va a saltar a otras praderas, a otras colinas, a otras dimensiones, verdes como sus ojos y no como los de él. Y se va. A mirar a otros niños en otros prados en otros mundos. Y ahí queda él, solo, con el olor a mar todavía pegada en su ropa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-6439082404692009316?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/6439082404692009316/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=6439082404692009316' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6439082404692009316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6439082404692009316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/06/sueos-de-limones.html' title='Sueños de limones'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-4577519123215927478</id><published>2008-06-08T00:47:00.000-07:00</published><updated>2008-07-28T17:21:26.368-07:00</updated><title type='text'>Homenaje</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote  style="font-family:arial;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"&gt;“Digo adiós con la mano,&lt;br /&gt;A ustedes mis héroes.&lt;br /&gt;Ustedes los míos.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"&gt;C. Solís&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: right;font-family:arial;" &gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-FAMILY: arial; TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"   style="font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"&gt;Hoy los vi.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Todavía caminan por las calles del mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Sin capas, ni uniformes de colores,&lt;br /&gt;ni anillos victoriosos.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;Héroes desinteresados,&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;como si no fueran únicos.&lt;br /&gt;Inmersos (ellos y yo)&lt;br /&gt;en una nostalgia incierta&lt;br /&gt;de carcajadas a media mañana,&lt;br /&gt;y clases de matemática&lt;br /&gt;y partidos de futbol.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"   style="font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"&gt;Llegamos todos al futuro prometido,&lt;br /&gt;al futuro que soñamos con ligereza,&lt;br /&gt;con inocencia.&lt;br /&gt;Éramos chiquillos imprudentes,&lt;br /&gt;que querían ser ingenieros&lt;br /&gt;y abogados y arquitectos&lt;br /&gt;y periodistas.&lt;br /&gt;Fuimos de esos niños tontos&lt;br /&gt;que juegan a ser grandes.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Así estamos ahora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Solos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Repartidos y partidos.&lt;br /&gt;Cojos del espíritu,&lt;br /&gt;caminando a ciegas en tierras nuevas.&lt;br /&gt;Conjugando todos los verbos en pasado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Diciendo: yo era, yo soñaba,&lt;br /&gt;yo quería, yo jugué.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"   style="font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"&gt;Y vivimos la angustia del recuerdo,&lt;br /&gt;de viajes a islas lejanas&lt;br /&gt;y a fincas perdidas&lt;br /&gt;donde aprendimos a decir nosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Sentimos la angustia de lo que no vuelve.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pero todavía los veo en pie.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;A ellos, mis héroes de infancia.&lt;br /&gt;Creando, sintiendo,&lt;br /&gt;vibrando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Todavía recuerdan como mirar al del lado,&lt;br /&gt;como esgrimir un abrazo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Y todavía sueñan y cantan&lt;br /&gt;y ríen y viven,&lt;br /&gt;y hacen todas las cosas que nos hicieron&lt;br /&gt;ser nosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Y a veces también lloran (y lloro yo).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-CR"   style="font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"&gt;Y allí serán siempre ellos,&lt;br /&gt;y seré siempre yo y vos&lt;br /&gt;y todos.&lt;br /&gt;Y si acaso los años no nos traicionan,&lt;br /&gt;y todavía recordamos como reír abrazados,&lt;br /&gt;seremos siempre&lt;br /&gt;esos héroes encubiertos,&lt;br /&gt;esos niños grandes,&lt;br /&gt;esos viejos melancólicos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"&gt;Seremos siempre&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-4577519123215927478?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/4577519123215927478/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=4577519123215927478' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4577519123215927478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4577519123215927478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/06/homenaje.html' title='Homenaje'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-4430470038347738583</id><published>2008-06-04T21:49:00.001-07:00</published><updated>2008-07-28T17:20:52.845-07:00</updated><title type='text'>De Ramón y los Gordos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;A Cata Solís,&lt;br /&gt;que es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya comienza el desfile. Zapatos negros recién lustrados. Un anillo en cada dedo y cada mano abrazada a un habano. Todos fuertemende escortados por sendas bellezas calladas, un poco porque no saben qué decir, un poco porque no saben qué pueden decir.&lt;br /&gt;Se sienta el primero. Pesado, rotundo, absoluto. Acaso se voltea sobre el hombro y llama a la belleza. Un martini dice.&lt;br /&gt;Ya van cayendo los otros. Desfigurándose entre las humaradas del habano, pero aterrizando precisos en cada silla. Son cuatro y el quinto no llega. Y no llega. Y no llegó, dijo el más gordo.&lt;br /&gt;Entonces Ramón quedó, con su corbata mal ajustada y su hebilla herrumbrada, sentado entre cuatro enormidades. Le tocan tres torres de batallones del menos gordo, por ser el menos gordo. Listos, fuera...&lt;br /&gt;Bailan entonces los reyes sobre la mesa. Y un humilde cuatro que el gordo del habano despreció por el pecado de ser cuatro y no ser reina. Y Ramón con un mundo entre sus manos. "Lucy in the sky with diamonds" clamaba la radio, y Ramón cubriendo su mano para que no la viera el parlante.&lt;br /&gt;Es el más rotundo de todos el primero que arriba al centro. Ramón se queda petrificado por el abultado ataque, porque de aceptarlo perdería de golpe sus humildes torres. Tiembla un poco el labio. Y el ojo izquierdo, pero ese es un tic que trae de nacimiento.&lt;br /&gt;Pasan los gordos a contener el ataque. En su titánica inmensidad no ceden un centímetro, y el de más anillos se da el lujo de contraatacar con un llavero. Le pasan la batuta a Ramón, que mira desesperado sus recursos. Están todos los diamantes, pero falta Lucy.&lt;br /&gt;Y lo que podría hacer con tanto. La casa con las ventanas blancas. El Chevelle. La Universidad para Felipito. Una nueva estantería para la sala. Entonces empieza el juego de ojos y se vuelven todos académicos.&lt;br /&gt;Tic que a nervio obedece que por ojo es visto. Labio que al tic obedece que por ojo es visto. Mueca que al labio obedece que por ojo es visto. Ojo que observa a ojo que por ojo es visto. Y Ramón viendo diamantes en su mano, sin Lucy para que cante con ellos.&lt;br /&gt;Algo recordó de Napoleón, algo que sacó de un libro de la sala. Grande, excelencia, piensa. Y despacha torres y llaves al campo. Respira. Respira otra vez. Sigue respirando. Ya pasó.&lt;br /&gt;Todos los gordos lo miran y miran las llaves. Acaso el anillado dibuja una sonrisa prepotente y todos completan sus formaciones. Se cierra la arena.&lt;br /&gt;Deslizan entonces un par de desechos, y reciben carne fresca. Allá fue el cuatro que no supo ser reina. Lo reemplaza un seis, igual de mal recibido. Todos se renuevan y solo falta Ramón, que temeroso solo pide un refuerzo. Pero lo deja anónimo.&lt;br /&gt;Sigue el cuadrilátero cerrado y acuerdan no abrirlo. Los gordos todavía no quieren perder más de un llavero esa noche y se enfrascan en calladas luchas consigo mismo. Y sigue el enmascarado esperando, siendo emperador y sirviente a la vez.&lt;br /&gt;Abre su abanico el ufano gordo más gordo. Un monumento a la Sagrada Trinidad. Respira intranquilo el gordo del habano y ni habla ni gime, cediendo la palabra sin sufrir mucho. El gordo anillado ofrece un monocromático espectáculo que contra todo pronóstico desinfla al primer expositor. Finalmente el menos aplastante muestra un elegante encaje de príncipes y nueves que todo humilla.&lt;br /&gt;Y se hincha el último gordo de orgullo y prepotencia, mirando con desprecio a su alrededor. Entonces son cuatro pares de ojos fijos en los ojos de Ramón, que están fijos en el salvador anónimo que callado lo espera.&lt;br /&gt;Con los temblores que la ocasión amerita, rompe el secreto del enviado especial y respira. Allí estaba Lucy, con la misma sencillez de siempre, dispuesta a coronar el cielo.&lt;br /&gt;Deleita entonces Ramón a los gordos con su constelación de diamantes, sólidamente fundada en un 10 y finalizada con gallardía en la primera letra de todas. Y se alza con los cinco llaveros y las cinco fortunas y huye hacia el júbilo porque su Dios existe.&lt;br /&gt;Pero los gordos, que se sorprendieron por solo un segundo, sacan un nuevo llavero y piden nuevas torres. Y al cabo de unas horas, lo único que recordarían de Ramón sería un nudo de corbata mal hecho y una hebilla herrumbrada&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-4430470038347738583?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/4430470038347738583/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=4430470038347738583' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4430470038347738583'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4430470038347738583'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/06/de-ramn-y-los-gordos.html' title='De Ramón y los Gordos'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-4366378630143081012</id><published>2008-05-31T15:20:00.000-07:00</published><updated>2008-07-28T17:20:30.795-07:00</updated><title type='text'>Tazas Blancas y Cucharas para Sopa</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Siempre me pasa lo mismo: hay gente que por intentar hacer un bien hace un mal enorme.&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Como cuando cambian de lugar la gaveta de las cucharas. No es gran cosa, dirían muchos. Solo buscar la gaveta de nuevo, que además casi siempre la reubican cerca, y sacar la cuchara. Pero no siempre la vida es tan fácil. Llega uno con la sopa de fideos que acaba de cocinar mamá para la cena, exactamente a 39 grados Celsius medidos con termómetro y pretende sacar la cuchara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pero como a alguna mente brillante se le ocurrió que la gaveta de las cucharas quedaba más conveniente al lado de los trapos, uno abre el cajón acostumbrado y encuentra los tenedores. Llegado este punto uno necesita pensar duro y como la mamá de uno ya lavó todo y se fue a su cuarto uno está solo. Entonces hay que dejar la taza blanca (porque las azules son para café) en una mesa, alineada con el estampado mantel. Y sabe cualquiera que colocar una taza de sopa perfectamente alineada en un mantel toma un mínimo de tres minutos y medio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Esos minutos perdidos se iban a usar enfriando la sopa en la sala, hasta que llegara a 33 grados Celsius, que es la temperatura ideal para una sopa en una taza blanca. Sin embargo, al cabo de esos tres minutos y medio uno debe de idear una manera de resolver la situación de las cucharas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Una posible solución sería ignorar la nueva ubicación de la gaveta, coger la cuchara de la sopa y correr dando vueltas en sentido contrario al reloj para que nadie se diera cuenta. Pero no se podría vivir con eso. Sería como el cepillo de dientes que dejaron el mes pasado viendo hacia el lavatorio, en lugar de hacia la pared como estaban los demás. Durante cuatro días, hasta que me atreví a volverlo, el cepillo me miraba cada vez que iba a lavarme los dientes y no quiero que pase lo mismo con la sopa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Otra solución, muchísimo más sensata, es cambiar de lugar todas las gavetas hasta que volvieran a su ubicación anterior. Entonces es mover los cinco cajones, uno a la vez. Y como no puedo tener dos gavetas en la mano a la vez, hay que colocar en la mesa las que voy sacando, alineadas paralelamente con las líneas del mantel. Si fueran libros, podrían ir perpendicularmente, pero todos saben que las gavetas deben estar acomodadas en el sentido de las líneas de un mantel.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Si tras de ocho minutos de traer y poner finalmente las gavetas están donde corresponden, lo que sigue es revisar si ninguna sobresale del marco del mueble, que los trapos no se hayan desordenado en el proceso y que los cuchillos sigan viendo todos hacia la derecha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Acabado este proceso, uno puede abrir victoriosamente la gaveta de las cucharas, colocada donde debe ir, sacar la cuchara y meterla en la sopa para ir a la sala a enfriarla. Pero tras meter la cuchara en la sopa y caminar un par de pasos, uno nota que tras tanto minuto perdido la taza ya no está caliente y se encuentra a aproximadamente 33 grados Celsius.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Para cualquier alma cristiana, esto sería favorecedor, pues se vería recompensados los once minutos y medio invertidos en las gavetas. Al menos no habría que desperdiciar tres minutos y medio más enfriando la sopa. Pero esto me resulta imposible. Lo que sigue es sacar la cuchara con cuidado, procurando no derramar una sola gota en el proceso y lavarla con pulcritud.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Después, prender de nuevo la cocina a temperatura “Medium” y con una olla nueva calentar la sopa hasta que alcance otra vez los 39 grados Celsius. Una vez caliente, hay que buscar una taza blanca limpia, porque ya la otra tiene los bordes llenos de sopa, y llenarla. Después de secar a conciencia la cuchara, uno la coloca nuevamente en la taza y comienza a caminar hacia la sala. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pero de nuevo, tras unos pasos, uno asimila lo que hizo. Ensució una taza y una olla que ahora están alterando el estado natural de las cosas. Entonces procedo a alinear nuevamente la taza en la mesa, con los tres minutos y medio que se toma hacerlo, lavo y seco la taza y la olla y las coloco nuevamente en sus respectivos lugares.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Para cuando uno acaba esto, regresa a la taza y se da cuenta que está nuevamente en 33 grados y como la sopa debe enfriarla uno, en vez de enfriarse sola, repite el proceso una y otra vez hasta el final del mundo. Si viviera solo ahí quedaría atascado hasta morir de hambre, o de cansacio, o de ganas de tomarme la sopa. Pero por dicha cuando me pasa mamá llega unas horas después, extrañada que no me haya visto, y se ofrece a lavar la taza y la olla, liberándome de eso. Entonces puedo ir a la sala a tomarme la sopa, aunque ya sea tarde y casi sea hora de dormir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Es por eso que hay veces que solo hay que dejar al mundo ser. Uno nunca sabe a quien puede molestar cambiando de lugar la gaveta de las cucharas o una torre de libros. Yo tengo una torre de libros llena de polvo en la sala y cuando acabo la taza de sopa la pongo al lado de los libros. La pongo ahí porque me queda cerca del sillón donde tomo sopa y porque hay tres libros que también son blancos. Si me movieran los libros no tendría donde dejar la taza, porque en la sala lo único blanco es el techo y ahí no puedo dejarla. Tendría que ir hasta la cocina y derjala al lado de un mueble blanco donde se guardan los condimentos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pero por ahora dejo la taza junto a los libros, pero la cuchara no. Porque yo no uso realmente la cuchara para tomarme la sopa. Es importante tenerla dentro de la taza porque así deben ser las cosas, pero cuando de tanto soplarla la sopa llega a 33 grados Celsius, me la tomo toda de un solo trago, dejo la taza con los libros y me voy con la cuchara por la casa, usándola en cada esquina como si fuera un espejo, para ver que hay a la vuelta y así protegerme de basiliscos mágicos, gatos cojos con una sola oreja o pequeños terneros recién nacidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Y es que uno nunca sabe que hay a la vuelta de la esquina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-4366378630143081012?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/4366378630143081012/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=4366378630143081012' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4366378630143081012'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/4366378630143081012'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/05/tazas-blancas-y-cucharas-para-sopa.html' title='Tazas Blancas y Cucharas para Sopa'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-6211331150031888923</id><published>2008-05-20T16:27:00.000-07:00</published><updated>2008-07-28T17:18:30.962-07:00</updated><title type='text'>Microcuentos</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;**Estos son cuentos que alguien me dio la primera frase y a partir de ella los escribí**&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El secreto era no volver a ver aquel libro. Pero la tentaba. Frente a ella un letrero con flechas y nombres de ciudades. Madrid, izquierda. Toledo, derecha. Segovia, izquierda. Aranjuez, recto. ¿Dónde putas estaba Tarancón? El libro la llamaba, esperándola a su lado. Cerrado, pero gritando. Jamás. Ramón se reiría toda la vida de ella. ¡No pudiste llegar a Tarancón! le diría frente a todos. &lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Frenó. Se volvió a todas partes. Nadie. Se asomó por los retrovisores. No, nadie. ¿Cómo iría a enterarse Ramón? No podría.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Volvió a ver el libro y lo abrió. Se le iluminó la cara. ¡Malditas guías de viajeros!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pero, ¿y si realmente fuera verdad? El ya estaba abriendo el armario para buscar un abrigo. Y una bufanda. Las bufandas son buenas, pensó ella, se puede usarlas para muchas cosas. ¿Y si no fuera verdad? Entonces podían ser bufandas eternas, pintadas a rayas. Rojo, verde, rojo, verde. Y pensó en él. Pero él no usaba bufanda, la bufanda era para ella. Pero de nada valdría una bufanda si no fuera verdad. Mejor un beso y para eso estaba él. Se apagó todo de pronto. Mierda, pensó ella en su cama.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Él se despertó en su cuarto, con &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;un olor a lápiz labial en algún lugar de la cara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span lang="ES-CR"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Aliviado, el dinosaurio miró al cielo y sonrió. Otra huida feliz de una fiesta de cumpleaños. Victoria, hubiera dicho un general. Al menos, él lo hubiera dicho si fuera general. Sabe Dios que jamás había perseguido un dinosaurio inocente. Ya no hacen los niños como antes, pensó. Allá cuando tenía apenas unos cuantos años, él no lo hizo. Apenas corría. El hubiera sido general de haber podido. Pero, ¿había podido? Con las manos torpes comenzó a contar el botín. Nada interesante. La misma paga de siempre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El hombre se quitó la máscara y caminó errabundo por Madrid.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La gente todavía no entiende que los trenes no pueden frenar por ellos. Allá terminan siempre todos hechos un puño en la última parada. Porque no saben parar. Solo vos podés, pero en tu tren. Creo que te odian, Andrés. Si pudieras enseñarles a parar, no tendrían que caminar desde la última parada. A veces llueve, Andrés, y son viudas y niños mojándose. Yo los he visto caminar. Dos cuadras, diez cuadras, veinticinco cuadras. Caminan, Andrés, y caminan duro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;¿Acabaste tu parada? Volvé a tu asiento y hacé sonar el timbre de abordaje. Nos vemos en la última parada, Andrés. Tal vez te sentés conmigo a verlos caminar en la lluvia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5905800244672316693-6211331150031888923?l=defantasmasycerezos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/feeds/6211331150031888923/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5905800244672316693&amp;postID=6211331150031888923' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6211331150031888923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5905800244672316693/posts/default/6211331150031888923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defantasmasycerezos.blogspot.com/2008/05/microcuentos.html' title='Microcuentos'/><author><name>Diego</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08977333930194281240</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5905800244672316693.post-5050907965113060141</id><published>2008-05-08T22:49:00.000-07:00</published><updated>2008-07-28T17:18:10.208-07:00</updated><title type='text'>Capítulo Tercero: La mamá</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Yo creo que no es justo para los niños. Camilita no sufre tanto, porque desde el lunes se la ha pasado en la casa, pero para Felipe esta calle olvidada es el mundo. A veces entraba corriendo a la casa para decirme que pasó un oficial en su motocicleta, o para contarme que la maestra se cortó el pelo y se veía más linda. Sería bonito ser como él. Un humilde universo de cien metros de largo: dos árboles que florean, seis sabores de helados, una sola escuelita y siete bicicletas como únicos personajes de este cuento de hadas.&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Los domingos, después de misa, allá iban los nueve chiquillos y las docenas de trompos a competir a muerte en la acera de la tienda, para luego regresar abrazados cuando el día decidía terminarse. El domingo pasado volvió con su orgullo hinchado por ser el invicto de los últimos meses. Ahora todo lo que puede hacer es tirar el trompo una y otra vez en el corredor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Yo lo miro y lo miro tirarlo, y ni se cansa él de hacerlo bailar ni yo de verlo jugar. La salita es un buen lugar en la casa; tiene una buena iluminación, se puede ver todo el pasillo y los sillones son cómodos. Es un sitio ideal para sentarse a existir y sentir el mundo que existe paralelo a uno. Lo único que lo jode son los cuadros: docenas de caras de tantos tíos y abuelos que lo ven a uno como quejándose, como queriendo culparla a uno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pero uno aprende a vivir con todo, porque ya no queda de otra y a los cuarenta años no se pueden devolver muchas cosas. Allá cuando era joven y guapa sí pudo haber sido diferente. ¿Habría nacido el niño? ¿Le hubieran apasionado los trompos? Yo nunca vi a Carlo tirar un trompo. Lo más que hacía era hablarme suavecito al oído, dejando cada palabra vivir para mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Nunca pude retratarlo. Nos pasábamos horas intentando sacarle un cuadro, pero el arte siempre se resistió. Posaba como se debía hacerlo, con gallardía y con aplomo, con la virilidad con que debía posar un hombre. Espalda recta, pelo revuelto y ojos firmes. La misma receta gloriosa durante horas, tranquilamente sentado en cualquier banco, esperando que de pronto yo me inspirara. Nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Fue aquí, en la salita. A mí me mandaron como apoderada de la familia para alquilar la casa y el llegó con un periódico en la mano. La sección de alquileres estaba llena de desesperados círculos rojos, la gran mayoría con una aplastante equis encima. Para mí era otro de los clientes de media mañana que no compraría la casita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Aquél tour de siempre. Que mire que buena mesa de roble tenemos en el comedor, que toque la exquisita suavidad del azulejo del baño, que sienta la luz y el viento por las ventanas de la cocina. Todas las artimañas de siempre. Pero él se paró en la salita y me dijo con su español endiablado: “Me gusta el cerezo de afuera”. Y yo lo vi a los ojos y perdí. Si, fue aquí mismo, allá donde está esa mesita ahora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ya después el amor y mucho después la tristeza. Papá gritando por las calles que una hija suya no se casaría con un bueno para nada como “ese italiano borracho”. Mamá llorando en jornada continua de catorce horas, con intervalos para llorar a gritos o echarle un par de rosarios a la Virgen, para que “me despierte a esa niña”. Y yo, destrozada, corroída por la ofensiva mayor que se jugaban mis familiares, cedí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Carlo siguió en la casa y yo no lo volví a ver. Tonteras que hace uno cuando es chiquilla. Si llegara papá a prohibirme ahora casarme con quien yo quiera lo mando para la mierda e sigo derechito al altar. Igual después conocí a Raúl, que la verdad me salió muy bueno: no toma, no fuma, es buen esposo y padre y hasta tiene el montañismo para distraerse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El drama llegó cuando nos casamos. Éramos un par de niños todavía, ninguno ganaba suficiente para una casita propia y papá decidió que viviéramos en la casa del cerezo, para que sus nietos crecieran donde habían crecido sus hijos. Pero el problema es que había que echar a Carlo, que ya no era aquél italiano romántico que posaba durante horas esperando que me acordada de cómo pintar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La bronca fue grande y pasamos como tres semanas viviendo en un cuartito donde papá, porque Carlo no se quería ir. Tuvimos que hablar con un amigo de la familia que era juez para que firmara unos papeles y poder echarlo a la fuerza. No hizo falta. Le notificamos un viernes que si al lunes no se había ido, llegábamos con los papeles y la policía a sacarlo. Pobre Carlo, decía yo, pobre Carlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El lunes llegamos y no estaba, pero se llevó la mitad del espíritu de la casa con él. El cerezo estaba desnudo. Se había tomado la molestia de arrancar cada hoja y cada flor del inocente árbol, hasta que solo quedaron las pudorosas ramas avergonzadas. Ahí Raúl me dijo que él entraba primero y le dije que bueno, porque esas cosas hacen sentirse a los hombres importantes: entrar primero a lugares misteriosos, enfrentarse a animales salvajes y subir montañas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt" align="justify"&gt;&lt;span lang="ES-CR"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;¡Pobre casa mía! Lo
